El tercer grupo más grande del sector, tras BanCaja Madrid y La Caixa, echa a andar
El consejo de la CAM aprueba 'in extremis' su fusión virtual para evitar sanciones del Banco de España
Pacta con CajAstur una nueva redacción del contrato de fusión, sin cambios sustanciales, para salvar la cara a su presidente, Modesto Crespo
La labor del director general de Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), Roberto López Abad, hasta ahora integrado en el grupo de los críticos a las concesiones realizadas por su presidente, Modesto Crespo, para poder llevar a cabo la fusión virtual con CajAstur, Caja Cantabria y Caja Extremadura y crear el tercer grupo del sector (tras BanCaja Madrid y La Caixa), ha sido fundamental para que hoy el consejo de la entidad apruebe definitivamente la operación. Y para que deje de estar colgando sobre la entidad de ahorro alicantina la espada de Damocles de sanciones por parte del Banco de España, que no quiere más problemas en el proceso de reestructuración del sector.
Roberto López Abad ha contactado uno por uno con todos los miembros del consejo de administración de la CAM para transmitirles la necesidad de ratificar totalmente la fusión virtual. Hace una semana, el consejo de la caja alicantina aprobó la operación, excepto la parte del contrato que entrega todo el poder ejecutivo como consejero delegado del grupo a Manuel Menéndez, presidente de CajAstur, durante al menos los 12 primeros años, en contra de lo suscrito inicialmente por Modesto Crespo, que se blindaba durante los seis primeros años como presidente del nuevo grupo. Los consejos de las otras tres cajas suscribieron el contrato en su totalidad, con lo que la negativa de la CAM a firmar esa parte ponía en peligro la fusión virtual.
El Banco de España convocó de urgencia a los responsables de la CAM, conminándoles a resolver esas diferencias con CajAstur y sacar adelante la creación del tercer grupo del sector. Y dio un plazo para hacerlo, que vence el martes. Prueba de la irreversibilidad de la operación para el Banco de España es que la fusión virtual de estas cajas se sometió a las pruebas de resistencia, obteniendo por cierto unos excelentes resultados. Las consecuencias para las cajas, sobre todo para la CAM, de una ruptura del acuerdo serían muy negativas, como destacaron los responsables del supervisor a los directivos de la entidad alicantina. Hoy por la tarde, el consejo de la CAM dará su brazo a torcer, para evitar sanciones por parte del Banco de España.
La labor de convencimiento del director general de la CAM, pese a ser el gran perjudicado por la fusión virtual (será el número dos, adjunto al consejero delegado del banco que canalice la sociedad central del Sistema Institucional de Protección, SIP), para que todos los consejeros críticos con las concesiones de Modesto Crespo voten finalmente a favor, se une a las negociaciones entre los presidentes de la CAM y de CajAstur para encontrar una solución satisfactoria para ambas partes.
Los servicios jurídicos y los asesores legales de las dos cajas se afanaban anoche en la redacción definitiva de la parte más polémica del contrato de la fusión virtual, la que afecta a los poderes ejecutivos del consejero delegado de la sociedad central del SIP. El objetivo es que, sin hacer modificaciones sustanciales en la idea de que la entidad más solvente y con mejores ratios sea la que lleve la voz cantante en la fusión virtual, se pueda salvar la cara al presidente de la CAM, Modesto Crespo, y sea una fórmula aceptable para los consejeros más críticos en la entidad alicantina.
La fórmula elegida, pendiente de la última redacción legal, es que se mantienen todas las funciones ejecutivas del presidente de CajAstur como consejero delegado de la fusión virtual. El cambio sobre la redacción actual del contrato afecta a la posibilidad de revocar sus competencias. Para tomar este acuerdo es necesario, según la redacción actual, una mayoría del 75% del consejo de administración del grupo, lo que significa que nunca se podría alcanzar con Cajastur o CAM en contra. En caso de no lograr un acuerdo que evitara ese veto para reducir las competencias ejecutivas del consejero delegado, se introduce un añadido, por el que se regula que, para evitar un vacío de poder en la fusión virtual, el consejero delegado seguiría ejerciendo sus funciones ejecutivas plenas.
De esta forma, todos contentos. CajAstur, porque se mantiene la dirección ejecutiva de la fusión en sus manos sin que su presidente, Manuel Menéndez, se vea perjudicado por el cambio. La CAM, porque salva la cara a su presidente, Modesto Crespo, y elude las sanciones del Banco de España a sus consejeros. Caja Cantabria y Caja Extremadura, porque se hace definitivamente la fusión virtual. El Banco de España, porque cuatro cajas pasan a ser una y echa a andar el tercer grupo del sector. Y también, porque ha transmitido un mensaje de firmeza, y de irreversibilidad de las fusiones, del que sin duda han tomado buena nota otras entidades con problemas en su proceso de integración, como Caja España y Caja Duero.
Lo importante, para el Banco de España, es el mensaje de que nadie puede romper una fusión y caminar en solitario gratuitamente. Que lo que se ha firmado, va a misa. Y que no ha presiones políticas que valgan. Porque en el supervisor ven detrás de las actuaciones de algunos consejeros de la CAM al PP alicantino y a su líder, el presidente de la Diputación de Alicante (la entidad con más peso en la entidad de ahorro), José Joaquín Ripoll, enfrentado al PP de Valencia y al presidente de la Generalitat levantina, Francisco Camps.