ANÁLISIS
El Banco de España se esconde y agudiza la crisis de la deuda
El PSOE esconde al subgobernador, mientras los mercados aumentan sus sospechas sobre España
Francisco Javier Aríztegui, subgobernador del Banco de España, no ayudó ayer a mejorar la deteriorada imagen internacional de la economía y de las instituciones financieras españolas. Es más, colaboró justamente a lo contrario. Cuando los mercados y los medios internacionales han puesto el foco de la sospecha sobre la solvencia española, su comparecencia, a petición propia, ante una subcomisión de no se sabe muy bien qué, a puerta cerrada, en el Congreso de los Diputados, sólo sirvió para sembrar más duda y confusión. Y no es poca la que haya. Aríztegui puede saber mucho de supervisión, pese a que todavía no ha explicado por qué después de unos cuantos años siendo el principal responsable de la supervisión del Banco de España, las entidades financieras, sobre todo las cajas, se encuentran como se encuentran sin que hubiera alertado de ello.
Pero lo que sí está claro es que de comunicación no se sabe que sea un doctor y lo demostró ayer. Desde luego su error fue de bulto, como lo fue el de los diputados socialistas que le ampararon en su error, pese a la bondad que puedan mostrar en otros asuntos Marugán, Gastón, o quien quiera que les acompañe .
Cuando los más prestigiosos medios económicos internacionales siguen todavía dudando sobre si mañana el Consejo Europeo, que se celebra en Bruselas, tendrá que pronunciarse o no sobre la puesta a disponibilidad de España del fondo de rescate, pedir una comparecencia a puerta cerrada en el Congreso de los Diputados no sirvió de mucho. Como dicen los castellanos, contra los hecho son valen argumentos. Mientras el comparecía ante sus señorías, el Tesoro tuvo que pagar un prima del 44,37 por ciento en su emisión de ayer respecto de lo que había hecho en la colocación precedente. Junto a él son responsables en especial los diputados socialistas de la subcomisión que ampraron el secretismo.
Total para decir en términos genéricos lo que todo el mundo sabe. Que los mercados están desaparecidos y que tenemos un problema. Lo había narrado con todo tipo de detalle el presidente del BBVA en su comparecencia en Santander en el seminario que organiza la Asociación de Periodistas de Información Económica. Porque cuando Aríztegui hizo precisiones con más detalle explicando la complicación de la situación para la obtención de recursos por parte de las entidades financieras, los representantes de los distintos grupos no se ponían de acuerdo sobre lo que había dicho. Todos los diputados remitían a los medios a preguntar al portavoz del Partido Popular en la materia, Ramón Aguirre. Siempre queda el consuelo de que como la sesión fue secreta, pero grabada, la transcripción literal, cuando se pueda acceder a la misma en los próximos días, pueda servir para tratar de comprender lo que quiso decir Aríztegui. Para los mercados será tarde. Y para la información también.
Porque pese a los desmentidos de la Comisión Europea, que volvió a reiterar ayer que no existe ningún plan para rescatar a España ni ninguna petición del Gobierno español para activar el fondo de estabilización de 750.000 millones. Las dudas siguen penalizando al Tesoro Público, Con subidas como la de ayer, en un año, el servicio adicional de la deuda, se come todos los ahorros programados por el Gobierno.
Tras la comparecencia del portavoz de Asuntos Económicos, Amadeu Altafaj, en la que señaló directamente a Alemania como origen directo de esta especulación retorcida no han faltado portavoces en apoyo de España. Pero cuanto más se desgañitan, más en duda se pone la situación sobre España.
Finalmente tuvo que ser el director del Instituto de Estudios Económicos (IEE), Juan Iranzo, quien explicara que no hay que llevarse a engaño. Que la explicación de lo que está pasando es sencilla; el Fondo de rescate europeo se creó "pensando fundamentalmente en España", razón por la que desde el pasado 9 de mayo, el país se encuentra "bajo un protectorado económico que está dando confianza al mercado". Menos mal.