ANÁLISIS
El ajuste puede colapsar el crecimiento, pero calma al mercado
Los populares proponen controlar el déficit por Ley
Crece el número de dudas y de escépticos ante el efecto que puedan tener en el relanzamiento económico los programa aprobados con urgencia en la generalidad de países de la Unión Europea. A la hora de explicar el comportamiento de los mercados los analistas empiezan a pensar que temen tanto el descontrol del déficit como el exceso de rigor. Señalan que para países como España, el exceso de medidas de austeridad podría paralizar de raíz el tímido proceso de recuperación económica que durante el primer trimestre nos ha llevado a crecer un 0,1 por ciento en términos intertrimestrales y que supone un recorte del 1,3 respecto del primer trimestre del año pasado.
En este sentido parece tener razón el presidente del Partido Popular cuando en su intervención de ayer en el Congreso de los Diputados pedía no rebajar las pensiones para que se mantenga el consumo. Al menos la decisión de ayer en el Congreso de dar el visto bueno al programa de ajuste logró controlar el pánico del mercado.
Esta propuesta no entra en contradicción con lo defendido ayer por Cristóbal Montoro en el Círculo de Economía en Barcelona, donde pidió recortar el gasto público a través de la reorganización del gasto de las CCAA y los ayuntamientos. El portavoz de Economía del Partido Popular cree que las corporaciones locales pueden dejar de gastar hasta un 30% de su presupuesto debido a la aplicación de lo que denomina competencias impropias, pero que los ayuntamientos ejercen por su proximidad al ciudadano. Sería la única forma de enviar mensajes creíbles a los mercados. Propone adaptar el modelo alemán que ha llevado a la Constitución la obligación de que la deuda no pueda superar unos límites en relación con el producto bruto originado cada año.
Lo lógico es que hasta ahora duden de los objetivos que se han fijado de lucha contra el déficit. Nunca jamás en la historia económica española hemos conseguido reducir el déficit más de un punto por año. ¿Cómo se puede pensar que vamos a bajar nada menos que 7 puntos porcentuales en 3 años? Supone hacerlo en más del doble de lo que ha sido la media de reducción en los mejores años de bonanza. Entre otras razones porque el crecimiento está claramente por debajo de su potencial de crecimiento.
Y si nos atenemos a las explicaciones del secretario general de la OCDE, tras la gravedad de la crisis iniciada en el verano del 2007, llevará años volver a la normalidad. Hemos empezado a salir de la recesión, consiguiendo ya una tímida recuperación, gracias a las medidas de apoyo del gasto público, algunas tan arbitrariamente denostadas
Mucho cuidado con excederse en la aplicación de medidas de control del gasto. En un país como España, donde para que haya creación de empleo se necesita un crecimiento por encima del 2 por ciento, las solas medidas de control del gasto podrían conducirnos al suicidio colectivo. Con el 20 por ciento de desempleados si insistimos en hacer desaparecer las políticas de apoyo al crecimiento, reduciendo drásticamente la inversión pública y aumentando los impuestos al consumo desde el primero de julio a través de la subida del IVA podría provocar una explosión del desempleo. Como recuerdan oportuna e inoportunamente los banqueros en sus comparecencias periódicas, el peor enemigo de la solvencia de la banca, y de un país, es el paro.