JUNTA DE ACCIONISTAS
FCC hace un guiño al mercado y aprueba una emisión de bonos
Reducirá costes financieros mientras ralentiza inversiones en renovables
La Junta General de Accionistas de FCC ha aprobado este jueves en Barcelona una emisión de bonos simples de hasta 500 millones de euros y otra de bonos convertibles de hasta 300 millones. En total, una autorización genérica por importe de 800 millones de euros que se utilizará cuando la getsión lo considere oportuno. La constructora presidida por Baldomero Falcones, pero cuya cara más visible es Esther Koplowitz, no tiene vencimientos de préstamos este año, pero sus directivos tienen decidido reducir paulatinamente su saldo. Junto a ello, va a continuar la dieta que ya inició en los tres primeros meses del año para no engordar y dedicar el flujo de caja a evitar gastos financieros.
Con la emisión de bonos aprobada por la junta, FCC se propone como estrategia genérica, según le dijeron ayer a los accionistas, reducir su endeudamiento neto desde los 8.300 millones de euros de finales de 2009 hasta 7.500 millones en diciembre de 2010. Para ello utilizarán la generación de caja para alimentar las inversiones de mantenimiento, lo que los directores financieros suelen denominar capex, y cambiarán préstamos por bonos, porque estos últimos no computan como deuda financiera y les mejora notablemente el ratio de apalancamiento.
Junto a ello, FCC ha decidido ralentizar -hasta que escampe y el Ministerio de Industria se pronuncie sobre su política sobre renovables-, sus inversiones en el sector energético, donde la actual situación de inseguridad sobre la continuidad y cuantía de las primas hace aconsejable replantearse seguir engordando, porque la rentabilidad está en juego. A cambio, los accionistas escucharon de boca de Falcones que la constructora aspira a tener un 60% de su volumen de negocio fuera de España al término de 2012, lo que supone aproximadamente incrementar en un 50% la contribución exterior a la actividad del grupo.
Con las cuentas del primer trimestre de 2010 en la mano se comprueba cómo esta decisión de los directivos de FCC supone un guiño al mercado con la reducción inmediata del endeudamiento financiero neto, que tiene toda la apariencia de un plan de ahorro para invertir después allí donde haya negocio (más fuera que dentro de España) y preparar así una salida de la crisis airosa. La estrategia no es nueva. Todas las grandes constructoras tratan de salir de aquí para poder crecer en volumen de negocio y todas tratan de convencer a los mercados de que las inmobiliarias sí están mal, pero ellas no.
En el caso de FCC, un análisis de las cifras del primer trimestre señala que su deuda es muy barata. El coste financiero supone que está pagando los préstamos a bancos y cajas a una media del 3% anual, que es menos de lo que algunos españoles de a pie pagan por su hipoteca. Esto tiene su lógica si se ve la historia del grupo, cuyas grandes inversiones financiadas con deuda fueron realizadas hace entre tres y cinco años, cuando el dinero barato fluía casi sin freno.
A ese tipo de interés bajo hay que sumarle el hecho de que un 28% de la deuda de FCC es de la denominada "sin recurso", que es la suma de los préstamos que tienen como contrapartida activos tales como concesiones o contratos de suministros o servicios y que, por tanto, no computan a la hora de calcular la deuda de matriz del grupo a efectos de apalancamiento financiero. Por todo ello, la emisión de los 800 millones de euros en bonos más bien parece un plan de futuro que una necesidad perentoria presente.
En cuanto al plan de adelgazamiento de las inversiones en renovables, esas mismas cuentas del primer trimestre de 2010 ya dan cuenta de una reducción del 74,4% de la inversión total sobre el mismo período de 2009, con un protagonismo indiscutible de la parte energética. De los 311 millones de euros que FCC ha invertido menos entre enero y marzo de este año con respecto al pasado, 215,4 millones se corresponden a parques eólicos y 106 millones a la compra en 2009 del 5,2% de Uniland en su área de cemento.
