Bancos y, sobre todo, cajas de ahorro tiemblan ante una nueva ofensiva con más incentivos
BBVA y Caja Madrid, los grandes perdedores en la guerra por la captación de recursos de clientes
El Santander prolongará su oferta al 4% al menos hasta septiembre para seguir robando clientes buenos
La batalla iniciada por la gran banca por captar pasivo ha dado ya frutos. Aunque, como siempre, la alegría va por barrios. Las entidades financieras lograron cerrar el mes de marzo con 45.068 millones de euros en nuevos depósitos procedentes de las familias, un 8,7% más que en febrero (3.643 millones más) y un 5% más que en el mismo mes de 2009, según datos del Banco de España. El ahorro procedente de las empresas aumentó el 36,5% sobre el mes anterior, y el 23,98% sobre marzo de 2009, hasta alcanzar 35.736 millones. En total, la banca ha captado 80.804 millones nuevos. Pero, pese al incremento de las nuevas operaciones durante marzo, el saldo vivo de los depósitos de familias cayó un 3,08% interanual, hasta los 396.113 millones, mientras que el de empresas se elevó un 4%, hasta los 84.092 millones. El ahorro en cuentas sin remunerar también creció: el 11,76% sobre marzo de 2009 y llega a los 304.709 millones. La proporción de los depósitos a hogares en relación al ahorro total de las entidades superaba en marzo el 50% En la guerra, de momento, hay vencedores y vencidos. Entre éstos úiltimos destacan dos: BBVA y Caja Madrid.
El dato sectorial parece bueno. Pero bancos y, sobre todo, cajas de ahorros tiemblan ante el encarnizamiento de la guerra del pasivo. Especialmente, temen que el Depósito Ganador del Santander, que ofrece el 4% a ingresos superiores a 25.000 euros, se prolongue más allá del verano. "No tiene fecha de caducidad", dijo Alfredo Sáenz, vicepresidente segundo y consejero delegado, en la presentación de resultados trimestrales. Sin contabilizar ni mucho menos todo el efecto de este producto, los depósitos del Santander en España crecieron en marzo unos 4.000 millones. Algunos competidores calculan que en abril ha doblado ampliamente esa cifra, y que no parará hasta rebasar los 12.000 millones antes del verano. "El Santander quiere acercar la cuota de mercado que tiene en depósitos a la que posee en otras actividades. Y eso sólo puede hacerlo robando clientes a los demás. Y es uno de los pocos grupos que lo puede hacer sin preocuparse excesivamente de los márgenes en España, porque compensa su deterioro con Brasil o Reino Unido", señala el director comercial de una entidad.
Pero no es sólo la oferta del Santander. Bancos y, sobre todo, cajas saben perfectamente que la bajada del rating de la deuda del Reino de España complica aún más su financiación en los mercados mayoristas, por lo que agudizar el ingenio y tirar de talonario para captar recursos de clientes se ha transformado en una necesidad urgente, aunque contribuya a acelerar el deterioro de los márgenes y, por tanto, de la cuenta de resultados. El problema es que las cajas (salvo La Caixa) no tienen diversificación internacional que compense el deterioro de márgenes en España. Y la cuenta de resultados de muchas de ellas (independientemente del tamaño) ya no aguanta más disgustos.
