El Tesoro logra frenar el encarecimiento de las emisiones
El dinero extranjero tiene más apetito de deuda pública española
La demanda supera en 2,57 veces la oferta gracias a la confianza en las medidas de ajuste
No se han cumplido, sino todo lo contrario, los augurios catastrofistas respecto a que el Tesoro español iba a encontrar enormes dificultades para afrontar los vencimientos de deuda de este mes. Todo lo contrario. El dinero extranjero sigue confiando en la deuda pública española, como lo demuestra que el Tesoro lograba colocar los 3.000 millones de euros en obligaciones a 15 años que tenía previstos. En un gesto que el Ministerio de Economía y Hacienda interpreta como de respaldo a las medidas de ajuste anunciadas por el Gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, la demanda superó en 2,57 veces a la oferta. El dinero extranjero continúa mostrando un gran apetito por la deuda española.
Aunque se trata del tipo de interés marginal más elevado desde el año 2000 (2006 para el mercado secundario), el 5,116%, también es una buena noticia para el Tesoro. Desde la Secretaría de Estado de Economía, con José Manuel Campa al frente, y la Dirección General del Tesoro y Política Financiera, que encabeza Soledad Núñez, han conseguido frenar el encarecimiento de la deuda pública española desde que en abril de 2009 la agencia internacional de calificación Standard & Poor´s rebajara la calificación de la deuda a largo plazo de España. El 5,116 está por debajo de lo que en el mercado secundario se pedía por esas obligaciones a 15 años: 5,12%.
Como referencia, la subasta anterior de obligaciones a 15 años logró adjudicar 2.013,81 millones de euros, con un importe solicitado de 3.772,01 millones de euros. La demanda sólo superó a la oferta en 1,79 veces. El tipo marginal se situó en el 4,444%. Esa elevación del tipo supone un sobrecoste, perfectamente asumible, de unos 20 millones de euros respecto a la anterior subasta.
El resultado óptimo de la operación, que se suma a la de la pasada semana, cuando colocó unos 6.000 millones de euros en obligaciones a 10 años a través de un emisión sindicada, ha relajado la tensión sobre los bonos españoles en los mercados secundarios. El mayor apetito por la deuda del país ha reducido la rentabilidad de los títulos que vencen en 2020 en 10 puntos básicos hasta el 4,61%.
El éxito en la colocación de las obligaciones ha hecho la diferencia del bono español frente al bund alemán, que era de 207 puntos básicos antes de la subasta, se moderara hasta los 201 puntos básicos. La explicación de esta demanda es el incremento de la confianza en el éxito de las medidas de ajuste aplicadas por el Gobierno para reducir el déficit público de España, el tercero más abultado de la Unión Europea. Zapatero considera que el resultado de la subasta demuestra que "vamos en buena línea", en la dirección adecuada para recuperar la estabilidad y resolver el "problema de la deuda".
En la segunda jornada del debate sobre el estado de la nación, Zapatero insiste en que los principales problemas de financiación de la economía española se deben principalmente a la banca y, concretamente, a las cajas de ahorro, afectadas "por todo lo vivido con el sector inmobiliario". "Ahí está el núcleo del problema, de ahí la importancia que damos a la publicación de los resultados de los test de estrés, para infundir tranquilidad sobre el sistema financiero".
La de ayer ha sido la última operación prevista por España, para hacer frente al vencimiento de 24.700 millones de euros de aquí a final de mes. El resultado de la subasta permite al Gobierno mantener su calendario de deuda, que establece un volumen de nuevas emisiones de 76.800 millones este año, un 34% menos que en 2009.
España ha salido fortalecida de una semana en la que se han producido cuatro emisiones de deuda. Cada una de uno de los países señalados por los mercados como los más expuestos a la crisis de deuda y déficit. Grecia, Portugal e Italia han captado en el mercado 10.105 millones de euros, a los que se suman ahora los 3.000 millones de España.