ANÁLISIS
Fernández Ordóñez desautoriza la reforma laboral del Gobierno
Tras las alabanzas del FT, amenaza con hacer públicos los tests de estrés de la banca española si Europa se retrasa
El Gobernador del Banco de España ha recuperado el tono. La comparecencia de Miguel Ángel Fernández Ordóñez ayer ante la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados sirvió para demostrar que tiene ideas, que las ha meditado y que no se toma en cuenta las advertencias de los ministros del equipo Zapatero si él cree que debe dar su opinión sobre una cuestión relevante. Y da igual la delicadeza de la cuestión de la que se trate. Por ello no tiene el menor reparo en hacer públicos los datos referentes a las condonaciones de deuda que los bancos le han hecho al PSOE en 2006, siempre que el afectado dé su visto bueno. Oiga, que es mucho dinero
En cuanto a la reforma laboral que convalidó ayer el Congreso, Ordóñez criticó abiertamente las limitaciones a la contratación temporal en un momento en el que con más de 4,6 millones de parados es crucial que se mantengan abiertas todas las oportunidades de crear empleo.
Tampoco le gusta que haya quedado fuera de la reforma laboral la negociación colectiva porque limita su eficacia. También vio aspectos positivos en la reforma, que no cambia lo esencial del ordenamiento jurídico laboral español. El principal de ellos es el mensaje que lanza al exterior. Fue el leitv motiv de su intervención. Cualquier actuación que realice el Ejecutivo debe estar encaminada a devolver la confianza que se ha perdido. Sin ella todo será más difícil y costarás más.
Por otra parte le ha dado nuevos bríos la buena acogida internacional, con las líneas más laudatorias que se recuerden hacia España por parte del Financial Times, al anuncio realizado ante el consejo del Banco de España de que publicará los datos de las pruebas de resistencia de la banca española.
Tras su comparecencia ante la Comisión, se mostró muy distendido en sus respuestas a los medios, sin las prisas de las que ha hecho gala en peores momentos. Él ayer transmitió confianza, aunque de nuevo metiera el dedo en el ojo de más de un ministro, pero sobre todo en el de Empleo.
Pidió que se publiquen cuanto antes las pruebas de resistencia de los bancos europeos pero les advirtió que si la publicación conjunta se retrasa mucho España podría difundir antes los propios.
Fernández Ordóñez no eludió ayer dar razones. De nuevo la transmisión de la imagen de solvencia. Cree que hay países, como España, que tienen más y por lo tanto más interés en demostrar la solvencia de sus entidades. Su intención fue la de publicarlos la semana pasada pero una vez decidido en el ámbito comunitario que se publiquen los de todos los países de la eurozona es preferible esperar a hacerlo de forma conjunta.
Finalizada la primera fase de la reestructuración considera que la próxima prioridad es reformar la Ley estatal de Órganos Rectores de Cajas de Ahorros (LORCA) con el fin de que estas entidades puedan captar capital de primera calidad. Recordó que en la modificación se incluirá la posibilidad de que las cajas emitan cuotas participativas con derechos políticos, que las hagan más atractivas para el inversor.
En cambio no considera inteligente la imposición de una tasa a la banca para prevenir que pagan posibles futuros desajustes. O dicho según sus propias palabras, se puede conseguir de forma más inteligente. Como más inteligente fue la decisión de comparecer con luz y taquígrafos para no tratar de hace secreto algo que estará en cualquier medio que intente conocer la integridad de las exposiciones del Subgobernador en la misma. La transparencia es un valor fundamental de la democracia. Y Ordóñez ayer la hizo valer.