Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el martes 27 de julio de 2010
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

También pretende frenar la expansión de la almeriense Cajamar

Valencia quiere liderar las fusiones de rurales para compensar la pérdida de CAM y Bancaja

El presidente autonómico reclama a Ruralcaja que sea determinante en las integraciones nacionales

Francisco CampsMiguel Ángel Valero.– El presidente de la Generalitat levantina, Francisco Camps, busca desesperadamente compensar la pérdida de peso en el sector financiero nacional que ha supuesto que sus dos grandes cajas de ahorro, la valenciana Bancaja y la alicantina Caja de Ahorros del Mediterráneo, se hayan embarcado en fusiones virtuales que no lideran. La primera, con Caja Madrid, Caja Ávila, Caja Segovia, la catalana Caixa Laietana, Caja Rioja y Caja Insular de Canarias, en la que es la segunda entidad con mayor cuota. La segunda, con CajAstur, Caja Cantabria y Caja Extremadura, en la que tiene la presidencia pero no el poder ejecutivo, que corresponde como consejero delegado al presidente de la entidad asturiana. Y la solución parece haberla encontrado en las cajas rurales. Concretamente, en Ruralcaja.

El conseller de Economía de la Generalitat valenciana, Gerardo Camps, aprovechó una reunión entre Francisco Camps y el presidente de Ruralcaja, Eduardo Ferrer, y el de la Fundación Ruralcaja, José Garrido, para destacar la importancia de que el Grupo Cooperativo Cajas Rurales del Mediterráneo (CRM), la fusión virtual impulsada por esta entidad, adquiera mayor tamaño en una segunda ronda de fusiones, ya con perspectiva nacional.

La lógica de Gerardo Camps es que si el grupo liderado por Ruralcaja agrupa a la mayoría de las cajas rurales de la Comunidad Valenciana, "también será la que determine muchas decisiones que se tienen que tomar a escala nacional". Por ello, es importante que el grupo CRM adquiera mayor tamaño "y pueda tener la presencia mayoritaria", lo que implicaría que desde la Comunitat Valenciana "se adoptaran las grandes decisiones de la política económica y financiera".

Camps recuerda que las cajas rurales tienen una gran implantación en la Comunitad Valenciana, donde llegan a tener una cuota de mercado superior al 55% en muchas localidades, lo que supone un peso mayor al de Bancaja y CAM, o en una escala mucho más local, Caixa Ontinyent.

Ruralcaja ya ha logrado atraer a CRM a las cajas rurales de Torrent, Crèdit Valencia, Altea, Burriana, Callosa d'En Sarrià, Nules, Alqueries, Cheste, Alginet, Vilavella, Almenara, Xilxes y Vilafamés. Desde CRM, Ruralcaja pretende pilotar la fusión virtual de una veintena de rurales provinciales de toda España, en una operación que cuenta como asesor con el bufete Garrigues. Y, en una segunda fase, quiere propiciar la integración de este Sistema Institucional de Protección (SIP), que lleva más de dos años de laboriosa gestación, con el de las entidades comarcales y locales, que tienen como consultor a Analistas Financieros Internacionales (AFI). En todas estas operaciones de integración, Ruralcaja quiere hacer valer su posición como primera entidad del Grupo Caja Rural.

En este sentido, el presidente de Ruralcaja ha explicado al president de la Generalitat los proyectos de expansión de Ruralcaja y las ventajas de crear una entidad "más grande y más solvente" que funcionará "desde Valencia hacia fuera".

El problema para Ruralcaja es la almeriense Cajamar, primera entidad del sector (no pertenece al Grupo Caja Rural por la oposición que mostró este a sus planes de expansión por toda España). Ha sido capaz de atraer para su Grupo Cooperativo a cinco cajas rurales de la Comunidad Valenciana, incluso alguna que llegó a formar parte del proceso inicial de constitución de CRM: Caja Campo, Caja Rural de Casinos, Caixa Albalat, Caixapetrer y Caixa Rural de Turís.

Pero no sólo eso. Además de fusionarse con la Caja Rural de Baleares (ya integró la Caja Rural del Duero), Cajamar mantiene la puerta abierta a la incorporación de más entidades de la Comunidad Valenciana. Porque hay muchas cajas rurales que no terminan de aceptar el predominio de Ruralcaja en la autonomía, y parecen preferir el planteamiento más nacional, y menos localista, de Cajamar.