La cosecha en Brasil es la de peor calidad en décadas y en Colombia el clima no ayuda
No hay café para todos
La demanda mundial se triplica en siete años y provoca una subida espectacular
Hacía una docena de años que el precio del café no estaba tan alto. La cotización del tipo Arábica se ha triplicado desde 2003. La producción del preciado grano no alcanza a atender la demanda mundial lo que está brindando una ocasión única a los gestores de hedge funds que invierten en materias primas para apostar por un mayor encarecimiento del café. El café, frío o caliente, está disparándose. Los expertos señalan que el café vive diversos problemas: de cantidad y calidad de las cosechas (en Brasil, el mayor productor del mundo, la producción ha sido mayor pero de peor calidad) y los derivados de la caída de las existencias. Según la Organización Internacional del Café no hay stocks, la producción ha caído un 30% y las exportaciones entre el 8% y el 10%. En Colombia, el cuarto productor, la meteorología no ha ayudado y muchas plantaciones están renovándose.
Pero aunque los precios suban, es harto dudoso que lleguen a beneficiarse los pequeños agricultores, especialmente los de Nicaragua que, según la organización Comercio Justo, ahora podrán ganar un poco más, tras pasar serias dificultades durante años por los bajos precios que entonces se pagaban. Comercio Justo solo comercializa café de marcas que hayan satisfecho una cantidad mínima al agricultor y a proyectos comunitarios. El café del circuito minorista tradicional puede llegar a reducir en la mitad estos costes.
Las oscilaciones del precio internacional del café no son aisladas, otras materias primas, como los metales industriales, el crudo o el gas, aunque por otros motivos que más tienen que ver con la demanda de algunos países emergentes, están registrando movimientos alcistas en lo que parece indicar una tendencia de lenta recuperación de los precios tras su desplome a partir de 2007. El trigo se ha revalorizado un 37% desde junio debido a malas cosechas en Europa y Canadá y no parece que vaya a bajar sin incrementos de la producción.
Algunos productos alimenticios básicos han estado sujetos a intensas especulaciones antes de la crisis por gestores de fondos de alto riesgo, desatando encarecimientos que dieron lugar a focos conflictivos en algunos países asiáticos donde los precios del arroz llegaron a subir tanto que la población no podía pagarlos.
El mercado mundial del café se lo reparten en una cuarta parte Nestlé y Philip Morris/Kraft, siendo la suiza líder mundial en café soluble, con más del 50% de cuota de mercado. Se calcula que el precio final de una taza de café en un establecimiento céntrico de una ciudad como Londres se reparte al 98 por ciento en impuestos y otros costes, y el resto, el 2%, es lo que cuesta la infusión. Los estadounidenses consumen 400 millones de tazas de café por día, el equivalente a 146.000 millones al año, lo que convierte a Estados Unidos en el mayor consumidor mundial, frente a 14.000 millones de café expreso que se beben en Italia.
Sin embargo, el mayor consumo per cápita se da en Finlandia, con 12 kilos de café por persona y año, frente a los 4,1 kilos de Estados Unidos y los 3,2 del Reino Unido. En contra de algunos pronósticos que veían una saturación del mercado, las cafeterías o locales de degustación de café no dejan de crecer a nivel mundial, con incrementos anuales del 7 por ciento.