ANÁLISIS
El PP hace mutis por el foro respecto a su voto sobre la desaparición de CCM
La Junta ve garantizada su absorción por Cajastur
La Caja de Castilla La Mancha se hace hoy el harakiri. La llevan obligada a su autoliquidación y la integración en el Banco Liberta de Cajastur, por la mala administración de los gestores designados primero por el Gobierno de José Bono, que ratificaría con posterioridad el de José María Barreda, gobiernos sobre los que recae la obligación de supervisión de la entidad. Pese a la independencia de la administración, junto a la responsabilidad de los administradores expedientados por el Banco de España, cuyo informa todavía no ha resuelto la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, pese a la gravedad de lo señalado por el supervisor, está la del ejecutivo de la Junta de Comunidades. Resulta chocante que con estas responsabilidades, la vicepresidenta de la Junta y consejera de Economía y Hacienda, María Luisa Araujo, todavía se permitiera ironizar ayer sobre la información dada a los asambleístas para que decidan.
Es lógico que duden, sobre todo después de advertir que a su gobierno, y a ella especialmente, la pillaron durmiendo mientras sus compañeros de partido llevaban la caja al desastre. El expediente del Banco de España no sólo debe servir para amargarle la existencia a más de un consejero y ejecutivo, también debiera hacerla reflexionar a ella.
Hoy, los 148 consejeros generales de CCM votan si aceptan o no el proyecto de rescate, con la integración de su negocio financiero en un banco del Grupo Cajastur. El PP sigue sin aclarar lo que harán hoy sus consejeros, aunque la Junta da por hecho que según los colectivos que han dado a conocer su voto, saldrá adelante el plan de rescate, sobre el que la Comisión Europea dio ayer su visto bueno.
Que dé su visto bueno no significa nada más, que el Ejecutivo comunitario no encuentra nada en contra de la normativa comunitaria ni de las condiciones establecidas para sanear el sector en Europa. Pese a que Araujo quiso sacar provecho de la autorización, no se trata de un apoyo explícito al proyecto presentado por Madrid.
Las declaraciones de Araujo de que el visto bueno de la Comisión Europea a las ayudas del Gobierno a CCM es un buen recordatorio para todos los asambleístas que hoy deciden la fusión es un buen aldabonazo para llamar a la responsabilidad de construir un proyecto que todos dentro de Castilla-La Mancha y también fuera, en el ámbito de la UE, han refrendado como un buen proyecto, se las debería haber pensado un poco más. Araujo parece creer que habla para analfabetos.
Este plan pasa por la conversión de CCM en una fundación y el traspaso de su negocio financiero al Banco Liberta, que pasará a llamarse Banco CCM, con sede social en Cuenca, del que Cajastur participará en un 75 por ciento.
Hasta ahora, como explicaba el Gobernador del Banco de España en su reciente comparecencia ante la comisión de Economía del Congreso de los Diputados, Caja Castilla La Mancha ha recibido una garantía estatal de 3.000 millones de euros, seguida de una inyección de capital de 1.300 millones a cargo del Fondo de Garantía de Depósitos de las cajas, más una aportación de liquidez de otros 350 millones y una garantía de unos 2.500 millones para activos dañados.
Para que salga adelante la operación es necesario el apoyo de dos tercios de los consejeros acreditados en la Asamblea, que, según los Estatutos de la entidad, sólo podrá constituirse si están presentes la mitad más uno de los 148 consejeros citados, es decir, 75.
La integración de CCM en Cajastur ha recibido el apoyo de los dirigentes del Gobierno regional y del PSOE, así como de los representantes de los trabajadores y de los empresarios, quienes han confirmado que prefieren la integración a la liquidación.
El PP decidirá su posición de acuerdo con la información que reciban hoy en la Asamblea. El voto de los representantes del PP solo será determinante si no acuden los 148 miembros de la Asamblea.
CCM deberá renunciar a su condición de entidad de crédito al amparo de la nueva ley autonómica de Cajas de Ahorro de Castilla-La Mancha.
El 1 de enero de 2010 será la fecha a partir de la cual las operaciones propias de CCM se considerarán realizadas por cuenta del Banco Liberta.