Supone cambiar una moneda fuerte por el bolívar, que se deprecia a una gran rapidez
Chávez obliga al BBVA a vender sus bonos en dólares en Venezuela para obtener divisas
El grupo que preside Francisco González sufre las consecuencias de no haberse retirado a tiempo del país
El primero siempre da dos veces. Y el Santander de Emilio Botín supo que con el caudillo Chávez ni se puede ni merece la pena poder. Asi que vendió, cobró y se fue de la República Boliviariana de Venezuela. Francisco González (BBVA) se negó a hacer lo mismo (se supone que para diferenciarse, incluso en lo negativo) y la está pagando con creces. Ahora sufre el error en carne viva. Un ejemplo es el nuevo capítulo que le está tocando vivir en el acoso y derribo decretado por Hugo Chávez sobre la banca privada local y que afecta directamente al BBVA, el único grupo español presente en el país. No parece suficiente condicionar el 60% del crédito que concede, retirar cuentas y depósitos procedentes de la Administración y empresas públicas para colocarlos en las entidades financieras controladas por el Estado, impedir la venta de bancos a empresarios locales para forzar que se haga al Estado, poner todos los impedimentos posibles a la repatriación de dividendos, y devaluar de forma espectacular el bolívar fuerte provocando un impacto negativo en las cuentas de resultados, ni elaborar una ley que obliga a separar la banca de los seguros y de las casas de Bolsa, entre otras medidas. Ahora, además, el BBVA y todos los demás bancos privados deberán vender sus bonos en dólares para que el Gobierno de Chávez pueda resolver su endémica carencia de divisas.
El Gobierno está implantando un sistema de compra y venta de bonos en divisas para tratar de cubrir los requerimientos que tengan aquellos importadores que no pueden acceder a los dólares oficiales. Para ello se ordenará a los bancos vender sus bonos en dólares para generar divisas. Los primeros en iniciar las ventas serán las entidades financieras públicas (entre ellas el Banco de Venezuela, adquirido por el Estado al Santander), que según Chávez tienen bonos en divisas por un volumen de 126 millones de dólares.
Con la reforma de la Ley contra Ilícitos Cambiarios, el Banco Central de Venezuela se encargará de centralizar la compraventa de títulos denominados en divisas, oficialmente para evitar especulaciones y el mercado negro. El banco central establecerá un sistema de bandas, cuyos topes mínimo y máximo estarán sujetos a los precios que tengan los títulos en el mercado internacional. El sistema que creará el Gobierno contempla que las entidades financieras privadas y casas de bolsa vendan sus bonos en dólares a las empresas que no tienen acceso a divisas. Después de comprar los bonos, las empresas revenderían los títulos en el exterior para obtener las divisas. Para que el Banco Central de Venezuela pueda iniciar el sistema, Chávez deja claro que obligará a los bancos y a las casas de bolsa a vender los bonos en divisas que tengan en sus carteras, y una vez que comience a operar el esquema de bandas los bonos se tendrán que vender a un valor "que no estará muy por encima de 4,30 bolívares; estará allí, muy cerca".
El Banco Central de Venezuela quiere que cada entidad financiera, banco y casa de Bolsa declare, "por escrito y certificado", precisa Chávez, el volumen de bonos en dólares que tiene. Según esta institución, hay 40.000 millones de dólares en estos instrumentos, aunque la patronal bancaria privada reduce esa cifra a 4.000 millones, ya que la normativa limita las posiciones en divisas al 30% del patrimonio. Y si las entidades financieras no informan, se promulgará una norma para obligar a la venta de esos bonos. En este proceso, también los inversores particulares deberán notificar sus bonos en divisas.
La nueva medida de Chávez supondrá, según directivos de bancos que operan en Venezuela, un duro golpe para la cuenta de resultados. Tendrán que vender dólares para obtener bolívares, una moneda que se que deprecia velozmente y que por ello no es atractiva para los mercados de divisas.
