El BBVA opta de nuevo por mantener silencio
Hugo Chávez estrangula a la banca privada
Se quedaría sin fondos si el Estado cancelara sus cuentas
Sin desperdicio alguno la última de Hugo Chávez, presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Al menos, no se le puede acusar de falta de sinceridad. Y, una vez más, el BBVA, único banco español presente en el país y primera institución financiera privada, opta por el silencio, pese a que genera allí el 5% de sus activos y de sus beneficios. Chávez dejó muy claro que los bancos privados en Venezuela dependen totalmente del Estado, ya que se quedarían sin fondos si el Gobierno cerrara sus cuentas en estas entidades.
"Si ustedes se ponen a analizar las cuentas de lo que tienen los bancos privados depositado, la mayor parte de ese dinero es del pueblo, dinero del gobierno", argumenta el líder bolivariano. "Si yo hoy ordenara retirar todos los depósitos del estado que están en los bancos privados, ¡cuidado!, y no quedaría ni un banco privado", añade Chávez.
Pero los bancos privados, y entre ellos el BBVA, pueden estar tranquilos en Venezuela porque, pese a lo que denomina "guerra económica", la República Bolivariana no tiene planeado retirar los depósitos del Estado colocados en estas entidades. No obstante, avisa, con su habitual tono demagógico: "Yo no tengo eso en mis planes, pero como guerra es guerra, adelante burgueses. Son ellos que nos declaran la guerra".
Además de amenazar a la banca privada, el presidente venezolano aplaudió las nuevas regulaciones del mercado de bonos que han hecho que los dólares sean más baratos para los venezolanos, que lo que eran antes de que las transacciones se detuvieran en mayo. "Vean ustedes el golpe que le hemos dado con el sistema de transacciones que ahora maneja el Banco Central. Vean ustedes a cómo está el dólar", señala un ufano Chávez.
Se refiere a la última iniciativa de su Gobierno, que ante la acuciante falta de divisas ordenó al Banco Central de Venezuela la creación de un nuevo mercado de bonos, obligando a la banca privada a canjear todos estos títulos en dólares por otros en bolívares fuertes, una moneda mucho más volátil y que en enero sufrió una espectacular devaluación.
Esta medida supone un nuevo golpe a la cuenta de resultados de los bancos privados y, concretamente, del BBVA. Y se suma a otras iniciativas como extremar la exigencia de destinar una parte de los recursos captados a conceder créditos a sectores considerados de interés estratégico para la República Bolivariana de Venezuela, como el agrario o las cooperativas, en una versión local del coeficiente de inversión obligatoria que sufrió la banca española durante la dictadura de Franco y algunos años de la transición. El Estado controla así prácticamente el 60% del destino del crédito de la banca privada.
Chávez ha impuesto otras exigencias a la banca privada, que han hecho que su rentabilidad, hasta entonces la más elevada de América Latina, haya descendido a la mitad.
Al mismo tiempo, el Gobierno practica una estrategia de nacionalización de entidades financieras con dificultades, de forma que, además de la adquisición del Banco de Venezuela al Santander, ahora controla más de una cuarta parte del sistema financiero del país. Y el 30% de los recursos de clientes de los bancos privados son fondos de organismos, instituciones y empresas públicas.
Pese a esta situación, el BBVA mantiene que no tiene planes de marcha de Venezuela, como sí hizo el Santander, aunque no pudo vender su filial Banco de Venezuela a un empresario local, sino al Estado. Tampoco existe una oferta del Gobierno venezolano por adquirir el BBVA Banco Provincial.
Las bravatas de Chávez no se quedaron en meras palabras. Ayer intervino el Banco Federal para "proteger el ahorro de los clientes", según el director de la Superintendencia de Bancos (Sudeban), Egdar Hernández. La intervención del Banco Federal se realizó a puerta cerrada, decisión que tomó por sorpresa a los miles de clientes de esta entidad,y que implica que el banco cesa totalmente sus operaciones y sus servicios de atención al público.