Monitor de Latinoamérica
Miembro del "clan de las familias" representa la continuidad en Colombia
Santos se proclama 'Presidente de la Unidad'
El presidente electo colombiano extiende la mano a Hugo Chávez para normalizar las relaciones
El presidente electo de Colombia, el conservador Juan Manuel Santos, quiere ser el impulsor de un "gran acuerdo de unidad nacional" con las fuerzas políticas y sociales, que incluye desde medidas que faciliten el desarrollo económico y social del país, hasta la erradicación de la corrupción y la violencia de la narcoguerrilla. "Soy y seré el presidente de la unidad nacional", dijo Santos tras alzarse victorioso en la segunda vuelta electoral con cerca del 70 por ciento de los votos, invitando a todas las fuerzas políticas a mantener abiertas las puertas del diálogo con la coalición que ha respaldado el proyecto electoral de su formación política, el Partido de la U: los partidos Conservador y el del Cambio Radical.
Según los observadores, la victoria de Santos es la continuidad del gobierno de Uribe, cuya gestión ha arrojado grandes éxitos en combatir la guerrilla y en restablecer una imagen internacional del país más favorable, seriamente dañada por la debilidad de un Estado que a los ojos del mundo llegó a parecer rehén de la narcoguerrilla. Pero, también, los ocho años de Álvaro Uribe estuvieron bajo la sospecha de escándalos de corrupción, ejecuciones extrajudiciales e interceptaciones ilegales de comunicaciones.
Santos, un economista de 58 años educado en Estados Unidos e Inglaterra, que ocupó la decisiva cartera de Defensa con Uribe, y miembro de una influyente familia vinculada al periodismo y la política de Colombia, quiere abordar importantes reformas con el máximo consenso político posible, para lo cual se propone presidir un Gobierno de Unidad Nacional.
Santos asumirá el poder el próximo 7 de agosto con el desafío de reducir el desempleo de más de 12%, uno de los más altos de América Latina, y combatir la pobreza en la que vive casi la mitad de la población de un país que exporta petróleo, carbón, ferroníquel y café, e infradotado de sistemas públicos de salud, educación, vivienda y de infraestructuras.
Una de las cuestiones clave del nuevo mandatario seguirá siguiendo el combate de una guerrilla debilitada pero que aún mantiene una fuerte presencia en remotas zonas selváticas y montañosas, estratégicas para la producción y el tráfico de cocaína, su principal fuente de financiación; y la lucha contra el narcotráfico, un cáncer que convierte a Colombia en el mayor productor mundial de cocaína, pese a las ayudas millonarias de Estados Unidos para programas de fumigación y de asistencia social, de las que cabe pensar que no podrá contar en el futuro en igual medida por la crisis presupuestaria de Estados Unidos. A
dicionalmente, deberá buscar un crecimiento sostenido de la economía aprovechando los altos flujos de inversión que se dirigen a los sectores petrolero y minero que pueden contribuir a aumentar las exportaciones del país, crear empleo y reducir las desigualdades sociales, incrementar los ingresos tributarios y reducir el déficit fiscal. Analistas señalan que tras dar el Presidente Uribe total prioridad a la política de seguridad y aplazar las reformas sociales, el país encierra serias tensiones que podrían estallar si no se abordan con urgencia las reformas necesarias para reducir la elevada pobreza (el 45,5 por ciento de la población, según cifras oficiales).
En el ámbito de las relaciones internacionales, Santos ha declarado que se propone recomponer las deterioradas relaciones diplomáticas y comerciales con Venezuela, después de que Chávez las congelara en protesta por el acuerdo militar que firmaron Bogotá y Washington por el que se establece la instalación de bases militares estadounidenses en suelo colombiano para colaborar en la lucha contra la narcoguerrilla. El caudillo caribeño, muy crítico con Estados Unido, considera el acuerdo como una amenaza para su revolución bolivariana. Santos deberá normalizar igualmente las relaciones con Ecuador.