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Publicado el lunes 24 de mayo de 2010
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Monitor de la Construcción

Formación y prevención, claves en la mejora estadística

La siniestralidad cede con nuevas herramientas

Convenio entre el Ministerio de Trabajo y las empresas del sector

SeguridadIgnacio Mulas.– La siniestralidad laboral en la actividad constructora está descendiendo realmente, en términos de índices. Las novedades legislativas referentes a formación y prevención; los acuerdos sobre prácticas preventivas y sobre la exigencia de acreditar de formación mínima en seguridad; las prescripciones contenidas en el vigente Convenio Colectivo del sector sobre la obligación de disponer de servicios de prevención; la mayor concienciación de los trabajadores en el uso de las medidas preventivas y la prioridad en la lucha contra los accidentes más frecuentes, fruto de un mayor rigor en el análisis de sus auténticas causas están demostrando su utilidad para este fin, pero aún hay un largo recorrido que debe apoyarse en la disposición de nuevas herramientas que permitan avances sustantivos en este aspecto.

En los últimos tiempos se han venido utilizando dos instrumentos; exigir un cumplimiento riguroso de las normativas vigentes por parte de todos los intervinientes en los tajos y redoblar los esfuerzos en dotar a los trabajadores de la mejor formación en prevención de riesgos. Sin embargo hay un tercero que debe ser potenciado cada vez más puesto que es fundamental para orientar con eficacia las medias e iniciativas que se puedan poner en práctica para reducir la siniestralidad en el sector: aprovechar al máximo el enorme caudal de datos disponibles de modo que sea posible disponer de información ya tratada de las causas, frecuencia, lugares y modos de trabajo donde sea prioritario intervenir, bien por su gravedad, bien por su repetición.

Buenas y detalladas bases de datos hay, incluso de sobra. Lo que falta -faltaba, como veremos luego- era su tratamiento adecuado, completo y lo más cercano al tiempo en que se producen los accidentes. La información teóricamente disponible adolecía de una serie de restricciones y limitaciones que reducen en gran medida su utilidad. Los datos eran generalistas y escasos, no siempre se tenía acceso a esa información tal y como se necesita, existían muchas limitaciones para relacionar las fuentes de datos relevantes y de valor para el estudio de la siniestralidad laboral y se requerían excesivos recurso para adecuar los datos y generar con ello un entorno de investigación ágil y fiable.

Para desatrancar este embudo, hace unos días la Administración por medio de la Dirección General de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) -ambos organismos dependientes del Ministerio de Trabajo- y el sector constructor por medio de la Fundación Laboral de la Construcción, firmaron un Convenio de Colaboración con el objetivo un poco rimbombante de "intercambiar información y formación orientadas a la prevención de riesgos laborales en el sector de la construcción". Bajo este lenguaje hinchado y vacuo se contiene una iniciativa muy interesante: la elaboración y explotación de un novedoso sistema de Seguimiento Estadístico de  la Siniestralidad en la Construcción (SESCO).

La Administración aporta los numerosos datos que actualmente se obtienen -cuando ocurre cualquier accidente laboral- a través del Sistema Delt@; la Fundación Laboral de la Construcción aporta una novedosa, costosa y sofisticada herramienta estadística e informática que permite tratar los datos procedentes del sistema Delta@ más los elaborados por el Ministerio de Trabajo e Inmigración, los de la Encuesta de Población Activa y los de la Seguridad Social, interrelacionando todas las variables posibles y, además, ya preparada para integrar en el futuro otras fuentes como puedan ser las de las Comunidades Autónomas o las del organismo estadístico de la UE, Eurostat.

Su capacidad de proporcionar resultados casi en tiempo real y la disponibilidad para el usuario de disponer de un panel muy variado de informes, convierten a SESCO en un completo sistema de investigación que permite no solo acceder de modo inmediato y sencillo a la información, sino crear nuevos ámbitos de colaboración de expertos a través de la red; analizar con agilidad el impacto de las medidas implantadas para la consecución de mejoras y optimizar los recursos destinados a la estandarización y generación de los datos. En definitiva, SESCO pretende llegar a ser un entorno de trabajo abierto y orientado al fomento de la investigación, a partir de todos los datos disponibles sobre la siniestralidad laboral registrada en el sector de la construcción. Está planteado desde tres perspectivas coincidentes: aportar información de carácter público de modo más dinámico y complejo, promover acuerdos de investigación y, a la vez, proporcionar un instrumento de trabajo a los posibles investigadores interesados en este ámbito.

El Sistema Delt@ se nutre de los datos del parte de accidente que se ha de elaborar obligatoriamente cuando ocurre uno de ellos. En él constan innumerables datos del accidente, tipo de lesiones, sus causas, momento, localización territorial y circunstancias en que se ha producido, así como los de la empresa y el trabajador o trabajadores afectados. Todo ello se proporciona a este sistema de análisis de manera convenientemente anonimizada y sin mención de la localidad u obra donde se ha producido, con el fin de preservar los derechos de intimidad de los involucrados.

El sistema SESCO aborda, a partir del tratamiento de todos esos datos, una serie de análisis con alto grado de desagregación: sus numerosas pantallas muestran con un lenguaje gráfico de alta sencillez y claridad la evolución de todos los indicadores disponibles acerca de los accidentes por grado, ubicación provincial, causa, momento en que se producen, días de la semana con mayor concentración, comparativas territoriales (que muestran accidentes ocurridos en una provincia a trabajadores residentes en otra), perfil completo de los accidentados desagregando los accidentes leves de los mortales y graves que, por cierto, permite conocer no solo los grupos de edad de mayor riesgo, sino también los colectivos de emigrantes más afectados por la siniestralidad en la construcción en España.

Por ejemplo, el SESCO permite conocer que, actualmente, el conjunto de trabajadores en el sector procedentes de Marruecos, Ecuador, Rumanía y Portugal concentran el 65% de la totalidad de accidentes ocurridos en nuestro país en esta actividad durante 2009. Y que las caídas en altura concentran más del 60% de los accidentes totales. Todo ello es ofrecido también con un gran detalle territorial que permite conocer y comparar con simples "pantallazos" la última situación de sus innumerables ítems e índices por provincia, CC.AA. y, en el futuro, por municipios, al menos los de más de 8.000 habitantes.