La demanda dobla la oferta en letras del Tesoro pese al menor tipo
Los buenos datos de las pruebas de estrés de la banca empujan a la deuda pública
Irlanda y Grecia colocan también emisiones sin problemas en los mercados
España juega con ventaja. Mientras otros países europeos ofrecerán el viernes los resultados de las pruebas de resistencia (o test de estrés) de una parte de su sector financiero, España publicará los datos de la práctica totalidad de bancos y cajas de ahorro. "Vamos a ser absolutamente transparentes porque creemos que ganamos con la transparencia", señala la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, quien ha avanzado que ninguna entidad española "suspende" en las pruebas.
Salgado considera que la publicación de estas pruebas el viernes dará "más razones" para la confianza en la economía y en el sistema financiero español. Y cree que es una nueva "señal de confianza" en España el resultado de la última subasta del Tesoro, celebrada ayer, en la que se colocaron 5.968 millones en letras del Tesoro a 12 meses y a 18 meses. La gran novedad fue que el tipo de interés marginal ha sido inferior al de las últimas subastas. Además, la demanda dobla sobradamente a la oferta (12.494,01 millones, frente a 6.000 millones), cuando había un cierto temor ya que era la primera colocación de deuda tras anunciar Moody's la bajada de la calificación de la de Irlanda.
El Tesoro adjudicó 4.248 millones en Letras a 12 meses, de los 8.299 millones solicitados por los inversores, a un tipo marginal del 2,249%, frente al 2,450% de la subasta del 15 de junio. En letras a 18 meses, el Tesoro colocó 1.720 millones de los 4.194 millones que se habían solicitado, a un tipo marginal del 2,4%, cuando en la subasta de junio era el 2,9%. La demanda sigue siendo elevada, y los tipos bajan ligeramente, se confirma la capacidad de la economía española para hacer frente a los vencimientos de deuda en julio, y nada indica que la evolución no pueda seguir siendo positiva en los próximos meses, permitiendo así cumplir con el calendario establecido por el Tesoro.
El último examen que pasó la deuda española fue el jueves de la semana pasada, cuando el Tesoro colocó 2.999,89 millones de euros en obligaciones a 15 años, a un tipo marginal del 5,145%, hasta 0,7 puntos porcentuales superior al de la última emisión y el más alto de la última década.
La situación de las letras del Tesoro contrasta con la emisión de cédulas hipotecarias del BBVA. La entidad que preside Francisco González captó 2.000 millones de euros, pero pagando el 3,5%, 1,95 puntos por encima del midswap, el tipo de referencia de estas operaciones, fijando un nuevo récord (el anterior lo tenía una emisión del Bank of Ireland). La Caixa colocó cédulas en abril pagando 0,72 puntos sobre el tipo de referencia.
Al éxito de las últimas subastas se une las crecientes compras de deuda pública española por parte de entidades financieras asiáticas, sobre todo japonesas (tanto para sus clientes como para sus propias carteras), en lo que ha tenido mucho que ver la incorporación del banco de inversión japonés Nomura como colocador de la deuda del Tesoro. Los inversores japoneses llevaban desde 2008 reduciendo su peso sobre el total de la deuda española controlada por residentes extranjeros: del 10% al 7%.
Al mismo tiempo, la prima de riesgo ofrecida a los inversores por los bonos españoles respecto al 'bund' alemán acentuaba su tendencia a la baja de las últimas sesiones y se situaba en 169 puntos básicos, su nivel más bajo desde principios de junio. Y los seguros de créditos frente a impagos (CDS) de la deuda española también muestran una evolución positiva.
España, Grecia e Irlanda, tres de los países más presionados en los últimos meses por la incertidumbre de los inversores, lograron ayer colocar sin problemas emisiones de deuda pública. Grecia logró colocar 1.950 millones de euros en letras con vencimiento a 13 semanas en la segunda subasta celebrada por el país heleno desde que en mayo recibiera el rescate pactado por la UE y el FMI, que contó con una fuerte demanda por parte de los inversores, aunque el interés tuvo que subir al 4,05%, frente al 3,65% abonado en la anterior subasta de este tipo (20 de abril) y muy lejos del 1,67% abonado en enero. El pasado martes, Grecia ya había logrado colocar letras a seis meses por importe de 1.625 millones de euros, por encima de los 1.250 millones previstos, a un interés del 4,65%, frente al 4,55% ofrecido en abril.
Irlanda logró colocar 1.500 millones de euros en bonos a seis años y a diez años con una demanda que triplicó la oferta y que permitió reducir el interés de los bonos con vencimiento en 2016 hasta el 4,496%, frente al 4,521% de junio, aunque en el caso de los bonos a diez años la rentabilidad media ofrecida se disparó hasta el 5,537%. El Tesoro irlandés superó la difícil prueba de emitir deuda después de que la agencia de calificación crediticia Moody's rebajara la nota de solvencia.