UN BANCO EN EL RETIRO
Noticias no tan malas en el frente exterior
Entre el Presupuesto británico y las exportaciones españolas
A la pregunta de cuales son los males de la patria los encuestados españoles señalan en primer lugar a las inmobiliarias. El Gobierno viene a continuación, pero de las autonomías y ayuntamientos nada se dice. ¿Estarán incluidas en el renglón inmobiliario o en el del Estado? El canciller del Tesoro británico, el señor Osborne, en la presentación del nuevo Presupuesto en el que anuncia una subida del IVA desde el 17.5 hasta el 20%, ha echado mano de retóricas churchilianas - "los años de endeudamiento y gasto hacen inevitable la subida" - para justificar el palo y tentetieso, aunque para unos sea más doloroso que para otros. En efecto, antes de la subida se ha calculado que el efecto del IVA sobre la renta disponible del 20% más pobre de la población equivale a una detracción del 11.6%, mientras que para el 20% de mayores ingresos su renta disponible se reduce en un 5.7% . Estos sacrificios se compensan con una menor presión fiscal del IRPF, 1.4 %, para las rentas inferiores a 49.700 libras anuales y del 2% para aquellos cuyos ingresos superen esa cantidad.
Aviso en cualquier caso para nuestros navegantes conservadores. Sus homólogos británicos persigue la austeridad presupuestaria incrementando los impuestos; la corrección del déficit a través de unos mayores gravámenes no es un monopolio de las izquierdas sino una exigencia presupuestaria para reducir el déficit cuando los gastos se han disparado.
Noticias de estas tierras nos ilustran que, por un lado, ha aumentado el número de cotizantes inmigrantes a la Seguridad Social y, por otro una corrección del déficit presupuestario en los cinco meses del año de casi un 6% respecto al año anterior. La corrección es sobretodo consecuencia del crecimiento de los impuestos con unos ingresos por recaudación de IVA que han crecido en un 22%.
¿Acaso la actividad se está animando? Las cifras de comercio exterior correspondientes al mes de abril apuntan en la misma dirección. En los primeros cuatro meses de 2009 las importaciones habían caído un 32 % con relación al primer cuatrimestre de 2008, mientras que en 2010 han aumentado un 9.8 % con relación al año anterior. Las importaciones siempre han sido un indicador bastante fidedigno del pulso de la actividad económica. Su incremento junto al del IVA es por lo menos indicio de algo no precisamente negativo.
Tampoco es negativo la marcha creciente de las ventas españolas al exterior: 13.8% de incremento en el primer cuatrimestre. Además su comparación con las de nuestros principales competidores europeos es también favorable: Francia 10.2% de incremento; Alemania, 13.2%; Italia, 8.8%, y un 11.8% para toda la zona euro. En cualquier caso, no hay echar las campanas al vuelo pensado en que estamos ganando cuota de mercado y competitividad. En abril hay una ligera caída por lo que habrá que esperar a los próximos meses.
En el gran mercado mundial ese incremento del 13.8% supera al 11.9% de la Unión o al 11.8% de la eurozona. Los mayores incrementos de las exportaciones españolas se han registrado en América Latina -19 %- con un 69% en Brasil. En Asia, un29 % y un 30% en la Europa no comunitaria incluida Turquía. Tampoco se puede olvidar que el grueso de las ventas españolas, un 69-70%, se dirige a la UE y sólo un 4.5-5% a América Latina y un 7-7.5% a Asia.
Noticias presupuestarias y de comercio exterior coyunturales que no justifican la tranquilidad de los mercados respecto a la deuda española. Más bien hay que pensar en la próxima reunión del G-20 y la constitución ya operativa de la "Eurpean Financial Stability Facility" (EFSF). El nuevo Fondo europeo dispone de un presidente de prestigio, Klaus Regling, anterior director de la división financiera de la Comisión Europea, es decir, el brazo ejecutor de la UE. El Fondo se está instalando físicamente en Luxemburgo y será operativo para un periodo de tres años; el proyecto no se ha perdido en los vericuetos de la literatura administrativa y además frente a cualquier contingencia ya hay disponible una facilidad de 60.000 millones de euros junto a la línea de 250.000 millones de euros que el FMI ha puesto a disposición de la euorozona. Añadese a esto la determinación de abrir los balances de las entidades financieras sometidas a una prueba de esfuerzo que confirme su estado de salud.
Mientras camino hacia el Retiro, carrera de San Jerónimo abajo, unos jóvenes cámara y micrófono en mano me preguntan que me parecen las obras de la Nueva Plaza de las Cortes. Una estupidez, respondo, una solemne estupidez. Pero una estupidez no más estúpida que la Ciudad de la Justicia, con unos gastos de funcionamiento para no hacer nada del orden 1.000.000 de euros diarios. Ni la Comunidad de Madrid ni el ayuntamiento están atendidos por funcionarios de carrera ni tampoco entran en las preocupaciones de los ciudadanos cuando se les pregunta por los causantes de la crisis y de ese gasto desorbitado que los conservadores británicos quieren corregir subiendo los impuestos, naturalmente a unos mas que a otros.