Las nuevas cajas tendrán que someterse a pruebas de resistencia
Los ataques especulativos a la Banca española ponen de los nervios a Elena Salgado
Exige la publicación "inmediata" de los tests cuando se ha acordado hacerlo a mediados de julio
Dos reacciones muy distintas ante la misma situación. La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, muestra su nerviosismo y su miedo a los ataques especulativos al anunciar que va a exigir en la próxima reunión del Ecofin, prevista para el 12 de julio, que se publiquen de forma "inmediata" los stress test o pruebas de resistencia, para que se conozca la posición "inmejorable" del sistema financiero español. Salgado cree hasta que no se demuestre que el sistema financiero es solvente, la situación no se normalizará. El nerviosismo de la responsable económica del Gobierno de Zapatero contrasta con el consenso logrado, pese a las presiones alemanas, para que los test de la banca europea se hagan públicos de manera individual en la segunda mitad de julio.
La postura de Salgado contrasta con la del gobernador del Banco de España. Miguel Ángel Fernández Ordóñez primero fue muy rompedor, al anunciar que el supervisor iba a hacer públicos los test de la banca española, obligando al resto de Europa a sumarse a la iniciativa para no quedar retratados. Pero luego aceptó que se publicaran todos los resultados de la banca europea al mismo tiempo, matizando que volvería a su intención inicial si se produjera un retraso excesivo.
La vicepresidenta económica del Gobierno de Zapatero está convencida de que entidades financieras españolas "van a pasar sin ninguna duda" el trámite de devolución de los préstamos concedidos hace un año por el Banco Central Europeo (BCE). Y es que mañana vence el plazo para que la banca europea devuelva 440.000 millones de euros al BCE, de los que unos 70.000 millones corresponden a entidades españolas.
Para tranquilizar a los inversores y para frenar los ataques especulativos, Salgado hizo otro anuncio: la realización de pruebas de resistencia a las cajas resultantes de procesos de reestructuración. El objetivo es doble. Por una parte, ratificar que "se han cumplido" las metas de concentración del sistema financiero español. Por otra, y todavía más importante, es el primer paso para que las nuevas entidades puedan acceder a los mercados, que es precisamente la finalidad de la reforma de la actual normativa: "Tienen que avanzar para poder tener capital privado procedente de los mercados, que tenga derechos políticos y que su funcionamiento, si lo desean, pueda ser más parecido al de entidades financieras bancarias".
Con el mismo objetivo de tranquilizar a los mercados, el director general de La Caixa, Juan María Nin, no se pone nervioso y descarta cualquier problema en los próximos vencimientos de deuda a los que tiene que hacer frente la banca española en julio, y que suman más de 30.000 millones de euros. "No habrá absolutamente ningún problema en el pago del vencimiento de la deuda que tiene la banca española, dado que siempre han habido vencimientos y siempre se han pagado con normalidad", argumenta, frente a las especulaciones sobre la incapacidad de algunas entidades de hacer frente a sus compromisos.
Nin aprovechó un acto en la Cámara de Comercio de Barcelona para dejar claro que la situación de la economía y de la banca españolas es "mucho mejor que lo que están reflejando los mercados y los inversores institucionales" y, desde luego, "está lejos del catastrofismo con el que la ve la prensa extranjera". Para el director general de la primera caja de ahorros de España (con permiso de la fusión virtual de Caja Madrid y Bancaja), "los mercados no están reflejando de manera adecuada la situación de la economía española", ya que la volatilidad "impide pensar con claridad y está obligando a pensar en función del día a día, incluso de la hora a hora".
Más claro: la banca española no tiene un problema de solvencia, ya que "los créditos se han otorgado sobre activos que están ahí, las casas están ahí, lo que no están ahí son las subprime". "Nuestro problema es de liquidez", pero recordando que "España no ha hecho un default en más de 300 años, algo que no pueden decir muchos de los países que ahora nos cuestionan". Y destaca que "los únicos dos países que han mantenido su cuota exportadora sean España y Alemania".
Entre tantas tensiones por los ataques especulativos y la incertidumbre sobre la situación real de la economía y de la banca en España. llega una buena noticia, sobre todo para la liquidez del sector financiero. La Comisión Europea ha prorrogado seis meses, hasta el 31 de diciembre, el plan español de avales a bancos y cajas para facilitarles el acceso a financiación de los mercados. Eso sí, ahora serán más caros: 0,2 puntos para las entidades con nota A+ o A; 0,3 A- y 0,4 para calificaciones inferiores.
El aval público para las emisiones de bancos y cajas, que se creó para hacer frente al agravamiento de la crisis financiera tras la quiebra de Lehman Brothers, fue autorizado por Bruselas el 23 de diciembre de 2008 y prorrogado el 26 de junio de 2009 y el 1 de diciembre de 2009. El Ejecutivo comunitario considera las medidas del plan prorrogado "bien orientadas, proporcionadas y limitadas en su duración y alcance".
Y otra novedad respecto a las pruebas de resistencia. El Ecofin pedirá al Comité de Supervisores Financieros Europeos (CEBS, por sus siglas en inglés) que se amplíen esos test de forma que incluya "una cuota de mercado significativa de instituciones" de cada país, y también que se diseñe una metodología común y apropiada para evaluar la exposición de cada entidad al riesgo soberano.