Para estimular la venta de bonos en dólares, Chávez puso en marcha a la Fiscalía General de la República, que con rapidez anunció la detención de cuatro directivos de casas de bolsa por presuntas irregularidades en el mercado cambiario. Desde el 14 de mayo hasta ahora se han producido 13 allanamientos en estas entidades. La Comisión Nacional de Valores (CNV) ha aportado su granito de arena y ha intervenido 31 firmas bursátiles, sobre un total de 107 (63 casas de Bolsa y 44 sociedades de corretaje) que existen en el sector, argumentando que realizaron actividades "especulativas"relacionadas por la venta de divisas, así como por denuncias de lavado de dinero.
La verdad es que no salen las cuentas. En 2009, la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) autorizó para importaciones 22.346 millones de dólares y el Banco Central registra que el total de compras al exterior se ubicó en 34.472 millones. Esta diferencia supone que el mercado paralelo absorbió unos 12.000 millones de dólares, el triple de lo que aportarían los bonos de bancos y casas de bolsa.
Entre 2004 y mayo de este año, el Gobierno de Chávez colocó bonos por 31.024 millones de dólares, que alimentaron al mercado paralelo pero al precio de incrementar la deuda en divisas de la República, algo que el ministro de Finanzas, Jorge Giordani, quiere frenar. Sólo en 2009 la deuda en dólares se disparó el 32%, desde 46.652 millones hasta los 61. 626 millones.
Francisco Faraco, analista financiero en Venezuela, cree que "el Gobierno está a la búsqueda de un tesoro muy mermado que no vale el revuelo que está creando, ya que esto de ninguna manera resuelve el problema de oferta en el mercado paralelo". "De aquí se puede saltar a la estatización de la banca, si acaso no es eso lo que se está buscando", señala. Óscar García Mendoza, presidente del Banco Venezolano de Crédito, explica que "la posición en moneda extranjera no se tiene por seguridad operativa, se utiliza para cubrir las garantías en operaciones de cartas de crédito o a Visa y Master Card para asegurar el uso de las tarjetas fuera del país". Opina que "el Gobierno está en una huida hacia adelante buscando desesperadamente divisas, tiene una situación de flujo de caja muy preocupante".
José Manuel Puente, profesor del IESA, cree que la demanda insatisfecha de divisas revitalizará aún más a un mercado negro donde el dólar seguirá escalando e impulsando la inflación. "No hay divisas para financiar las importaciones que requiere la economía", indica, porque a la vez que aumentan las compras al exterior el descenso de los precios del petróleo y la caída de las exportaciones no petroleras se traducen en el declive del ingreso de divisas. A esto se añade que la demanda de dólares aumenta incesantemente en una economía donde tipos de interés no compensan el impacto de la inflación y las personas compran divisas para proteger sus ahorros.
El BBVA, que desde Venezuela declina comentar la última iniciativa de Chávez, precisa en su información del primer trimestre que la devaluación del 50,6% del bolívar fuerte venezolano a principios de enero ha supuesto un efecto negativo en los estados financieros y en la actividad, además de 0,07 puntos de capital básico. Pero admite que, indirectamente, esa medida de Chávez ha supuesto una "revaluación de las posiciones en dólares estadounidenses" mantenidas por BBVA Banco Provincial, lo que ha ayudado a que el beneficio atribuido de la filial fuera de 53 millones de euros, el 17,7% más que en marzo de 2009 a tipo de cambio corriente pero nada menos que el 141% más a tipo constante. Toda la actividad en Venezuela genera un beneficio atribuido de 55 millones de euros, el 15,1% más a tipo corriente y el 132,2% a tipo de cambio constante.
Como para que Chávez no saque más normas contra los bancos. Al final va a tener hasta razón el caudillo boliviariano: hay que aprovecharse de los errores del equipo de FG, y del propio presidente, por no quere parecerse a Botín y haberse retirado a tiempo.