Monitor de Latinoamérica
Más de 6.200 millones de dólares de fraude en el 2009
Los piratas informáticos campean en Latinoamérica
Venezuela y Ecuador lideran la dudosa lista de las copias ilegales en la red
La piratería informática ha encontrado en Latinoamérica un mercado fecundo, ocupando el tercer puesto a nivel mundial. Mientras la mayoría de los países de la región muestran una tendencia a la baja, los paises bolivarianos Ecuador y Venezuela son la excepción, con aumentos en el uso de copias ilegales. El 63% de los programas informáticos que se utilizaron en la región en 2009 eran ilegales, con extremos que van desde el 87% en Venezuela, el paraíso de los piratas, al 55%o en Colombia, según un estudio de las consultoras Business Software Alliance e IDC. El estudio resalta que a pesar de las elevadas cifras, el año pasado no ha sido tan malo si se tiene en cuenta que los programas sin licencia suelen crecer en épocas de crisis económica, como la que estamos viviendo. El uso de dichos programas en el mercado latinoamericano se redujo dos puntos porcentuales con respecto al año precedente, infligiendo un fraude a las empresas fabricantes de software de unos 6.200 millones de dólares. La media mundial se sitúa en el 43%.
Otro de los países con un elevado índice de piratería es Argentina, donde el 71% del software que utilizan los usuarios es abiertamente ilegal, si bien este porcentaje se ha reducido ligeramente sobre el año precedente. Argentina está entre los 10 países con mayor nivel de fraude del mundo, con una cifra que alcanza unos 645 millones de dólares, y entre los tres de la región, junto con Venezuela y Ecuador. El mercado argentino de ordenadores de sobremesa creció un 7 por ciento y el de portátiles un 35%, pero curiosamente las ventas de programas informáticos descendieron un 5%. El uso de programas sin licencia en Argentina está extendido incluso en establecimientos públicos, como el caso de una lujosa cadena hotelera de Bariloche que ponía a disposición de sus clientes ordenadores con programas sin licencia y que fue condenada por un tribunal a pagar una fuerte multa.
En Chile, la piratería cayó tres puntos situándose en el 64 %. Es uno de los países latinoamericanos con mayor caída relativa en los últimos cinco años, aunque sigue estando muy por encima del 36% de media en los países de la OCDE
En Colombia, con una tasa del 55% de programas ilegales, equivalente a un volumen defraudado de 244 millones de dólares, es el país de Latinoamérica con menor índice de piratería, pero aún está muy alejado de los niveles que pueden considerarse aceptable.
México entró en el grupo de los que incrementaron el uso de copias ilegales, con un aumento un punto porcentual y una tasa de fraude del 60%. Según el informe, el país azteca engrosó las filas del grupo de 17 naciones que aumentaron sus indicadores de piratería, entre los que se encuentran Alemania, Dinamarca, Austria, Irlanda, Italia e Israel, cuyas tasas de software ilegal habían descendido en los dos años anteriores. Las pérdidas por utilizar programas sin licencia alcanzaron en México más de 1.000 millones de dólares, o lo que es lo mismo: por cada 100 dólares de software legal vendido en 2009, otros 75 dólares fueron de software pirata.
Paraguay registró una de las tasas más elevadas, el 83%, un punto menos, con un perjuicio económico de 29 millones de dólares.
Perú experimentó la misma caída porcentual de su tasa de software sin licencia, situándose en el 70%, lo que equivale a unos daños económicos para las empresas fabricantes de programas de unos 124 millones de dólares.
Según las conclusiones del informe de las consultoras, la piratería se redujo en 54 de los 111 países analizados, pero la tasa media anual aumentó en dos puntos porcentuales al 43% el año pasado, debido al crecimiento exponencial de la instalación de software en las economías emergentes, con unas pérdidas para las firmas afectadas de 51.400 millones. Lasa tasas más bajas se dan Estados Unidos, Japón y Luxemburgo, con el 20%, 21% y 21%, respectivamente, mientras que las más elevadas corresponden a Georgia, Zimbabwe,y Moldavia, con porcentajes superiores al 90%.