Miguel Sebastián admite en el Conreso que algo hay que hacer para cambiar el sistema
Galán hace un guiño y endosa la última propuesta de Sebastián de diferenciar eólicas y fotovoltaicas
Culpa a las solares del déficit tarifario ya que apenas aportan el 2% de la generación y suponen el 16% del coste
Nueva y sorprendente filípica del presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, sobre el sector eléctrico y su necesaria y urgente reordenación. En la presentación de los resultados de la primera eléctrica del país a los analistas, este miércoles, Galán se mostró mucho más proclive a las últimas propuestas del Gobierno, basadas en diferenciar las energías renovables y especialmente su mecanismo de retribución, tal como expresó ayer Miguel Sebastián, titular de Industria y Energía, en el Congreso de los Diputados. Todo indica que Industria y empresas afinan su discurso y acercan posiciones, ante el castigo de los mercados a los valores eléctricos. De hecho, Galán dio a entender a los analistas que el Gobierno ha comenzando a corregir errores previos y, en este sentido, expresó su respaldo al proyecto de Pacto para la Energía entre Gobierno, PP y el resto de la oposición. Y lo más llamativo: Iberdrola apoya las nuevas propuestas que el Ministerio de Industria ha realizado en su última versión del documento ‘Elementos para un acuerdo sobre política energética' presentado a primeros de julio a empresarios y parlamentarios. La clave: diferenciar la retribución de las renovables entre las eólicas y las fotovoltaicas/solares.
Su intervención ante los analistas que asistieron a la presentación de resultados del primer semestre estuvo plena de guiños: al Gobierno, al mercado y al país que sufre la crisis económica más dramática en casi un siglo. Por ejemplo, Ignacio Galán afirmó, en relación al proceso de generación del déficit tarifario (casi 20.000 millones activados en el balance de las empresas), que "la causa del incremento de los precios eléctricos finales en España en los últimos años no se ha debido a los precios de la llamada ‘generación tradicional', sino al aumento de las primas de las tecnologías solares".
"El precio del pool ha experimentado una fuerte caída, superior incluso al 50%, desde enero de 2008 a diciembre de 2009, dado que los costes de la generación tradicional incluidos en las tarifas han disminuido un 25%, mientras que otros costes se han incrementado de forma muy significativa, en particular los de las primas a las energías renovables, que lo han hecho en un 120%". Por ello abogó por "diferenciar entre unas tecnologías renovables y otras", ya que la eólica muestra un equilibrio casi total entre la energía que aporta (14%) y su contribución a los costes (16%), mientras que las solares aportaron tan sólo un 2% de la energía, pero supusieron un 16% de los costes del sistema".
"Si revisamos el proceso de planificación energética y su ejecución, veremos que, mientras que las diferencias no son muy significativas en las tecnologías eólica o de gas, la instalación de potencia solar ha sido más de siete veces superior a la planificada, lo que llevará a tener más de 6.500 MW instalados a final de 2011. Ello supondrá un incremento de las primas de más de 3.600 millones de euros al año".
El guiño al Gobierno, y al ministro de Industria, fue más que evidente. Al referirse al documento ‘Elementos para un acuerdo sobre política energética' presentado por el Gobierno a principios de julio, afirmó: "Si nos guiamos estrictamente por el contenido de este documento, más allá de rumores y especulaciones, veremos que incluye los principales elementos necesarios para la solución de los problemas actuales".
Entre ellos, destacó la fijación de un mix energético a 2020 que permita el respeto de los compromisos medioambientales; la mejora de las infraestructuras de red; la apuesta por la liberalización plena del mercado; la solución definitiva del problema del déficit no más tarde de 2013; la adecuación de los mecanismos de retribución de las renovables a la evolución experimentada por las mismas, y abrir la discusión acerca del futuro de la energía nuclear".
"Los distintos elementos del documento del Gobierno indican que lo que está sobre la mesa es una reforma que aporte estabilidad y seguridad jurídica al marco actual, reafirmando sus principios fundamentales. No podría ser de otra manera, ya que la legislación eléctrica está basada en una serie de Directivas Europeas que apuestan inequívocamente por un modelo de liberalización y mercado", añadió.
