CAJAS Y CRISIS
Galicia ensayará las nuevas fusiones tras el acuerdo entre Zapatero y Rajoy
Acelerón para llegar a acuerdos antes del 30 de junio
Son las cuentas de la vieja. Según el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, un tercio de las 45 cajas de ahorros ya está implicada en procesos de concentración que culminarán "racionalmente y sin traumas" antes del 30 de junio, plazo en el que vence el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob). Otro tercio no necesita fusiones para garantizar su supervivencia. Y queda la tercera parte de las cajas, que deberán acelerar su reestructuración para llegar a la fecha clave. Zapatero y Rajoy pactaron ayer en La Moncloa agilizar la reestructuración del sector financiero (en realidad, de las cajas) y acometer la reforma de la Ley de Órganos Rectores de las Cajas, la famosa Lorca, antes de tres meses, es decir para después del verano, como adelantó CapitalMadrid.info.
Zapatero deja muy claro que la aceleración de la reestructuración no depende exclusivamente del Gobierno y del Banco de España, sino que "también depende de los gobiernos autonómicos" y de que se resuelvan "cuestiones políticas territoriales". Por eso, insiste en que el acuerdo con Rajoy es "un compromiso al máximo nivel" entre quienes tienen la representación política en gobiernos autonómicos y "mucho que decir para que el 30 de junio esté hecho el proceso".
La prueba de fuego de ese acuerdo va a ser Galicia. Zapatero confía en que "en los próximos días" haya una fusión entre Caixa Galicia y Caixanova. "No es la primera vez que hablo de las cajas gallegas con Rajoy pero espero que sea la última", zanjó. Parece claro que la factura la va a pagar el presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, principal opositor, junto al alcalde socialista de Vigo, Abel Caballero, a una operación impuesta por la Xunta de Galicia (la caja viguesa prefería sumarse a una fusión virtual con cajas del resto de España). El presidente del Gobierno definió como "elocuente" que Gayoso quiera un período de transición de cinco años en la fusión para mantenerse en el cargo, y Rajoy comentó que "tendría gracia que por razones personales y porque "un señor quiere seguir unos años más" la fusión finalmente no se hiciera, cuando "España necesita cajas más grandes para competir" y cuando la operación cuenta ya con el beneplácito del Banco de España.
En cualquier caso, Zapatero puntualiza que "no se le puede pedir al Gobierno, porque no está bajo su jurisdicción ni bajo su orden, que el presidente de la caja resultante de una posible fusión en Galicia sea X o Y". Y que la decisión de la fusión "es evidente que depende de las cajas en primer lugar y de los gobiernos autonómicos, en segundo lugar", mientras que el Banco de España es el que "tiene que garantizar que la fusión funciona".
El portavoz de CiU en el Congreso de los Diputados, Josep Antonio Duran i Lleida, lanzó un claro aviso: si el acuerdo para la reforma de la Ley de Cajas alcanzado entre PSOE y PP "va en contra del modelo de cajas actual y de la filosofía que siempre se ha defendido desde Cataluña", contará con la oposición "frontal" de esta formación. Cataluña, que ha propiciado dos fusiones intrarregionales (Unnim y la promovida por Caixa Catalunya), tiene tres problemas. Caixa Girona, que se desmarcó de éstas; Caixa Laietana y Caixa Penedés, que rechazan integrarse entre ellas y prefieren sumarse a una de las fusiones virtuales en marcha en España.
El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, está a favor de mantener la naturaleza jurídica de las cajas, por encima de "cualquier visión nacionalista que impida el que para solucionar el problema tengan que hacer fusiones entre entidades de dos comunidades distintas". Griñán ha pasado de impulsar la caja única a aceptar que la sevillana Cajasol absorbiera Caja de Extremadura.
El presidente del Principado de Asturias, Vicente Álvarez Areces, cree que "cuando tiene que haber un proceso de concentración, los límites regionales son muy estrechos. Y es obvio que ahí nosotros tenemos que combinar la necesaria flexibilidad para seguir manteniendo un cierto control, que la ley establece, sobre las cajas; con la idea de que no podemos bloquear procesos de concentración necesarios para que el sistema siga bien". En este sentido, resalta que CajAstur es "muy solvente" que va a controlar Caja Castilla La Mancha (CCM) en "un proceso, siempre bajo el control del Banco de España, absolutamente positivo tanto para la caja, para no minorar su solvencia, como para CCM, para salvarse de una situación dificilísima".
El sindicato más poderoso en las cajas, Comfia-CC.OO. considera que el acuerdo será debe hacer "compatible el acceso a mejores instrumentos de capitalización y la gestión profesional con el mantenimiento de la inclusión financiera y de la obra social". Es decir, que la reforma no toque la naturaleza jurídica de las cajas y que se mantenga, como condición "inexcusable", que la administración y el control de estas entidades siga en manos de los representantes de la ciudadanía, de las plantillas, de la clientela y de la sociedad civil a través de sus órganos de gobierno.