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Publicado el viernes 4 de junio de 2010
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Monitor de Latinoamérica

Brasil, México y Argentina encabezan el problema

América Latina engorda y engorda

El mal del mundo moderno, la obesidad, ataca también en los paísesen desarrollo

EngordarManuel Lionza.– La obesidad está llegando a la sociedad latinoamericana. La enfermedad del mundo desarrollado está empezando a hacer acto de presencia entre los latinoamericanos con un legado de problemas  que amenazan sus precarios sistemas de salud si no se aborda la profilaxis adecuada. La obesidad crece de forma tan alarmante en la región que algunos expertos piden un mayor esfuerzo en mejorar las estructuras sanitarias para poder atender el tratamiento de la población obesa, además de cambiar cuanto antes los hábitos alimentarios inducidos por las empresas alimentarias. América Latina es en estos momentos la región emergente con mayor población de obesos del planeta. El número de hombres y mujeres con sobrepeso prácticamente se ha duplicado desde comienzos de esta década, con tasas que, en algunos casos, como el de México, alcanzan el 40% de la población adulta, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El problema ha alcanzado en Brasil tal dimensión que el metro ha tenido que instalar asientos especiales - de color azul-- para sus viajeros más gorditos. Están preparados para soportar 250 kilos de carne humana, sin romperse. La compañía Aerolíneas Argentinas ha anunciado que en el futuro cobrará el doble a aquellos viajeros que por su volumen corporal necesiten dos plazas para viajar en sus rutas internacionales.

La OMS define el sobrepeso como un Índice de Masa Corporal (IMC) igual o superior a 25, y la obesidad, como un IMC igual o superior a 30. El riesgo de enfermedades crónicas en la población aumenta progresivamente a partir de un IMC de 21. En Argentina el sobrepeso afecta entre el 20% y el 30% de los niños, y la obesidad al 15%. En Chile el 18% de los escolares son obesos, y México es el líder de la OCDE en obesidad infantil. "Esta generación puede ser la primera en ser enterrada por sus padres", según el doctor Agustín Lara Esqueda, del ministerio mejicano de Salud.

En el estado de Puebla, siete de cada 10 de sus 4,2 millones de habitantes, sufren de sobrepeso u obesidad, según cifras oficiales, y secuelas de diabetes, hipertensión y cardíacas. En la actualidad, alrededor del 15% de los mexicanos padece de diabetes, una tasa que ha duplicado la de 1993, y los pronósticos de las autoridades sanitarias son que en cinco años supere el 30%.

Los costes para los sistemas de salud no son menos preocupantes: un diabético "estable" le cuesta a las arcas públicas mejicanas entre 250 y 500 dólares anuales, que pueden subir hasta los 1.500 si tiene complicaciones, y a 1.500 dólares si es un enfermo grave. En casos de tratamiento con diálisis, el coste se dispara hasta casi 24.500 dólares. Según un estudio oficial, el gasto médico asociado a la obesidad y el sobrepeso fue de casi 4.400 millones en 2007, equivalente a medio punto porcentual del PIB mejicano, y al 11% del gasto total en salud.

Extrapolando estos datos a los próximos cinco años y si no se remedia la tendencia de la obesidad, los gastos sanitarios podrían triplicarse hasta unos 13.300 millones. "A este ritmo, en 15 años más el sistema de salud del país, público y privado, habrá colapsado",  afirma el doctor Lara. En Chile también se espera que los gastos médicos se disparen por los tratamientos derivados de los problemas metabólicos, según los especialistas. Éstos apuntan a las empresas alimentarias y al estilo de vida sedentario como factores que están alterando los hábitos tradicionales, como así ha sucedido en Estados Unidos y Europa.

La ingesta de alimentos fabricados industrialmente, ricos en grasas saturadas, azúcares y carbohidratos contribuyen a la formación de colesterol y al sobrepeso. "El total de energía gastada por kilo de masa corporal de un estadounidense promedio es hoy el 65% del de un hombre del paleolítico", según expertos. "Un adulto urbano contemporáneo de 70 kilos necesita una caminata de 19 kilómetros al día para llegar a un nivel de actividad física equivalente".