ANÁLISIS
Zapatero y Rajoy, los primeros en dudar de su acuerdo
Los líderes del PSOE y del PP no logran enviar un mensaje claro, y el mercado nos castiga
La respuesta que han dado tanto el presidente del Gobierno como el líder de la oposición a la crisis que atraviesa España no puede ser más decepcionante. Más de cuatro millones de parados no han merecido el menor comentario de Zapatero ni de Mariano Rajoy durante su encuentro de ayer de más de dos horas en Moncloa, el primero que mantenían desde hacía 15 meses. Lo único en lo que se han puesto de acuerdo es en la necesidad de acelerar las fusiones entre cajas de ahorros y de apoyar el crédito a Grecia para que no tenga que declarar la quiebre. Ni un progreso sobre la necesidad de trabajar de forma conjunta para reducir el déficit público, conseguir la reforma laboral y enviar un claro mensaje a los mercados de que las principales fuerzas políticas están de acuerdo en arrimar el hombro y acercar sus ideas para sacar a España de la recesión y de las peores cifras de paro de nuestra la historia, en términos absolutos. Los mercados lo anotaron y volvieron a golpear a España.
Las horas y cuarto de entrevista en el Palacio de la Moncloa, no fueron suficientes para que se autoconvencieran siquiera de la conveniencia de comparecer juntos y enviar una clara señal a los especuladores de que, los dos grandes partidos con opción de gobernar en España, no dejarán que los mercados campen por sus respetos. Esta foto de ambos, respondiendo en rueda de prensa conjunta a los periodistas, sí merecería la pena.
No pudo ser. Rajoy en esta ocasión fue muy vivo y demostró ser muy listo. Aprovechó su presencia en Moncloa para defender su alternativa de gobierno y subrayar que está dispuesto a asumir el reto de gobernar cuando los españoles lo decidan. A ellos se dirigió de forma institucional, desde la propia sede de la presidencia del Gobierno.
Zapatero prefirió destacar los acuerdos de concluir en tres meses la reforma de la ley de cajas y concluir antes del 30 de junio el proceso de fusiones de estas entidades, de acuerdo con el plazo dado por Bruselas para que se pueda utilizar el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria. A los populares no les preocupa mucho que el FROB caduque. Presta dinero a un precio muy alto, el 7 por ciento, cuando los bancos lo obtienen al 1 por ciento del Banco Central Europeo que acepta como garantía hasta los bonos basura de la deuda helena. .
La reordenación afecta a dos tercios de las cajas de las 45 cajas de ahorros existentes. La mitad de ellas ya está en proceso de fusión. La otra mitad, según el presidente del Gobierno, tendrá que acometer un proceso de fusiones que todavía está por determinar.
La reforma de la ley de órganos rectores de cajas, la LORCA, será consensuada a partir de un proyecto que enviará el Ejecutivo en los próximos meses. El objetivo es lograr un marco jurídico que garantice la independencia y la transparencia de su gestión, así como el mejor control de los administradores que no deberán ser políticos en activo en los respectivos ejecutivos.
La reforma concederá derechos políticos a las cuotas participativas, según el presidente del Gobierno, aunque el Ejecutivo previsiblemente pondrá límites a la posesión de cuotas. para evitar, al menos en un primer plazo una privatización de las cajas o alterar la naturaleza jurídica de las entidades.
Todo esto está muy bien, pero parece pequeño acuerdo cuando la generalidad de los medios internacionales están alertando de que si Europa no arregla sus problemas institucionales internos, el euro podría desparecer a corto plazo. O como ha alertado el premio Nobel, Joseph Stiglitz, cuando vemos hasta qué punto le ha costado a Europa adoptar un acuerdo para ayudar a uno de los países más pequeños, nos debemos imaginar que será una batalla imposible sacar adelante un país con mayor peso. Pues ya nos podemos aplicar el cuento.