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Publicado el sábado 26 de junio de 2010
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La constructora tendrá que esperar a que los jueces de Bilbao decidan sobre su demanda

La "enmienda Florentino" ya no le sirve de nada a ACS en su guerra con Iberdrola

La admisión a trámite de la impugnación de la Junta deja sin efecto la eliminación de la cláusula antiblindaje

Florentino Pérez habla con Ignacio Sánchez GalánMarcos Celada.– A Florentino Pérez, presidente de la constructora ACS, ya no le sirve de nada la famosa "enmienda Florentino", pactada por el Gobierno y CiU, que entra en vigor dentro de un año y que eliminará la posibilidad de limitar los derechos de voto de grandes accionistas. Ha sido el propio presidente de la constructora el que se ha metido en una auténtica ratonera jurídica que va a dejar a su empresa fuera del consejo de Iberdrola hasta que haya sentencia judicial firme. Ni siquiera aunque ACS comprara el 7,4% del capital de la eléctrica que le falta para llegar al 20% le serviría para sentarse en el consejo. Podría consolidar en sus cuentas las cifras de Iberdrola, pero no tendría consejeros.

El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Bilbao admitió a trámite anteayer la demanda interpuesta por ACS contra la Junta General de Accionistas de Iberdrola por haber impedido la presencia de una persona designada por la constructora en el consejo de la eléctrica. Iberdrola acogió a José María Loizaga como consejero de ACS en su última Junta, pero treinta minutos después, en el mismo acto, lo destituyó alegando conflicto manifiesto de intereses, porque la empresa presidida por Florentino Pérez tiene negocios eléctricos y ha presentado ofertas competidoras con Iberdrola en algunos concursos.

En julio el juzgado celebrará una vista para decidir si toma medidas cautelares contra las decisiones de la Junta de Iberdrola, cosa que según fuentes jurídicas consultadas por Capitalmadrid tiene escasísimas posibilidades de salir adelante, porque los juzgados se atan los machos antes de suspender acuerdos societarios de envergadura. Tras esta vista se abrirá el proceso judicial habitual para entrar en el juicio al fondo del asunto: ACS dice que no es competidor de Iberdrola y esta última sostiene lo contrario. El proceso se prevé largo. Además, contra la adopción de medidas cautelares cabe recurso y es lógico pensar  que Iberdrola lo utilizaría.

Sin medidas cautelares efectivas, mientras no haya una sentencia firme sobre el fondo del asunto (el conflicto de intereses), Florentino Pérez no podrá tener un consejero en Iberdrola, por mucho que entre en vigor la enmienda antiblindajes, aprobada definitivamente por el Congreso de los Diputados el pasado 17 de junio y que será efectiva en la misma fecha de 2011. ACS tiene el 12,6% del capital de Iberdrola pero los estatutos de la eléctrica le impiden votar por más del 10%. Las fuentes consultadas por este diario aseguran que por sumar un 2,6% más a sus derechos reconocidos en la actualidad no va a dar la vuelta a la Junta General.

ACS amenaza una y otra vez con hacerse con el 20% de Iberdrola y hacer valer entonces su poder real. Es posible que en circunstancias normales algunos de los accionistas colaterales (cajas de ahorros y fondos de inversión) pudieran pensarse si mantienen su apoyo entonces a Ignacio Sánchez Galán, presidente de la eléctrica. Pero con el acuerdo judicializado se diluyen las dudas, ya que mientras no haya sentencia firme ACS no puede tener consejeros en Iberdrola si no la compra entera, porque ahora son los tribunales los que deben dirimir si existe conflicto de intereses. Y la decisión final la tomará seguramente el Supremo en casación, ya que ninguna de las dos partes se va a dar por vencida.

En el caso de ACS alcanzara ese 20%, la constructora podría consolidar en sus cuentas las de Iberdrola por ese mismo porcentaje y podría sumar los beneficios que le supone su presencia en la eléctrica que hasta ahora únicamente le añade deuda, la que tuvo que asumir para comprar su participación. Ese es uno de los propósitos principales de Florentino Pérez, pero tal y como adelantó Capitalmadrid el pasado9 de junio, los socios de Pérez en ACS están molestos con esta batalla que hasta ahora no les ha reportado beneficio alguno.

La batalla es de las que abren carpetas para fotocopias en casi todos los principales bufetes de abogados, porque es de una enjundia pocas veces vista. Por parte de Iberdrola lucha Uría y Menéndez; por ACS lo hace Cliford Chance. Todos tienen, seguro, cartas escondidas para intentar dar la vuelta a la partida. Pero hasta que haya una decisión en julio sobre las medidas cautelares en Bilbao la sensación es que Florentino Pérez se ha metido solito en una ratonera más que complicada.