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Publicado el lunes 14 de junio de 2010
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Los consejos de las entidades deciden hoy si se unen al proyecto de Rato

CyL quiere que las cajas de Ávila y Segovia, y luego Caja España, negocien con Caja Madrid

El vicepresidente económico Tomás Villanueva reclama más peso regional en esa fusión virtual

Caja EspañaMiguel Ángel Valero.– En vísperas de una jornada clave para el desarrollo de la fusión virtual diseñada por Rodrigo Rato, (los consejos de administración de Caja Madrid, Bancaja, Caja Segovia, Caja Avila, Caja Rioja, La Caja Insular de Ahorros de Canarias y Caixa Laietana se reúnen hoy para aprobar el protocolo de integración), la comunidad autónoma más reacia a que sus entidades de ahorro participen en esta operación hace filigranas. Por un lado, señala públicamente que "la entrada de Caja Ávila y Caja Segovia en el Sistema Institucional de Protección de Caja Madrid pone en riesgo un gran proyecto financiero regional", como señala el vicepresidente económico de la Junta, Tomás Villanueva, quien plantea abiertamente que "podríamos no autorizar la unión si existe algún margen o duda".

Por otro, su postura contraria choca con el mensaje lanzado por el PP nacional, donde Mariano Rajoy supo vencer la resistencia de Francisco Camps a perder la única entidad de ahorro de peso que le quedaba en la Comunidad Valenciana tras irse la CAM a la fusión virtual impulsada por CajAstur-CCM (más Caja Cantabria y Caja Extremadura), y también la de Esperanza Aguirre, a quien no gustaba que la sede social del SIP de Rato no estuviera en Madrid, sino en Valencia, ni que el grupo de participadas fuera gestionado por el presidente de Bancaja, José Luis Olivas.

Así que llega la hora de los malabarismos dialécticos. El vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo de la Junta de Castilla y León, Tomás Villanueva, asegura que "por más vueltas" que le da, "no hay una explicación de orden financiero" para entender el rechazo de Caja Ávila y Caja Segovia al Grupo Banca Cívica (Caja Navarra, CajaCanarias y Caja Burgos).

El vicepresidente económico reconoce que el Gobierno autonómico desconocía que ambas entidades negociaban con Caja Madrid e insiste en que "horas antes" de votar su integración en Banca Cívica decían que iban "a plantear en unos términos un proyecto y luego resulta que están animando a hacer lo contrario. "Eso es una decepción personal y una deslealtad", afirma.

Pero, críticas al margen, hay que mirar al futuro, y ése pasa porque las relaciones de Castilla y León con Caja Madrid, a quien se le reconoce un gran peso inversor en la región, "deberían tratarse con otra dimensión, con un objetivo claro, hablar con más peso en la operación, porque sería tener un proyecto de Comunidad y para estas dos provincias". En otras palabras, sugiere que Caja Ávila y Caja Segovia se fusionen primero con la nueva Caja España, y luego negocien juntas la incorporación al proyecto de Rato, o a cualquier otro, en referencia implícita al Grupo Banca Cívica.

Ante esta situación, el vicepresidente económico del Gobierno de Castilla y León cree que todavía es posible sacar adelante un proyecto de Comunidad que tenga el "peso suficiente". Según sus cuentas, una acción conjunta de las ya fusionadas Caja Duero y Caja España, Caja Ávila y Caja Segovia aportaría a la fusión virtual de Caja Madrid, o a cualquier otro proyecto de integración del sector, un volumen total de 60.000 millones de euros. Una cifra nada despreciable.

El argumento principal es que, tras la incorporación de Bancaja a la fusión virtual de Caja Madrid, el peso de Caja Ávila y de Caja Segovia se reduce drásticamente hasta ser "insignificante" Las entidades pequeñas apenas van a suponer el 10% del volumen total. Pero Tomás Villanueva aporta otra razón: mañana concluye el plazo para optar al Fondo de Reestructuración de Ordenación Bancaria (FROB). "No nos gustaría perder dos cajas en una operación de rescate tras dos años hablando de esto", afirma rotundamente.

Pero hay más. El vicepresidente económico de la Junta de Castilla y León reclama que se explique a los impositores que el ahorro de Ávila y de Segovia se va a gestionar en virtud de la soberanía de Caja Madrid y Bancaja y que no se reinvertirá en la Comunidad. La integración de Ávila y de Segovia en la fusión virtual de Rato supondrá también el desmantelamiento de Madrigal, una sociedad a través de la que las cajas de Castilla y León invierten en empresas de interés estratégico para la región.

El secretario de Organización del Partido Socialista de León (PSL), Ibán García del Blanco, se apunta a la propuesta de Villanueva y cree que la fusión entre Caja España y Caja Duero debe de servir "necesariamente" para incorporar a los que "se han quedado atrás". Y poder negociar con Caja Madrid en mejores condiciones. También defiende no ceder a "presiones localistas". Pero cree que es preciso "estudiar otras vías", porque integrarse con Caja Madrid es "una opción".

El presidente de Caja Segovia, Atilano Soto, responde a la Junta de Castilla y León y al PSOE regional que "no es momento" de hablar de integraciones previas con Caja España, para después intentar unirse todas en la fusión virtual de Caja Madrid. Pero se cura en salud y no cierra totalmente la puerta a esa operación: "No digo que no a esa propuesta, pero Caja España y Caja Duero no han consumado su fusión y nosotros estamos ante un SIP, son dos tiempos diferentes, aunque no me disgusta que Castilla y Leon y Madrid puedan acabar haciendo una caja importante".

Para Soto, "sería bueno terminar cada uno en lo suyo, en lo que está trabajando", y luego ver cómo se elabora una integración superior, a más largo plazo, porque "los tiempos de unas y otras cajas no son fáciles de conjugar". Rechaza que la incorporación de Bancaja haya generado malestar en las otras entidades, y que tanto Segovia como Ávila están muy contentas de participar en la fusión virtual diseñada por Rato.