Internet crece el 251%
La Primitiva y la quiniela aguantan la crisis
Mantienen el gasto medio, frente al descenso del 10,44% en los juegos privados
Las crisis siempre generan una mayor aversión al riesgo y, por ello, son malas épocas para el desarrollo de los juegos de azar, que tanto gustan a los españoles. De hecho, el gasto medio de cada español en juegos de azar se ha situado en los 644,13 euros en 2009, lo que supone una caída del 7,98% respecto al año anterior. Los juegos privados cayeron el 10,44%; los gestionados por la ONCE, el 6,89%; y los públicos sufrieron una disminución del 3,26%. Pero los clásicos, la Primitiva y la quiniela, aguantaron la crisis y mantienen estable el gasto medio en 95,54 euros por persona.
Según el informe anual del juego en España, las salas de bingo fueron las más afectadas por la crisis, con un retroceso del 14,26% en el importe medio por persona, hasta 62,68 euros anuales. Los casinos sufrieron un descenso del 14,05%, hasta los 42,59 euros. Las máquinas recreativas, del 8,98%, hasta los 285,89 euros, aunque continúan siendo el juego de azar en el que los españoles se dejan más dinero. En los juegos gestionados por la Once, con una caída en la recaudación de 3,14 euros por persona, hasta los 42,37 euros, destaca el retroceso del 38,7% en el Combo 7/39, que contrasta con el aumento del 1,99% en el Cuponazo.
Los juegos gestionados por a la Entidad Pública Empresarial Loterías y Apuestas del Estado fueron los que menos notaron el impacto de la crisis, con una caída del gasto medio por persona del 3,26%. Las Loterías Nacionales, englobadas en la denominación de "juegos pasivos" registraron una caída del 5,11% en el gasto medio por persona, hasta los 116,06 euros. Un dato que contrasta con la ya mencionada estabilidad de los "juegos activos", como la quiniela o la Primitiva. También sobresale el espectacular aumento del 251,67% de las cantidades jugadas a través de Internet.
En total, durante el pasado año se jugaron 30.110,57 millones de euros, lo que supone un descenso del 6,94%. Un dato que corrobora la falsedad del tópico que dice que la crisis anima a invertir más dinero en juegos de azar. La necesidad de apretarse el cinturón y de ahorrar más ante un futuro a corto plazo incierto implica eliminar o reducir gastos superfluos, entre los que se mete a los juegos de azar.
Un dato que preocupa es el crecimiento de los juegos de azar por Internet, no regulados en España, y por los que el Estado no recibe ningún ingreso vía fiscalidad, ya que todo el dinero va a parar a sociedades en paraísos fiscales como Gibraltar. La inseguridad de estos sistemas también afecta a los jugadores, ya que se han detectado muchos casos de fraude.