GRUPO BANCA CÍVICA
Una ONG critica su participación en un fabricante de armas
Caja Navarra y Caja Burgos suman el 35,4% de Oesia
Alternativa Antimilitarista-Movimiento de Objeción de Conciencia ha enviado una carta a los directores generales de las tres cajas de ahorros que componen el Grupo Banca Cívica (Caja Navarra, CajaCanarias y Caja Burgos) en la que manifiesta su preocupación por sus inversiones en fábricas de armas. Concretamente . "queríamos exponerles un cuestión que nos ha extrañado sobremanera al no ver su relación con la ética que se le supone a la acepción ‘cívica'", señala la misiva que ha recibido, entre otros, el director general de Caja Navarra y presidente del Grupo Banca Cívica, Enrique Goñi.
Citando información de las propias entidades (informes, memoria anual, web corporativa), esta ONG señala que Caja Navarra es el accionista de referencia de Oesia Networks SL, con un 29,2% de su capital social. A esta participación hay que sumar el 6,2% que tiene Caja Burgos, por lo que el Grupo Banca Cívica controla el 35,4% de la empresa.
Oesia Networks tiene tres áreas de negocio y en una de ellas, Ingeniería y Servicios Avanzados, que supone el 30 % del negocio total de la empresa, trabaja para el Ejército a través de la filial Tecnobit (compró el 48% en 2007 y el 52% restante un año más tarde). Entre la actividad desarrollada por Tecnobit en 2009, destaca que la multinacional de defensa y aeronáutica estadounidense Lockheed Martin la ha calificado como suministrador estrella ("Star Supplier), frente al grado inferior ("preferred suplier) que logró en 2008. La multinacional norteamericana sólo tiene 150 suministradores estrella entre los más de 11.000 con los que trabaja en todo el mundo. "Lo que da idea de la calidad que le ofrece Tecnobit", subraya la carta enviada por Alternativa Antimilitarista-Movimiento de Objeción de Conciencia. Tecnobit suministra a Lockheed Martin elementos de aviónica para los helicópteros MH-60R.
Tecnobit, empresa que preside Luis Mayo, cerró 2009 con una facturación de 68 millones de euros, el 10% más que en 2008. Tiene cinco áreas: aviónica, optrónica, simulación, mando y control y mantenimiento; y sistemas de información. En marzo de 2009 tomó el 51% de la empresa Retemsa, dedicada a la defensa electrónica (repetidores de telefonía móvil e inhibidores de frecuencia) y que cuenta entre sus clientes con los Ministerios de Defensa y de Interior.
Tecnobit aporta a Oesia acceso al mercado de defensa y aeroespacial, con "una sólida cartera de pedidos a largo plazo, ligada a programas como Euroflighter o Airbus A400 M, proyectos con una duración de más de 20 años", según Luis Mayo. Trabaja para compañías como Lockheed Martín, EADS, Thales o BAE Systems. Ha vendido sistemas de cifrado de información a la OTAN, y es el suministrador único de sistemas de comunicación audio seguros por satélite (utilizando el sistema de criptografía SCIP) para equipos que utiliza la ISAF (Fuerza de la OTAN en Afganistán) y que están insertados en las unidades del Ejército afgano.
"Nos preocupa sumamente la cultura de guerra que impregna a una parte de los gobiernos mundiales que nos trae guerras como la de Irak, Afganistán o el Congo entre otras y a la que contribuyen de forma decisiva la venta de armas. Pero nos preocupa también la ética de las personas y de las entidades, y no entendemos cómo es posible que una entidad que se denomina "cívica" pueda invertir en determinadas industrias, entre las que se encuentran la armamentística", señala la carta enviada a los directores generales de las tres cajas por esta ONG.
"No entendemos cuál es el significado que en Grupo Banca Cívica y CAN dan al concepto "cívica" pero si hace referencia a la ciudadanía, no entendemos cómo pueden invertir en este tipo de industrias y más, cuando en el caso de Navarra, el rechazo a la guerra ha sido manifiesto (amplias manifestaciones durante la guerra de Irak) incluso por parte de las instituciones (parlamento, gobierno, ayuntamientos etc) y cuando casi mil jóvenes prefirieron la cárcel o fueron inhabilitados antes que acudir al servicio militar", insiste la misiva.
"Probablemente muchos de esos jóvenes y de las miles de personas que se manifestaron contra la guerra tengan una cuenta, un préstamo, una inversión o una hipoteca en su entidad y no creemos que estén de acuerdo con las inversiones en este tipo de fábricas. Esperamos y solicitamos que tanto desde Caja Navarra como desde el Grupo Banca Cívica reconsideren sus inversiones en fábricas de armas y que en caso contrario, por favor cambien de nombre. Creemos firmemente en la ética y pensamos que cuando ponemos determinados adjetivos debemos ser consecuentes y dotarlos de contenido y que no se trate de palabras huecas, que siembran la desconfianza entre la ciudadanía", concluye la carta.