Para financiar su expansión en el exterior a corto plazo, FCC se plantea también la posibilidad de que, además de los 800 millones aprobados por la junta para emisiones de la matriz del grupo, su filial austriaca Alpine (tiene el 75% del capital) realice otra por su cuenta de entre 150 y 200 millones de euros para dedicarlos a crecer en esa zona centroeuropea.
Un 60% de actividad en el exterior
El Grupo FCC se ha marcado como objetivo para el ejercicio de 2013 obtener hasta el 60% de sus ingresos en el exterior frente al 44% en la actualidad. El grupo de construcción y servicios que preside Baldomero Falcones, mantiene el objetivo de beneficios y dividendo (0,71 euros por acción, complementario) en el presente ejercicio pese a la crisis, lo que no impide que su cartera de negocio, que ha aumentado un 7,2% en el primer trimestre (un 18,6%, la internacional), se mantenga en la senda del crecimiento en el actual ejercicio, con especial énfasis en el área de energía.
Un 57,9% del Ebidta procede ya de las actividades medioambientales y energía y el objetivo essuperar el 60% en el horizonte próximo, según declaro Falcones en el curso de la junta de accionistas, que se celebró en la tarde del jueves en Barcelona. Interncionalización, diversificación sectorial y efciencia son los ejes de la estrategia de la la empresa, junto a la responsabilidad social corporativa, uno de los pilares en la que la prinicpal accionista del grupo, Esther Koplowitz, basa su filosofía empresarial.
El grupo constructor, aunque carece de información el día sobre los efectos de los recortes presupuestarios decididos por el Gobierno, considera difícil evaluar a estas alturas el impacto que tendrá en su actividad, si bien el sector ha registrado un efecto palpable de la crisis, que trata de compensar con una mayor actividad en el exterior, según declaró Falcones en la rueda de prensa previa a la junta. La actividad podria verse afectada también por los recortes en otras administraciones públicas, si bien hasta la fecha no se han incrementado los plazos de cobro por parte de ayuntamentos y comunidades autónomas. Esto se puede atribuir al hecho de que los servicios pestados, agua y limpieza, son "muy sensibles" a las necesidades de los ciudadanos.
Dentro del objetivo marcado de incidir en la actividad exterior y en el campo energético, Falcones se refirió a la actividad inmobiliaria, una de las más castigadas por la crisis. Señaló que Realia, la filial que junto a Caja Madrid se ocupa de esta actividad, ha conseguido regresar a la senda de los números positivos gracias a la actividad de mantener el nivel de ventas (se ha desprendido de dos tercios de su obra terminada), gracias a la política de reducción de precios, un 25% de media, tanto en inuebles como suelo disponible.
RALENTIZACIÓN DE RENOVABLES
FCC ha ralentizado, pero no anulado ninguna, las inversiones previstas en su nueva división de energías renovables a la espera de que se concrete la política de primas, actualmente en revisión por parte del Ministerio de Industria, informó el presidente del grupo, Baldomero Falcones.
La compañía controlada por Esther Koplowitz tenía actualmente en marcha el desarrollo de dos plantas termosolares que suponen una inversión de unos 600 millones de euros, y cuya puesta en servicio está programada para el 2012 y el 2013, respectivamente.
"Estamos acomodando las inversiones y viendo las nuevas condiciones de inversión", explicó Falcones durante la rueda de prensa previa a la junta de accionistas del grupo de construcción, servicios y energía.
En paralelo, FCC anunció que intensificará la internacionalización de su actividad constructora ante el recorte de inversión de obra pública previsto en España, de forma que prevé elevar desde el 54% hasta el 60% el porcentaje de ingresos que obtiene con este negocio en el exterior en el plazo de entre un año y año y medio.
La compañía prevé además mantener su política de diversificación financiera mediante nuevas emisiones de bonos por un importe máximo de 500 millones de euros. Una de las operaciones, de unos 200 millones, podría realizarse a través de su filial constructora austriaca Alpine.