A puerta cerrada ante el Congreso, el subgobernador declara que los riesgos inmobilarios están cubiertos
El Banco de España aún teme la intervención de alguna caja más por la duración de la crisis
Aríztegui apoya indirectamente a Rato al justificar el coste del dinero del FROB a precios de mercado
El subgobernador del Banco de España, Javier Aríztegui, ha sido muy claro en su intervención a puerta cerrada ante la subcomisión del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria del Congreso de los Diputados. Los bancos y cajas de ahorros españoles tienen una cobertura de sus riesgos en el sector de promoción y construcción, que suma unos 160.000 millones de euros, de los mejores del mundo, según los estándares internacionales. Alcanzan del orden del 31% sumando las coberturas genéricas y específicas, que llegan hasta el 70% si se miran los beneficios recurrentes del año que se están destinando a saneamientos. Por ello considera que el sistema en su conjunto está razonablemente dotado, según el texto de la declaración a la que ha tenido acceso www.capitalmadrid.info. Pero dicho esto, Aríztegui admite que nunca puede descartarse, considerando la intensidad, duración y globalización de la crisis que alguna entidad experimente un deterioro de su solvencia y de su liquidez, o de sus resultados que amenace su viabilidad.
Fuentes parlamentarias socialistas restan relevancia a la declaración del subgobernador recordando que es justamente la crisis del sistema financiero mundial la que recomendó la creación del FROB con el objetivo de redimensionar y racionalizar el sistema bancario español a medio y largo plazo.
En cuanto al coste de las preferentes al 7,75%, que ha sido criticado por algún consejero de Caja Madrid, Aríztegui ha explicado a los diputados que es el promedio de todas las operaciones que se han hecho en Europa dentro del marco extraordinario que se han puesto de participaciones preferentes. Aún admitiendo la existencia de la crítica por tratarse de un coste extraordinariamente costoso para las entidades, justificó que se trata de recursos públicos por lo que hay que cuidarlos.
Reiteró que se trata de precios de mercado y que los recursos que se reciban en los próximos años se van a utilizar para devolver financiación en los mercados mayoristas, dado que el negocio del crédito no va a crecer mucho más en estas fechas.
Según el subgobernador el 6 por ciento podría ser el tipo al que muchas entidades devuelven la deuda que han tomado a largo plazo por lo que un diferencial de 1,75 puntos en recursos que son capital básico es menos cara porque el riesgo que asume. Descarta que se trate de un coste abusivo, es el que se ha dado en Europa y son decisiones de la Unión Europea.
Aríztegui también ha respondido indirectamente a quienes le han criticado por la falta de actuaciones más enérgicas durante su mandato como director general de supervisión bancaria y no alertar de situaciones como las de Caja Castilla La Mancha o CajaSur.
El subgobernador explicó a los diputados que los problemas actuales de CajaSur fueron gestándose a partir de 2002 cuando la inversión crediticia comenzó a experimentar un fuerte crecimiento sin control suficiente que dio lugar a una concentración excesiva en operaciones en el sector inmobiliario, de elevado riesgo que provocó una alteración del equilibrio del activo y pasivo del balance. El resultado fue una clara dependencia de los mercados mayoristas de financiación.
Las respectivas inspecciones llevadas a cabo por el Banco de España se remontan ya a la época del gobierno del Partido Popular. Entre 2002 y 2008 fueron poniendo en evidencia un empeoramiento constante de la cartera crediticia, deficiencia de control interno, elevados gastos de explotación, excesos de concentración e incluso irregularidades contables. Todo esto ya motivó un expediente disciplinario en el 2005 por manipulación de las cifras de la inversión crediticia. Se enviaron escritos de requerimientos a la entidad emplazándola a subsanar las deficiencias advertidas. Estos requerimientos son de mayo del 2002, abril de 2005, mayo de 2006, mayo de 2007 y octubre de 2008.
Pese a la vigilancia a que había sido sometida la entidad, la insuficiencia de las actuaciones adoptadas por la caja recomendó inicialmente buscar una solución de fusionarse con otra entidad y recibir el apoyo del Fondo de Garantía de Depósitos. El coste de los recursos estimados resultaba inferior al importe de las indemnizaciones que hubieran sido necesarias para atender los depósitos garantizados, 100.000 euros por titular. El fracaso del plan dejó a la entidad expuesta a una situación de inviabilidad lo que determinó su reestructuración a través del FROB. En la actualidad la entidad pierde unos 30 millones de euros al mes.
En línea con lo defendido por el presidente de Caja Madrid, el subgobernador del Banco de España considera que el actual proceso de reestructuración del sector y el salto que van a dar las cajas gracias al FROB es muy importante, y a partir del cual, se tendrá una base con la que construir el futuro. Estima el subgobernador que el actual proceso de redimensionamiento de las oficinas y de las plantillas se llevará a cabo durante los próximos dos años.