Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el miércoles 28 de julio de 2010
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

ANÁLISIS

Gabarró y Villaseca, como Galán, bajan el tono y evitan el enfrentamiento directo con Sebastián

Gas Natural Fenosa consolidará su crecimiento y estudia invertir más en renovables

Alberto Valverde.– No fue una gota de agua en un océano ni una primera flor en el despunte de la primavera. Algo se cocina en los fogones del Ministerio de Industria y el sector eléctrico, crítico a rabiar con una política energética que le fuerza ir un día sí y otro también a los Tribunales para defender sus derechos, ha decidido dar una oportunidad al menú propuesto por Miguel Sebastián. La clave se encuentra en los trabajos de la Subcomisión parlamentaria que estudia el "mix energético" para el año 2020 (el llamado por otros, Pacto para la Energía), en lal que se avanza en la "buena dirección", al menos en teoría, según algunos empresarios eléctricos. Ayer le tocó el turno a los directivos de Gas Natural Fenosa, Salvador Gabarró y Rafael Villaseca, de cuyas bocas no salió ni una crítica al Gobierno, como sucedió no hace muchos días con Ignacio Galán (Iberdrola). Y eso que, en mucho mayor medida, las renovables sí que hacen pupa a la tercera eléctrica del país.

Ocurrió en la presentación de los resultados semestrales y del nuevo Plan Estratégico 2010-2014 de Gas Natural Fenosa, que se desarrolló el martes en Madrid, "una de las sedes operativas" de la empresa recién fusionada, parafraseando al presidente de la antigua gasista catalana, Salvador Gabarró. Los resultados, buenos, con aumento del 37%, gracias a haberse alcanzado la total consolidación de la compra de Fenosa por Gas Natural, y a contabilizarse la parte correspondiente de los 3.600 millones (600 millones más de los previstos) de las desinversiones forzadas (por la CNE) de la fusión. Esperanzador el Plan Estratégico -calificado "de mínimos" por el consejero delegado-, aunque parezca excesivamente precavido, quizás a la espera de las previsiones que determine el futuro Pacto de la Energía entre el Gobierno, el PP y el resto de grupos parlamentarios.

Incluso los directivos de GNF dejaron abiertas las puertas a que la eléctrico-gasista -la que menos participación tiene en su mix de generación en renovables- se apunte a la moda verde que nos inunda, al margen de su coste. Como para no hacerlo, vino a decir Villaseca, si el Pacto de la Energía insiste en sus objetivos de renovables para el 2020, que superan las exigencias de la Unión Europea. De ahí que la tercera eléctrica del país haya acudido a los concursos convocados en Galicia y otras comunidades para construir nuevas centrales eólicas y solares y que por ello deje en el tintero, más bien en el alero, su deseo de sumar 1,2 MgW de potencia a su generación, al margen de los 9.000 millones de euros que invertirá de aquí al 2014; es decir, en los próximos cinco años.

Unas inversiones que pueden parecer escasas pero que no lo son tanto si se tiene en cuenta que se concentrarán en la segunda fase del periodo de duración del Plan Estratégico, ya que la primera se dedicará a consolidar financieramente al grupo, que ha conseguido reducir su apalancamiento de 26.000 millones a 19.000 millones desde que inició la compra de Fenosa a Florentino Pérez, el de ACS y el Real Madrid. (Por cierto, parece que le ha ofrecido a la Caixa colocar su 12,5% en Iberdrola, aunque ayer lo negara Gabarró). Ahora el objetivo es reducirlo a 15.000 millones con el Plan, con menos de un 50% de apalancamiento, y superar un Ebitda de 5.000 millones anuales y elevando los dividendos un 10% acumulativo anual.

Pero, insistimos, la parte más deslumbrante en lo que afecta a la regulación eléctrica ha sido la expectación que ha provocado el nuevo documento (que lleva fecha de primeros de julio) presentado por Industria a la Subcomisión parlamentaria que negocia el "mix energético" del futuro 2020. En Gas Natural Fenosa, como en Iberdrola, se le concede más credibilidad que al anterior (presentado en el Palacio de Zurbano) porque se habla explícitamente de contención del desamadre en la planificación de renovables y, espcialmente, en sus sistemas de retribución.

Claro que una cosa es predicar y otra dar trigo, y lo cierto es que el Gobierno ha congelado las tarifas eléctricas en julio (lo que también ha sido recurrido ante los Tribunales por GNF), Industria todavía no ha decidido qué hacer a corto plazo con las primas a las renovables, Economía aún tiene pendiente la creación del fondo para la titulización del déficit tarifario y éste, a base de primazos y congelaciones en alta mar, sigue creciendo en contra de lo previsto en la Ley, lo que puede provocar que a finales de año alcance un acumulado de 20.000 millones.