De los primeros episodios de la guerra del pasivo, que no ha hecho más que comenzar, se deduce que algunas entidades han logrado elevar el porcentaje de créditos que cubren con depósitos, reduciendo la dependencia de la financiación mayorista. Es el caso del Santander España (ha pasado del 48,9% al 69,1% en un año) y Popular, los más activos en la guerra del pasivo, y de La Caixa, que consolida su posición como líder del sector en depósitos sin necesidad de ser muy agresiva en su captación. También han mejorado en ese aspecto Banesto, otro de los primeros en apuntarse a la guerra del pasivo, y la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM). Bancaja, que no ha lanzado ofertas agresivas de pasivo pero sí una gran campaña de domiciliación de nóminas, destaca por ser la única de las grandes entidades que sobrefinancia el crédito con depósitos: el 100,2%. En el lado opuesto, BBVA España (las cuentas incluyen Portugal pero su peso es irrelevante), que hace un año era el banco con menor tasa de depósito sobre crédito (46,3%), ha empeorado su posición de liquidez al 43,5%. También, Caja Madrid, que hace un año era el porcentaje más elevado (82,8%), baja al 79,9%. Es el precio de no entrar de lleno, con todas las consecuencias, en la guerra del pasivo (BBVA ha bajado el 7% en recursos de clientes, y Caja Madrid, el 5%).
Como al perro flaco todo son pulgas, Caja Madrid, que empezará a vender mañana (y hasta el día 28) deuda subordinada (400 millones, ampliables a 800 millones; vencimiento en 2020, 5% anual fijo los dos primeros años y luego Euribor a tres meses más dos puntos) entre sus clientes (la inversión mínima es de 1.000 euros), se ha encontrado con una advertencia de la CNMV en el folleto de comercialización. El supervisor apunta que los informes de valoración "no incorporan en su totalidad los efectos de las turbulencias observadas en los mercados financieros en los últimos días", por lo que advierte de que la rentabilidad que ofrece este producto puede ser inferior a la que exigen en estos momentos los inversores profesionales.
Es evidente que la guerra del pasivo no ha sentado nada bien a las cajas. Sólo en el primer trimestre (que apenas contabiliza el efecto de algunas ofertas), los clientes particulares han retirado 7.208millones de euros de sus cuentas, tanto en las de vista como en las de plazo. La huida coincide con las ofertas de Banesto y Popular y sobre todo con la entrada, a mediados de marzo, del Santander España en la batalla por el ahorro con una remuneración al 4%. Con esa oferta apenas quince días en el mercado, el Santander España ha crecido el 32,5% en recursos de clientes y el 29% en depósitos.
El dinero de las cajas precisamente ha ido a parar, en su mayor parte, a los bancos, que han elevado el volumen de recursos de clientes en 2.322 millones. El trasvase es más significativo en los depósitos a plazo, la principal batalla de la guerra del pasivo: las cajas perdieron 3.243 millones y los bancos captaron 4.281 millones, según los datos del Banco de España. Parte del dinero que ha ido a depósitos procede de cuentas a la vista, donde las cajas han perdido 3.965 millones, y los bancos, 1.959 millones.
Las perspectivas para las cajas no son precisamente halagüeñas. La rebaja de rating perjudicará a las emisiones de deuda con aval del Estado, que es el sistema utilizado por las entidades de ahorro para obtener financiación en los mercados mayoristas. Pocas entidades tienen resuelto el problema de los vencimientos de deuda: BBVA afirma que su plan de emisiones para este año está casi completado; Popular explica que puede afrontar sin ninguna dificultad los de este año y 2011; Santander cuenta con recursos para afrontar los compromisos de todo el ejercicio; La Caixa es la única caja con esa asignatura aprobada.
Porque las cosas en los mercados se van a poner más feas. El director ejecutivo de la Agencia Nacional de Gestión del Tesoro de Irlanda (NTMA, por sus siglas en inglés), John Corrigan, aseguró que el organismo está considerando posponer la subasta de bonos prevista para mayo si la prima de riesgo no baja. "Obviamente tenemos que echar un vistazo a cómo está el mercado en el periodo previo al 15 de mayo", aseguró Corrigan, que ocupa un cargo equivalente al de director general del Tesoro en España. "En el caso de que se siga exigiendo el mismo tipo de prima que hoy, tendremos que considerar seriamente dejarlo pasar", añade, porque los actuales precios en el mercado de los bonos han entrado en una "fase irracional", y lo peor es que "estas cosas tienden a durar mucho más tiempo de lo que se piensa".