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Publicado el sábado 22 de mayo de 2010
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España en el punto de mira de las instituciones europeas

El Banco Central Europeo, asumiendo el papel del Banco de España, supervisará los presupuestos del Estado español  

J. Hervás.– Al Gobierno Zapatero y a algunos líderes socialistas les ha costado admitir que estábamos en crisis y que esta afectaba de forma especial a España, aunque queramos distanciarlos todo lo que sea posible del caso griego, por el excesivo apalancamiento de sus empresas y particulares, por la dependencia excesiva para crecer de la construcción y por el ritmo acelerado de la destrucción de empleo. Zapatero no ha sabido reaccionar hasta que Alemania y Francia le han puesto los datos incontestables delante de la mesa. Ahora ha tenido que actuar porque no quedaba más remedio. Siempre le quedará la satisfacción de morir políticamente por haber cumplido con su deber. Bono lo ha dicho de forma muy gráfica: es la hora de que gane España aunque perdamos las elecciones.

Con el transfondo de las lecciones a extraer de la crisis griega, comienza hoy la primera reunión del grupo especial creado en marzo por los líderes de la Unión Europea para afrontar los cambios que deba acometer la Unión Europea. La dirección está encomendada al cada día más cuestionado presidente permanente del Consejo Europeo, el belga Herman van Rompuy. El grupo se va a encontrar encima de la mesa con una serie de iniciativas alemanas. La principal de ellas nos afecta directamente a los españoles.

Se trata del examen al que tendrán que someterse los países más frágiles de la Unión Europea, nosotros entre los primeros, ante el Banco Central Europeo. Será esta institución, que aspiran a presidir los alemanes desde el año que viene, la que dará el visto bueno o rechazará en su caso a los planes de estabilidad de cada uno de los países miembro que supere las cifras de déficit establecidas. Los alemanes también quieren dar cabida en esta labor a instituciones independientes de investigación económica.

Analistas independientes españoles de tendencia liberal restaban ayer importancia a la propuesta alemana recordando que durante muchos años el Banco de España ha desempeñado una función similar a la que propone ahora Alemania para el Banco Central Europeo.

Integrado por los ministros de Finanzas en la mayoría de los casos, el grupo tiene hasta el mes de octubre para resolver las cuestiones incluidas en esa amplia agenda.

Entre las demás prioridades propuestas por Alemania también se encuentra el endurecimiento de las normas del Pacto de estabilidad, que han sido burladas por muchos países pero en especial por Grecia, cuyo hundimiento está en el origen de la emergencia por la que atraviesa Europa.

Entre los principales escollos que tendrá que salvar el grupo está la propuesta de que Bruselas dé el visto bueno a los proyectos de presupuestos nacionales antes de que los parlamentos respectivos se adentren en su análisis.

La cosa va tan en serio que Francia, su presidente Nicolas Sarkozy, se ha propuesto introducir una enmienda en la constitución francesa en la que quede inscrito el compromiso de respetar el pacto de estabilidad. Y Alemania quiere que se introduzcan sanciones temporales, como la perdida temporal de las ayudas estructurales de quien incumpla el pacto. Quienes falten gravemente a las reglas de juego podrían llegar a perder durante un tiempo su derecho de voto en el Consejo. No se descarta como último recurso admitir un proceso de insolvencia para los países que se encuentren en estado de quiebra práctica.

El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, ha admitido que su propuesta es la de dotar a la zona euro de un mecanismo que permita gestionar la suspensión de pagos ordenada de uno de sus miembros en caso de una crisis de solvencia como la que ha afectado a Grecia. El procedimiento no será sencillo. No hay experiencia sobre nada similar pero algo habrá que hacer. Europa, como dice Schäuble no puede dotarse de 750.000 millones de recursos para rescatar al euro cada vez que un país deje de honrar sus obligaciones.