Pese a la reforma sanitaria, Rovi elevará resultados
La oferta de Rovi gana atractivo. Algunos inversores estiman que la caída que acumulan sus acciones en el año es excesiva y creen que debería mitigarse en semanas venideras. Una reflexión que ha ganado fuerza tras conocer los resultados semestrales del grupo, cuyos ingresos se incrementaron un 20%, hasta alcanzar los 72,7 millones, gracias a la fortaleza del negocio farmacéutico que creció un 14%, y de la ejecución del acuerdo estratégico con MSD, que ha provocado un incremento del 39% en el área de producción para terceros.
El Ebitda se incrementó un 122%, hasta los 22 millones, mientras que el beneficio neto creció en 2,7 veces y se situó en 18,9 millones. Unos datos que contrastan con las dudas que generó en su momento la reforma sanitaria y, lo más significativo, es que los gestores de la compañía mantienen para el ejercicio las previsiones que elaboraron en el pasado otoño. En ellas estimaron que el beneficio crecería por encima del 10%.
El grupo espera que los motores de este crecimiento sean la Bemiparina, cuyas ventas hasta el momento han aumentado un 7% hasta superar los 22 millones de euros, así como también por la buena demanda que registran los últimos lanzamientos: Thymanax, Cimzia y Bertanel. Las previsiones son consideradas muy conservadoras, tras la pujante evolución advertida en el primer semestre, por lo que parece que el valor debería recuperar confianza en las próximas semanas. Como se recordará el pasado 10 de mayo, el grupo remitió una comunicación al mercado en la que anunció que los resultados de sus ensayos clínicos en fase III no habían demostrado eficacia de la Bemiparina para el tratamiento de úlceras de pie diabético.
Una noticia que conmocionó al valor durante varias jornadas, ya que provocó abundantes ventas, con lo que su cotización, que hasta entonces mantenía una fuerte resistencia a la baja, se hundió, sin que hasta el momento haya corregido prácticamente los castigos registrados. Los inversores consideran que realmente la repercusión de la noticia fue muy exagerada, ya que no ha guardado relación con los previsibles ingresos que habría reportado la comercialización. Además, la intensidad del castigo pierde sentido tras comprobar la pujanza que mantienen los negocios del grupo.