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Publicado el sábado 8 de mayo de 2010
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ANÁLISIS

Crisis financiera, pero también moral

Riesgo de "abdicación ética" en los negocios

M. Á. V.– La actual crisis financiera global, "la más profunda en tiempos de paz" que ha registrado la historia reciente, permite extraer "lecciones morales". Así opina Juan José Toribio, director del IESE en Madrid, para quien la crisis financiera es también "una crisis moral", de la que sólo se saldrá aplicando a la actividad financiera "dosis crecientes de transparencia". "La letra pequeña debe dejar de serlo o, al menos, esforzarnos en que sea legible y comprensible", afirmó en la Jornada sobre Ética en las Finanzas, organizada por Mapfre, patrocinador de la edición iberoamericana del Premio Robin Cosgrove. Porque "una vez perdido, el capital reputacional es irrecuperable". Toribio cree que sólo se saldrá de la crisis aplicando a las finanzas "unas referencias morales", relacionadas con la formación, la prudencia, el sentido de la responsabilidad, la transparencia, la austeridad y el espíritu de servicio.

Paul Dembinski, director de L'Observatoire de la Finance, entidad suiza creadora del premio, insiste en que "la carencia de ética no es la única causa de la crisis, pero sí un aspecto transversal de la situación actual". Cualquier decisión tiene cuatro impactos: el económico, el cumplimiento de procedimientos internos y de normas externas, la calidad de la medida tomada y el ecológico y social. Y existe un peligro de "abdicación ética" cuando el empleado se limita a ejecutar su tarea y sólo se concentra en la eficiencia de ésta. Con el imperativo categórico formulado por Kant ("trata al otro no sólo como un medio") en la mano, un financiero debe ser más un asesor que un vendedor. "Si hubiera primado el asesor sobre el vendedor, nadie hubiera invertido en hipotecas subprime", señala este expertos, para quien la transparencia de los mecanismos de remuneración es fundamental, porque es la retribución la que "vuelve obediente al empleado" y facilita esa abdicación ética.

Leire San José, profesora de la Universidad de Bilbao, ganó la I Edición Iberoamericana del premio con un trabajo sobre la ética en la gestión de tesorería, en la que, partiendo de Aristóteles ("somos lo que hacemos cada día"), propone el Mutual Cash Holding, una fórmula basada en la confianza mutua y en la que todos los grupos de interés de la empresa (accionistas, proveedores, directivos, empleados, Hacienda) salgan ganando. En este sentido, Domingo Sugraynes, consejero de la Fundación Mapfre y ex vicepresidente de la aseguradora, señala que "pagar rápido no es sólo un imperativo ético, sino una condición para el éxito, como lo demuestra la experiencia de Mapfre".

El Premio Robin Cosgrove fue creado en memoria de un banquero de negocios que falleció a los 31 años, y que promulgaba que una de las mayores barreras al desarrollo económico era la falta de integridad y de ética en el sistema financiero. Está dirigido a menores de 35 años y tiene como objeto promover la toma de conciencia de la importancia de la ética en las finanzas. La edición iberoamericana está patrocinada por Mapfre.