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Publicado el lunes 31 de mayo de 2010
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El relevo en la presidencia de la CAI alentará una integración virtual

Ibercaja abre la puerta a una fusión, pero recuerda que posee "un proyecto propio"

La entidad aragonesa analiza sus opciones para la adquisición de CajaSur

IbercajaMiguel Ángel Valero.– Ibercaja cuenta con "un proyecto propio", aunque eso "no significa que no analicemos las oportunidades que se nos puedan presentar". Es la reacción de Amado Franco, presidente de Ibercaja, a los últimos movimientos de concentración en el sector, que dejan a esta entidad, junto a la valenciana Bancaja, como las únicas de cierta dimensión que todavía se mantienen en solitario. Amado Franco condiciona cualquier operación a que se respete "nuestro modelo de empresa".

El presidente de Ibercaja y aspirante fallido a la presidencia de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (Ceca), aunque logró una vicepresidencia primera tras acceder al cargo Isidre Fainé, presidente de La Caixa, quiere diferenciar los posibles movimientos de la entidad aragonesa de lo que han hecho otras entidades, y subraya que "hay una gran diferencia entre analizar estas operaciones bajo la presión de la urgencia y necesidad a considerarlas, únicamente, bajo el prisma de conseguir a medio plazo una caja todavía mejor".

Había mucha expectación ante la intervención de Amado Franco en la asamblea general extraordinaria de Ibercaja, convocada para culminar el proceso de renovación de los órganos de gobierno (entren ocho consejeros mientras once se mantienen). Era su primera intervención pública tras el pacto que daba a Fainé la presidencia de la Ceca y, especialmente, tras los movimientos de concentración impulsados por las dos grandes entidades. Caja Madrid, con su propuesta de fusión virtual a Caja Ávila, Caja Segovia, Caja Insular de Canarias, Caixa Laietana y Caja Rioja; y La Caixa, con la absorción que debería aprobar hoy el consejo de administración de Caixa Girona por presiones del Banco de España y de la Generalitat.

Quizás por ello Amado Franco recordó a los nuevos integrantes de los órganos de gobierno de Ibercaja que llegan "en un momento crucial para las cajas de ahorros". El presidente de la caja aragonesa, una de las pocas entidades del sector con presencia totalmente nacional, insiste en el "proyecto propio": "El tamaño que poseemos actualmente y la preservación de nuestras fortalezas financieras (solvencia, liquidez y calidad del riesgo) permite que planifiquemos el futuro con optimismo. Disponemos de suficiente dimensión, holguras de solvencia y liquidez y unas líneas estratégicas de trabajo en marcha para garantizar un horizonte atractivo a la entidad por nuestros propios medios".

Ahora bien, y aquí está la novedad, sobre todo porque, como publicó Capitalmadrid.info el sábado, Caja Madrid no renuncia a Ibercaja o a Bancaja (algo que no gusta nada en la entidad ni tampoco en el Gobierno autonómico) tras perder las opciones sobre la CAM y Caixa Galicia, porque la fusión virtual que impulsa no le da suficiente tamaño como para superar a La Caixa, que es el verdadero objetivo de Rodrigo Rato. Para Amado Franco, "todo esto no significa que no analicemos las oportunidades que se nos pudieran presentar en el futuro y que, en todo caso, deberían respetar nuestro modelo de empresa". Y un mensaje tanto para propios como para extraños: "Hay una gran diferencia entre analizar estas operaciones bajo la presión de la urgencia y necesidad a considerarlas, únicamente, bajo el prisma de conseguir a medio plazo una caja todavía mejor".

Vamos, que Ibercaja no tiene necesidad ni prisa alguna en fusionarse, y que si lo hace tiene que ser en una posición directora de la operación. Amado Franco da a entender que esperará a ver cómo evoluciona el proceso de concentración (al Gobierno de Castilla y León no le ha gustado nada la deserción de Caja Ávila y de Caja Segovia respecto al Grupo Banca Cívica y su intención de incorporarse a la fusión virtual impulsada por Caja Madrid) y, sobre todo, a quién es el que se queda con CajaSur (por la que Ibercaja ha mostrado interés, como ya hizo con CCM) para tomar una decisión.

José Luis Aguirre, director general de Ibercaja, insiste en que Ibercaja es una de las entidades de referencia del sector por solvencia, liquidez y control de la morosidad, ratios que, junto al volumen de actividad, definen en estos momentos la posición de las entidades en el sistema financiero. Como su presidente, defiende el modelo de cajas de ahorros, "que tanta importancia han tenido en el desarrollo de la sociedad española". Y en línea con la posición de Amado Franco, Aguirre cree con el nuevo mapa de cajas "habrá menos entidades pero más fuertes, como en otras ramas de actividad". Pero que "nosotros tenemos las condiciones para seguir siendo una de esas entidades fuertes del futuro".

En la otra caja aragonesa, CAI, el relevo en la presidencia puede estimular la incorporación de la entidad a alguna fusión virtual tras fenecer por inactividad el proyecto impulsado junto a Caja Insular de Canarias y Caja Rioja (ahora en el Sistema Institucional de Protección, SIP, de Caja Madrid). El consejo de administración de la entidad de ahorro de fundación eclesiástica ha nombrado a Juan María Pemán Gavín, catedrático de Derecho Administrativo por la Universidad de Lleida, presidente de la caja, en sustitución de Antonio Aznar, cuyo mandato ha finalizado este domingo de conformidad con los estatutos de la CAI, después de haber cumplido el máximo periodo de permanencia en los órganos de gobierno, los dos últimos en la presidencia.

La CAI es consciente de que quedan menos compañeros de viaje para nuevas fusiones virtuales. Tampoco el tiempo juega a su favor, sobre todo si alguno de sus socios decide apelar al dinero del Frob. Lo único que descarta es una integración, real o virtual, con Ibercaja, por el elevado coste, las escasas sinergias y la diferencia de tamaño. La solución puede pasar por la incorporación a algunos de los SIP ya en marcha.