Posiciones cortas
La CNMV no hace caso a Mapfre
Insiste en que debe primar la liquidez
Jueves 17 de junio. Santander. Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Curso de la Apie. El presidente de Mapfre, José Manuel Martínez, responde a una pregunta de un periodista sobre las posiciones cortas. La misma situación que un año antes. Idéntica respuesta: "Me parece intolerable que alguien pueda ganar dinero en Bolsa jugando a que bajen las acciones para luego comprarlas más baratas. Es increíble, no entiendo que eso se permita, por mucho que luego me vengan con explicaciones técnicas sobre la liquidez". Viernes 18 de junio. Última sesión del curso de la Apie. El vicepresidente de la CNMV, Fernando Restoy, aporta esas explicaciones técnicas. "Las limitaciones agresivas a las ventas en corto en algunos mercados pueden reducir la liquidez y limitan las posibilidades de cobertura de posiciones largas, lo que tiende a encarecer el coste de financiación de los emisores", argumenta. "En los mercados de renta fija y derivados, la prohibición de las ventas en corto puede conllevar contraindicaciones importantes", añade.
Restoy recuerda que en España, "a diferencia de otros países europeos, las ventas en corto descubiertas de acciones ya estaban prohibidas antes de la crisis". Y que desde esta semana hay que comunicar las posiciones cortas sobre cada valor que superen el 0,2% (antes era el 0,5%). Conclusión del vicepresidente de la CNMV: "No parecen existir en este momento muchos argumentos para cambiar radicalmente el esquema actual sobre la operativa en corto".
No parece que los insistentes argumentos del presidente de Mapfre, que lleva más de dos años clamando contra las posiciones cortas bajistas, hayan convencido a la CNMV. No es el único, pero sí uno de los más insistentes. Eso sí, Restoy reconoce que es "una distorsión" que un banco alemán, como el Deutsche, pueda apostar a la baja sobre un valor español o de cualquier otro país europeo, pero no sobre uno alemán. Y cree necesario "un marco europeo de comunicación de posiciones cortas". Bueno, es un avance respecto al año pasado, aunque sea muy tímido.
Pero es que el supervisor tampoco le hace caso en otra cuestión. José Manuel Martínez defiende el modelo de doble supervisión (transparencia, para una CNMV reforzada; y solvencia, para el Banco de España), pero reclama que se respete "la especialización de la Dirección General de Seguros". El vicepresidente de la CNMV matizaba al día siguiente que esa doble supervisión es "un modelo robusto", pero no hace referencia alguna a especializaciones dentro de estos dos futuros organismos.
Más discutible es su afirmación respecto a que "a los supervisores de mercado no nos compete controlar que si los movimientos observados en los mercados respondan a los fundamentos de las empresas emisoras o de la economía en su conjunto", sino que "tenemos la obligación de asegurarnos de que la evolución de los precios de los activos responde sin distorsiones a la lógica de interacción entre oferta y demanda en un contexto competitivo". Restoy admite que "ésta es una idea que no es siempre fácil de transmitir". Pues efectivamente, no es fácil que sea entendida, salvo para los especuladores bajistas.