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Publicado el miércoles 2 de junio de 2010
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Consejeros de Caja Madrid se oponen a que Rato pida ayuda del FROB  (Análisis de José Hervás)

La entidad madrileña busca a la desesperada ampliar la fusión sin las grandes cajas del PP

La próxima reunión del Consejo de Caja Madrid se prevé movida. El presidente de la entidad, Rodrigo Rato, que no ha encontrado apoyo en su propio partido para llevar a cabo las fusiones previstas ya inicialmente por su predecesor, Miguel Blesa, con entidades de Galicia y la Comunidad de Valencia, ha tomado la decisión de crear un Sistema Institucional de Protección con otras cinco entidades sin consultar al consejo. Las conversaciones llevadas a cabo con Caixa Laietana, Caja de Ávila, Caja Insular de Canarias, Caja Segovia y Caja Rioja para crear un SIP no han sido comunicadas oficialmente a todos los consejeros. Algunos de ellos han confesado que quieren conocer directamente de Rodrigo Rato el proyecto y la necesidad de incorporar otras entidades para poder utilizar las ayudas del FROB. Para acceder a las mismas se exige que el grupo resultante de la unión, tenga una cuarta parte más de activos que la caja principal.

Pero los activos de las cinco entidades no alcanzan ese 25% necesario para obtener las ayudas. El nuevo grupo sumaría unos 227.500 millones. A cierre de marzo, los 191.000 millones de activos de Caja Madrid superaban el 75% del total. Por ello se habla de incorporar al proyecto las cajas de Badajoz y del Círculo de Burgos. No se descartan otras incorporaciones adicionales, pese a que hay consejeros que se declaran abiertamente en contra a la utilización del FROB. .

La razón es bien sencilla. El precio de las ayudas del FROB es muy caro. El 7,5%, como mínimo, no está pensado para este tipo de operaciones. La razón de poner tan caro el dinero fue para que no lo pudieran pagar las cajas más pequeñas y se vieran así abocadas a las fusiones con otras entidades. Este no es el caso de Caja Madrid, desde donde una fuente próxima al consejo recordaba a Capital Madrid cómo el Grupo Santander ha logrado en el mercado 20.000 millones de euros a 3,75 puntos por debajo del precio impuesto a quienes utilicen el FROB. Es decir, a casi la mitad. Los 3.000 millones considerados necesarios para llevar adelante la fusión supondrían una carga anual muy pesada para la cuenta de resultados que ya el año pasado vio como estos caían a niveles de hace dos años.  

Pese a admitir la prudencia con la que deben realizarse estos contactos, sobre todo tras la negativa rotunda de Feijoo y Camps a que Caja Madrid liderara la fusión con Caixa Galicia y la CAM, consejeros de la entidad urgen a la convocatoria de un consejo para que se puedan conocer todos los detalles que se hayan concretado hasta el momento en el proceso de fusión. Recuerdan que como consejeros tienen unas responsabilidades legales muy definidas por lo que el presidente de la entidad no les puede ocultar la información relevante.

El hecho de que Rato haya informado a la Comisión Ejecutiva, formada por 11 miembros de la entidad en la que están representados todos los sectores que intervienen en el Consejo no lo consideran suficiente. Como las consecuencias de la fusión virtual están todavía por determinar quieren conocer antes de que el proceso dé nuevos pasos lo que está sucediendo.

Consideran que desde que Antonio Beteta, consejero de Economía y Hacienda, asumiera todas las funciones de relación entre el Gobierno y la Caja, se ha producido una mejora muy notable en el entendimiento entre los gestores de la entidad y el Gobierno de la Comunidad de Madrid que debe aprovecharse.

Y por supuesto, esas buenas relaciones no pueden suponer, que el Consejo no tenga el conocimiento detallado de las operaciones que realice la entidad, para que puedan cumplir con las obligaciones que la ley le impone. Fuentes próximas a miembros del consejo advierten de que podrían exigir que en la próxima reunión se hiciera constar el sentir de algún miembro de la necesidad a la que obliga la ley a que los consejeros estén bien informados, en tiempo y forma de las decisiones que adopta su presidente. Por lo que pueda ocurrir.   

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