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Publicado el miércoles 5 de mayo de 2010
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UN BANCO EN EL RETIRO

Bancos de Inversión y Hedge Funds

Un debate sobre la inversión a la baja y a corto

Goldman SachPor Luis Alcaide.– Con la absorción de Merrill Lynch por el Bank of America y desaparecido Lehman Brothers, Goldman Sach se presentaba como el paradigma de la banca de inversión navegando entre las olas de la crisis y el pabellón al aire libre de toda sospecha de complicidad en los fraudes. Los "hedge funds", con traducción un tanto libre en nuestra jerga económica como "fondos de alto riesgo o de cobertura", no conseguían sacudirse la etiqueta de sospechosos difusores o generadores en la colocación de títulos de valor más que dudoso. En efecto, los legisladores de la UE a través de una directiva, "Alternative Investment Fund Manager", pretenden imponerles restricciones en la contratación de participaciones con inversores comunitarios cuando los "Fund" estén domiciliados fuera de las fronteras de la Unión.

La UE se asocia de esta m anera a esta condena tácita de la que se quejan los gestores de los fondos de cobertura cuando hay otros responsables y de mucha mayor envergadura. Por lo pronto señalan a Goldman imputado por la SEC -la autoridad estadounidense de supervisión-, de comercializar unos "productos sintéticos", CDO (títulos garantizados con cedulas hipotecarias), un derivado de otro producto derivado y cuyo riesgo se puede cubrir, por ejemplo, con un CDS ("credit default swap") y además utilizar como pupilo a un "hedge fund" amigo, que adquiere esos CDS en grandes cantidades.

Todo un señuelo de inversores codiciosos entre los que se incluían el banco holandés ABN Amro Bank así como el alemán IKB. El hedge fund colaborador propiedad prácticamente exclusiva de un señor Paulson adquirió los CDS cubriéndose rápidamente de una pérdida de valor o de un fallido y seguramente especulando a corto plazo para bajar su cotización. ¿Una operación complicada o sencillamente un engaño como se sugiere en la revista Time?

La directiva europea AIFM plantea una redomicialización de la sede de los hegde fund, desde las islas Caimán o Vírgenes, o del estado USA de Delaware hacia Europa. En esos tres domicilios se localizan más del 70% de los hegde fund. Los gestores se quejan de que se está errando el tiro porque ellos gestionan una cantidad muy apreciable, unos 800 mil millones de euros, aproximadamente un billon de dólares, pero que sóo representa el 2.5% de los activos gestionados por la industria de servicios financieros. Algunos grandes bancos contabilizan en sus balances una cifra todavía mayor con el agravante de que el nivel de apalancamiento es escandalosamente desproporcionado: una o dos veces el capital en el caso de los hegde funds y casi siempre superior a treinta veces en las entidades bancarias.

Tradicionalmente, el hegding era una cobertura de riesgos. Una siderurgia que ante la eventualidad de una bajada de precios vende a futuro su producción o un ahorrador en dólares o en euros que adquiere oro para cubrir una depreciación de esas monedas. Esas características son hoy día insuficientes. Así por ejemplo, Sophia Green los define como una estructura de comisiones de "2 y 20", el inversor paga una comisión anual del 2% sobre unos activos de los que el gestor consigue un rendimiento del 20%. Aunque no siempre es oro todo lo que reluce y hay rendimientos muy inferiores e incluso negativos, pero los clientes pagan su comisión y además aceptan el compromiso de mantener su inversión durante un tiempo sin posibilidad de redimirla a voluntad como es el caso de un depósito bancario a la vista.

Volviendo a Goldman Sach. No es el único acusado sino que otros grandes como JP Morgan Chase y la filial del Bank of America, Marrill Lynch están también señalados por operaciones equivalentes amén de los intentos del UBS de Zurich de defraudación al fisco norteamericano, y siempre sin olvidar que muchos de los defraudados no eran precisamente modestos inversores sino profesionales del ramo a los que se les puede aplicar el caveat emptor, es decir que el comprador tiene la obligación de ser por su propia condición muy precavido.

Pero la fórmula cuando ha sido aceptada por un tribunal de las islas Caimán en el caso de un hegde fund y un comprador sofisticado ha provocado una pequeña conmoción entre los inversores que se suma a las restricciones comunitarias sobre el domicilio. El resultado final es que aumenta el número de inversores que desean una legislación conocida y familiar. Días difíciles para los inversores y quizá demasiad fáciles para quienes ofrecen depósitos a la vista. En suma eso que Keynes calificó como la trampa de la liquidez.

 

En mi paseo matutino y primaveral por el Retiro me viene a la memoria el caso de una gran petrolera española que en aguas del Golfo de Guinea, renunció a seguir perforando mientras buscadores mas modestos encontraban petróleo a muy baja profundidad en uno de los yacimientos de hidrocarburos mas prometedores de los últimos tiempos. No sé si la comparación es valida pero sería una pena no contar con esos profesionales financieros que encuentran petróleo donde lo hay.