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Publicado el miércoles 9 de junio de 2010
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La eléctrica considera que el conflicto de competencia es 'evidente, nítido y reconocido'

Florentino Pérez, en entredicho ante sus socios de ACS por su 'apuesta' por Iberdrola

Miembros del consejo de ACS se plantean su cese para facilitar la negociación con Ignacio Galán

Florentino PerezA. Valverde.– Florentino Pérez ya no es lo que era ante sus socios de ACS, los Albertos y los March. El presidente de la constructora está atravesando horas "muy bajas" en el seno del consejo y la gestión de la primera constructora del país y podría abandonar su puesto en un plazo pactado "para facilitar un entendimiento con Iberdrola". Esta información, facilitada a capitalmadrid.info por fuentes de total credibilidad, se ha puesto de manifiesto el mismo día que ACS hacía pública su demanda de impugnación de la junta de Iberdrola, que primero aceptó y luego rechazó el nombramiento de José María Loizaga como consejero de la eléctrica. Apenas dos horas después, sin embargo, la eléctrica que preside Ignacio Galán refutaba, ante los medios, los argumentos jurídicos escrimidos por su principal accionista en la demanda de impugnación.

Preparada por la oficina madrileña del despacho británico Cliford Chance, la impugnación realizada por ACS no ofrece ninguna sorpresa, según fuentes jurídicas. La constructora se aferra al hecho de que ACS no es una competidora de la eléctrica y, por lo tanto, tiene derecho a un puesto en el consejo de administración de Iberdrola. También impugna el hecho de que la junta de accionistas de la eléctrica redujera el número de miembros del consejo a 14, lo que le fuerza a incrementar la participación de Iberdrola para tener un hipotético derecho a dos vocales en el consejo.

Fuentes solventes aseguran que la fuerte reacción de Iberdrola ante el anuncio de impugnación de la junta de la eléctrica y que consistió en la impugnación a su vez de la junta de ACS por parte de Iberdrola, ha terminado de colmar la paciencia de los socios mayoritarios de la constructora, los March y los Albertos. Principalmente, los March consideran que "la aventura de Iberdrola es una cuestión personal de Florentino" y que éste debe admitir que su estrategia no dará resultado antes del fin de 2010, lo que obligará a ACS a terminar el actual ejercicio con unas pérdidas insostenibles, que a su vez forzará a la modificación de los contratos de préstamo que amparan la inverisón en Iberdrola.

Con ello, además, confirmará los argumentos jurídicos de Iberdrola, relatados en su demanda de impugnación, que denunciaban que las cuentas de la constructora no reflejan su realidad patrimonial actual, al haber mantenido sin provisionar numerosas inversiones financieras, entre elllas la de Iberdrola y la de la alemana Hochtief, aparte de la de Sfera (con 200 millones adicionales), que hubiesen convertido sus más de mil millones de beneficio en 2009 en pérdidas superiores a los 800 millones. 

"A finales de este año, Iberdrola se habrá salido con la suya y la admisión de las pérdidas en la sociedad ampararán la demanda de Iberdrola, que acusa a ACS de falsear las cuentas de 2009", decía una fuente financiera. "ACS tiene menos de siete meses para negociar y no lo puede hacer mientras Florentino presida la sociedad. Ni los March ni los Albertos son estúpidos. Y tendrán que hacer algo", señalaba el financiero.

Respuesta de Iberdrola

En un largo comunicado de prensa, la eléctrica que preside Ignacio Galán respondió en cinco puntos los argumentos de ACS para sostener la impugnación, redacta en el caso de la eléctrica por Cortés Abogados. A continuación, reproducimos literalmente los puntos, tal como se incluyen en la nota de la eléctrica:

 

1.    IBERDROLA considera que existe un conflicto de competencia con ACS evidente, nítido y reconocido por la propia constructora en la Junta General de accionistas de la Compañía, celebrada en Bilbao el pasado 26 de marzo.

 

2.    IBERDROLA actuó en la Junta conforme a la legalidad vigente, que es absolutamente clara en el artículo 132 de la Ley de Sociedades Anónimas, cuando habla de la separación de consejeros y señala expresamente que "los administradores que lo fueren de otra sociedad competidora y las personas que bajo cualquier forma tengan intereses opuestos a los de la sociedad cesarán en su cargo a petición de cualquier socio y por acuerdo de la junta general". El cese del representante nombrado por ACS en la Junta de IBERDROLA fue aprobado por el 81,5% de los accionistas de la Sociedad.

 

3.    El conflicto de competencia entre el Grupo ACS y el Grupo IBERDROLA, distinto de lo que es un simple conflicto de interés, está acreditado por diversos informes económicos y dictámenes jurídicos elaborados por PricewaterhouseCoopers, Nera, Uría y Menéndez,  Ramón y Cajal y Cortés Abogados, que fueron puestos a disposición de los accionistas en la Junta General.

 

4.    Estos informes y dictámenes, así como las respectivas presentaciones de resultados correspondientes al ejercicio 2009, evidencian que ambas compañías son competidores reales en numerosos mercados y han rivalizado en licitaciones nacionales e internacionales para la prestación de servicios y la realización de proyectos. La competencia es particularmente intensa en diversas áreas estratégicas de IBERDROLA, extendiéndose, entre otras, a la producción de energía, una de las principales áreas de negocio del Grupo IBERDROLA.

 

5.    IBERDROLA, que contará con Uría y Menéndez como asesores en este asunto, espera que ACS acredite que es accionista agrupado durante todo el tiempo que dure el proceso de impugnación y que aglutine el número suficiente de acciones en función del nuevo capital social de la Empresa y de la reducción a 14 del número de consejeros, dentro de las mejores prácticas de Gobierno Corporativo. En conclusión, IBERDROLA afirma que ACS mantiene un conflicto de competencia estructural y permanente con la Compañía.