ANÁLISIS
Aríztegui pretende ahora marcar la hoja de ruta de las cajas
Da por hecho que las cuotas participativas tendrán derechos en la gestión de las entidades
Por fin ha hablado el subgobernador del Banco de España y presidente del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), Javier Aríztegui. Pese a las no pocas incertidumbres que todavía pesan sobre el sector, sin que se hayan precisado los términos del acuerdo que alcanzaron el presidente del Gobienro, Rodríguez Zapatero y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, sobre la reestructuración de bancos y cajas, Arístegui dio ayer las claves de por donde discurrirá la futura reforma. Para el subgobernador el proceso de reestructuración de las cajas de ahorro españolas está muy maduro, culminará en el plazo previsto, a finales del mes de junio y seguirá unas líneas ya preestablecidas.
Lo ha dicho en la conferencia organizada por el Círculo de Economía en Barcelona. Arístegui parece rehecho de las críticas que en privado le dirigen líderes del PP al que responsabilizan en parte de que las cajas estén como estén y no se haya sabido casi nada hasta ahora. Interpretan que su silecio como director general de la supervisión del Banco de España le hace corresponsable de la situación.
Arístegui parece desconocer las críticas y comenta que si algo ha demostrado la actual crisis son los límites del modelo de cajas.
Da por hehco que se cambiará rápidamente la ley para aproximarlas al mercado, con el fin de aumentar su disciplina y posibilitar su desarrollo y capitalización a medio plazo.
Considera que la solución del futuro de algunas cajas puede decidirse por la vía de la aproximación a un modelo bancario. Para otras puede ser la emisión de cuotas participativas dotadas de derechos de voto y capacidad de sus poseedores de intervenir en la administración de las empresas. Solución estas que casa mal con las últimas declaraciones de los máximos fresponsables del PSOE, que descartan el cambio de estatuto jurídico de las mismas y por lo tanto de someter su adminisración a la decisión de los poseedores de cuotas participativas. Pero no deja de ser una advertencia de interés.
Según Aríztegui, para el resto de entidades, el difícil acceso al mercado de capitales las va a circunscribir a un negocio más local,.
Eso por lo que respecta al futuro, en cuanto al día de hoy recuerda que una treintena de entidades financieras han recurrido ya a las diferentes fórmulas que contempla el FROB para su racionalización, como pueden ser las fusiones o el Sistema Institucional de Protección.
Para Aríztegui, a diferencia de lo que han manifestado personas como el presidente de Caja Madrid que estima necesario un segundo plazo, el del 30 de junio es improrrogable, y además se puede cumplir.
Para Aríztegui el sector bancario español no debería dejar pasar la oportunidad de aumentar el tamaño medio de las entidades y su eficiencia por medio de fusiones u otros acuerdos similares, ya que una de las lecciones que pueden extraerse de la crisis es que es necesaria una mayor concentración en el sector para diversificar el riesgo.