En su opinión, "cualquier modificación que se realice deberá ser coherente con la propia legislación española" y, en este punto, Iberdrola "será tan estricta como siempre". "De ello da muestra el Recurso que hemos presentado ante el Tribunal Supremo por entender que la congelación tarifaria de julio, que esperamos se solucione rápidamente, va en contra de la legislación de nuestro país".
Galán también lanzó un mensaje tranquilizador a los mercados y a los agentes que han castigado en exceso a los valores eléctricos. "Las modificaciones que se realicen deberán reconocer los derechos adquiridos por los distintos agentes. Un ejemplo es la titulización de las cantidades pendientes del déficit de tarifa, tema en el que el Gobierno ha afirmado inequívocamente que piensa cumplir sus obligaciones".
"Desgraciadamente -y es un fenómeno que lleva produciéndose al menos en el tiempo que llevo ya en este sector-, cada cierto tiempo aparecen noticias acerca de posibles vuelcos en el marco regulatorio que tendrían un impacto negativo para las compañías eléctricas; pues bien, diez años después puedo decir que esas noticias ceden siempre ante el respeto de la legalidad vigente, la racionalidad, y, si me lo permiten, el sentido común".
"El último ejemplo de ello es la tan anunciada reforma de la regulación del sector eólico, en la que finalmente se ha respetado el principio básico de no retroactividad y se ha fijado una remuneración perfectamente razonable". "En cualquier caso, pueden estar seguros de que, tal y como hemos hecho siempre, desde Iberdrola seguiremos colaborando con todas las instancias de la Administración en la resolución de los problemas del sector, pero continuaremos trabajando en beneficio de nuestros accionistas y siempre defendiendo sus intereses", indicó.
Respecto al déficit de tarifa, Galán expresó su confianza en cobrar las cantidades pendientes. "Todos pensábamos que las cosas podían ir más deprisa, pero han ido surgiendo obstáculos en el camino que se están resolviendo. Creemos que estamos al final del proceso y hacemos lo posible por acelerarlo", añadió.
"En el caso improbable, que no prevemos, de que se cerrasen a cal y canto los mercados financieros y no se pudiese colocar el déficit, tenemos hecho un plan de estrés, consistente en actuar sobre las inversiones, que se frenarían, y en activar nuestro programa de desinversiones". En cualquier caso, "se mantendrá el dividendo y el pay out y se descarta una ampliación de capital".
En cuanto a la imposición de una tasa a la energía nuclear similar a la planteada en Alemania, Galán recordó que en la legislación española los impuestos "son finalistas, es decir, deben hacerse para algo y tienen que repercutir en el consumidor final". En cualquier caso, afirmó que en España ya existen tasas similares, ya que en los últimos años los impuestos a la nuclear han aumentado por la gestión de los residuos y las tasas regionales.
"Con esta tasa se puede crear un problema adicional para solucionar otro". A su juicio, el problema se encuentra en que "se ha gestionado mal la planificación de las tecnologías solares y, si se sigue gestionando mal, habrá otra burbuja en la energía termosolar".
Frente a la situación en España, Ignacio Galán destacó "la estabilidad y predictibilidad" del marco legal y regulatorio de Reino Unido. En este sentido, "el nuevo Gobierno ha realizado diversas declaraciones acerca de la necesidad de que el marco regulatorio resulte atractivo para los inversores nacionales e internacionales".
Así sucede también en Estados Unidos, donde el negocio regulado de Iberdrola ha experimentado una significativa transformación en todos los ámbitos a lo largo del semestre, tras alcanzar un principio de acuerdo con los Servicios Técnicos del Regulador de Nueva York que mejorará los resultados y reducirá los riesgos de las filiales de Iberdrola USA en Nueva York. "En los primeros seis meses de 2010 se ha completado el proceso de transformación de nuestras actividades reguladas en Estados Unidos. Ahora es el turno de completar la ejecución de las inversiones y las mejoras operativas, que, por otro lado, ya han producido una mejora del Ebitda del 40% en el primer semestre", subrayó.