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Publicado el jueves 3 de junio de 2010
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Multa de hasta el 20% de los ingresos para las agencias de calificación

Bruselas quiere limitar a tres el número de consejos en los que puede estar un banquero

Cada entidad financiera deberá contar con un consejero encargado específicamente de los riesgos

Durao BarrosoÁngel Guzmán.– Se esperaba mano dura en las nuevas propuestas de la Comisión Europea para mejorar la gestión de la banca tras la crisis financiera internacional que estalló en el verano de 2007 por las hipotecas subprime en Estados Unidos. Unas propuestas que se someten ahora a consulta pública hasta el 1 de septiembre y  que coincidieron, y no por casualidad, con el endurecimiento de la normativa sobre las agencias internacionales de calificación, consideradas como las culpables de la extraordinariamente rápida propagación de los activos tóxicos ligados a las subprime. Pero ha sorprendido alguna iniciativa de Bruselas, como que una persona no pueda ser al mismo tiempo presidente y director general de una entidad financiera (algo bastante habitual en otros países europeos, pero no en España) y que un miembro de un consejo de administración de una entidad financiera sólo pueda estar en otros dos órganos similares.

El Libro Verde elaborado por la Comisión Europea indica la obligación de crear un comité de supervisión de los riesgos en el consejo de administración, que deberá fijar la estrategia en esta cuestión de la entidad y de hacerla pública. El consejo debe nombrar un consejero encargado específicamente de la gestión de riesgos, que debe tener el mismo nivel que el responsable de finanzas. Estas novedades se justifican porque la crisis financiera internacional ha sacado a la luz "importantes debilidades" en el gobierno corporativo de las instituciones financieras. Según la Comisión Europea, el control de los directivos por parte del consejo de administración fue "insuficiente", se descuidó la gestión de riesgos, la estructura de bonus fomentó las operaciones especulativas y la obtención de resultados a muy corto plazo.

La Comisión Europea propone reforzar la participación de los accionistas, los auditores externos y los supervisores en la gestión de riesgos. Otra recomendación es la no vinculación de la remuneración de los directivos a la obtención de elevados resultados a corto plazo, ya que aumenta la volatilidad y el riesgo no sólo para las entidades que los asumen sino para el conjunto del sistema. El objetivo es crear instituciones financieras más responsables y sostenibles a largo plazo. Algunos miembros de la Comisión Europea son partidarios de prohibir las opciones sobre acciones como sistema de retribución, además de los paracaídas de oro o elevadas indemnizaciones en caso de despido para los directivos. También propone la Comisión Europea que los responsables de los bancos puedan ser perseguidos judicialmente por las pérdidas que pudieran haber ocasionado a los accionistas, para lo que necesita una ley aprobada por el Parlamento Europeo.

Además de la banca, la Comisión Europea ha dado caña a las agencias internacionales de calificación financiera. Si su propuesta es aprobada por el Consejo de la Unión Europea y por el Parlamento Europeo, habrá multas de hasta el 20% de los ingresos para las agencias que no cumplan con las nuevas obligaciones de transparencia y de prevención de conflictos de intereses. Se creará el European Securities and Markets Authority, (Esma) para controlar a estas firmas, que tendrá potestad para retirar la licencia para operar en el mercado europeo.

El comisario comunitario de Mercado Interior, Michel Barnier, argumenta que debe haber luz y taquígrafos sobre los criterios que utilizan estas firmas para realizar las calificaciones. También quiere que se creen nuevas agencias de calificación, ya que un mercado copado por las tres grandes (Moody's, Standard & Poor`s y Fitch) no es beneficioso para el conjunto del sistema financiero.

La principal novedad es el establecimiento de incompatibilidades para las agencias de calificación en el sentido de que no podrán realizar actividades de consultoría al mismo tiempo que de calificación financiera y, además, tendrán que hacer públicos sus sistemas de cálculo de las notas que otorgan.

Por otra parte, Alemania, que va por libre en el endurecimiento de la normativa financiera, acordó ayer ampliar la prohibición de las posiciones cortas al descubierto en bonos gubernamentales y de entidades financieras y seguros de crédito contra impago de deuda (CDS) a todas las acciones que cotizan en las bolsas del país. No obstante, no se ha optado por la prohibición total de los derivados sobre el euro, aunque  el Ministerio de Finanzas estará autorizado para prohibirlas por decreto si esto sirviera para "evitar o disipar serios perjuicios para la estabilidad financiera o para la confianza en su capacidad operativa".