ANÁLISIS
¿Dónde estaríamos sin el euro?
Un dólar se cambiaría a 137,61 pesetas y a 1,58 marcos
La primera crisis del euro en sus poco más de 10 años de historia ha dejado al desnudo las debilidades internas de la moneda única ante su primer gran shock externo. La llamada mayor crisis desde la Gran Depresión ha abierto una profunda grieta entre los miembros del Sur y el Norte. Aunque esta dicotomía suene demasiado artificial y simplista, desafortunadamente confirma los recelos de quienes en su momento vislumbraban graves problemas por la disimilitud de las economías de sus socios. La disciplina, y también la credibilidad, que se suponía iba a imponer Alemania ha resultado un fiasco ante una crisis que ha obligado a rescatar a la economía griega, incumpliendo así los términos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento para evitar una quiebra de la confianza en la eurozona, y la aprobación de un fondo de ayuda de 750.000 millones de euros.
¿En qué nivel cotizarían algunas de las monedas que conforman la cesta del euro? Esta pregunta, impensable hasta ahora, es ya un ejercicio teórico recurrente que ha surgido a raíz de los graves desequilibrios fiscales y macroeconómicos del cinturón meridional del euro. Tomando como referencia la cotización del euro contra el dólar del pasado 14 de mayo (1,236 dólares) y los tipos empleados por el FMI para actualizar su base de datos, éstas podrían ser las cotizaciones teóricas de algunas de las mondas del euro.
La peseta.
La "rubia", nacida en el siglo XIX, se incorporó al euro con un tipo de cambio de 166,386 unidades. Hoy, los mercados la asignarían un valor de 134,617 por dólar.
Marco alemán.
Nacido en la arruinada Alemania de la posguerra, donde un Volkswagen cotizaba a 60.000 cigarrillos en el mercado negro. Entró en el euro a 1,95583 unidades. Hoy cotizaría a 1,5824 por dólar.
Franco francés
Sus orígenes datan de la Guerra de los Cien Años. La divisa francesa entró en el euro a 6,55957 unidades. Si hoy volviera a cotizar valdría en torno a 5,3072 por dólar.
Lira italiana
Fue reintroducida por Napoleón en Cerdaña y convertida en 1860 en la moneda nacional del reino de Italia. El tipo de conversión a euros fue de 1.936,27 unidades. Hoy cotizaría a 1.566,56 liras por dólar.
Franco belga
Su existencia se debe también a Napoleón. Entró en el euro con un cambio de 40,3399 unidades. Hoy podría cotizar a 32,6375 por dólar.
Dracma griego
La moneda más antigua de la eurozona. Sus orígenes se remontan al sigo sexto antes de Cristo. Se incorporó al euro a un cambio de 340,750. Hoy los mercados la asignarían un tipo de 275,6877 unidades por dólar.
Chelín austriaco.
Data de 1924 cuando se convirtió en la moneda nacional de Austria. Su origen etimológico es inglés, en referencia al precio de una vaca en Kent, o de una oveja fuera de dicho condado del sureste de Londres. Entró en el euro con un cambio de 13,7603 unidades. Hoy podría valer 11,1329 por dólar.
Libra irlandesa
Ha estado vinculada durante la mayor parte de su historia a la libra británica hasta 1979.
Se incorporó al euro a 0,787564 unidades y ahora cotizaría a 1,5694 por cada dólar.
Escudo portugués
Entró en el euro a 200,482 unidades. Hoy podría cotizar a 162,202 por dólar.
Florín holandés
La moneda nacional holandesa se acuñó en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndose en la divisa del país al término del conflicto. Se incorporó al euro a 2,20371 y su cotización teórica sería ahora de 1,7829 por dólar.
La markka finlandesa
Debe su existencia al zar Alejandro II. Llegó a cotizar con respecto al rublo ruso, sin mantener un tipo de cambio fijo. Entró en el euro a 5,94573. Hoy cotizaría a 4,8105 por dólar.