Monitor del Seguro
Las tres cotizadas españolas, en beneficios en el primer trimestre
La crisis deja tiesas a cuatro entidades
Dos norteamericanas y dos holandesas concentran 100.000 millones en pérdidas, el 50% del total
Los técnicos de la a Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) han hecho, con los datos a los que han tenido acceso, un balance de lo que le ha costado hasta ahora la crisis al sector asegurador mundial. Según los cálculos de la OCDE, a enero de este año, las compañías de seguros han perdido a causa de la crisis la nada despreciable cifra de 261.000 millones de dólares, que al cambio actual -con la caída de la moneda única europea en los últimos tiempos- vienen a ser algo más de 200.000 millones de euros. Con esa cifra, Grecia solucionaría la mayor parte de sus actuales problemas sin tener que recurrir a la ayuda de los países de la Eurozona y del Fondo Monetario Internacional (FMI). Pero a pesar de que esa cifra es enorme, quien no se consuela es porque no quiere, ya que según ese organismo, las pérdidas registradas por el sector de la banca a causa de la crisis ascendieron a 1,23 billones de dólares, algo más de 950.000 millones de euros, casi cinco veces más.
Como la crisis fue provocada por empresas estadounidenses, las aseguradoras de aquel país han sido lógicamente las más castigadas, por lo que sus pérdidas, según la OCDE, alcanzaron una cifra en torno a los 190.000 millones de dólares, más de 145.000 millones de euros, mientras que las de las compañías de seguros europeas fueron de algo más de 53.000 millones de euros, casi una tercera parte de la de sus colegas del otro lado del Atlántico.
Estas pérdidas no han sido homogéneas, no han afectado por igual a todas las aseguradoras, sino que han centrado especialmente en aquellas entidades que no habían hecho bien sus deberes. Según los datos de la OCDE, entre cuatro aseguradoras acumulan más de la mitad de las pérdidas totales, concretamente el 54%. Se trata de dos entidades estadounidenses y de otras dos holandesas. En el caso de Estados Unidos, American International Group, la tristemente famosa AIG, que era en esos momentos la mayor aseguradora del mundo, se lleva la palma, con unas pérdidas calculadas en 98.200 millones de dólares, cerca de 76.500 millones de euros (hay que recordar que esta entidad se salvó gracias a la intervención del Gobierno de su país, que actualmente controla el 80% del capital de la misma).
La también norteamericana Ambac Financial Group Inc, que más que una compañía de seguros tradicional es una aseguradora de bonos, acusa unos resultados negativos de 12.000 millones de dólares, algo más de 9.300 millones de euros, mientras que las holandesas ING Group (más por su actividad bancaria que por la aseguradora) y Aegon perdieron 14.500 y 8.300 millones de euros, respectivamente, y también tuvieron que ser rescatadas por su Gobierno.
El informe señala que en la mayoría de los países de la OCDE no ha sido significativa la exposición de las aseguradoras a las hipotecas "subprime" y a los "activos tóxicos" relacionados con ellas, ya que la actividad tradicional de estas entidades ha actuado como factor de estabilización, por su horizonte de inversión es a largo plazo y bastante más conservador que otros instrumentos financieros.
Los expertos de la OCDE terminan su informe con una serie de recomendaciones, la mayoría de las cuales están recogidas por Solvencia II, la futura legislación europea. Entre éstas destacan el promover una mayor vigilancia del sector, el intercambio de información y una supervisión transfronteriza, así como tender a un marco regulador común a nivel internacional para las principales aseguradoras. Respecto a estos último consideran que hay que fortalecer los estándares de gobernanza de las aseguradoras, así como tener en cuenta a las entidades que tiene un tamaño demasiado grande como para dejarlas caer por las repercusiones que pueden tener en otros sectores y asegurar la transparencia en la toma de decisiones, entre otras recomendaciones.
Los tres grupos aseguradores españoles presentes en Bolsa ganaron casi 400 millones hasta marzo
En España, afortunadamente, la crisis no ha provocado pérdidas como tales en el sector asegurador, aunque en algunos casos redujo los beneficios de las compañías y en la mayoría ha ocasionado un descenso de las cifras de negocio. Pese a ello, prácticamente todo el sector asegurador español cerró 2009 con beneficios, por pequeños que éstos fuesen. Los datos del primer trimestre de 2010 reflejan en general una recuperación del negocio.
Sólo algunas de las principales aseguradoras han hecho públicos hasta ahora sus datos más o menos completos referentes a los tres primeros meses del año. Se trata básicamente de las entidades que cotizan en Bolsa o que de alguna manera están presentes en el mercado. Concretamente son tres los grupos aseguradores españoles que han informado de los benéficos que han conseguido hasta marzo, que entre los tres suman cerca de 400 millones de euros.
Mapfre ha sido la primera en mostrar públicamente sus datos del primer trimestre de 2010. Datos que reflejan un descenso del beneficio neto atribuible del 4,8% hasta los 273,1 millones de euros por la falta de recurrencia de los resultados extraordinarios obtenidos en 2009 por la sociedad holding matriz del grupo. Sin embargo, los ingresos crecieron un 8,9% y alcanzaron los 5.892,4 millones, de los que el negocio internacional supone la mitad.
Y mirando al negocio internacional, el grupo que preside José Manuel Martínez ha formalizado el acuerdo que alcanzó con Banco do Brasil en octubre pasado y ambas entidades ven a poner en marcha su alianza estratégica en el negocio asegurador, lo que dará a uno de los principales grupos aseguradores del país, con una cuota de mercado del 17% y un volumen de primas en torno a los 3.500 millones de euros.
Aunque no todo es tan positivo para Mapfre, ya que fruto de esa prudencia inversora, que según la OCDE había actuado de estabilizador frente a la crisis y había evitado que sufriera pérdidas, ahora la agencia de calificación Standard & Poor's (S&P) ha castigado a la aseguradora española rebajado la perspectiva de sus "rating" de estable a negativa, tras el recorte de la calidad del crédito al reino de España que anunció la agencia unos días antes.
La agencia de calificación considera que esta revisión de las perspectivas de Mapfre es simplemente un reflejo del deterioro de la calidad de las inversiones disponibles en España y más concretamente por la perspectiva negativa sobre nuestro país y su deuda soberana. A pesar de ello, S&P mantiene las notas de "A+" a largo plazo para Mapfre y de "AA" a largo plazo para sus principales filiales, Tampoco varía los "rating" y la perspectiva de su filial estadounidense Commerce Group.
Catalana Occidente, la otra aseguradora española que cotiza en Bolsa, también presentó sus cuentas relativas al primer trimestre del año. El grupo que preside José María Serrá consiguió un resultado consolidado de 57,8 millones d euros, frente a unas pérdidas de algo más de 21 millones un año antes. La matriz ganó 50 millones, lo que casi supone triplicar los poco más de 18 millones que obtuvo de beneficio en los tres primeros meses de 2009.
Según la propia empresa, estos resultados reflejan el cambio de signo en los resultados del seguro de crédito, por tercer trimestre consecutivo, así como la mayor participación económica del grupo en ese ramo (47,45% en marzo de 2009 y 74,09% en marzo de 2010) como consecuencia de la compra del 26,66% de las acciones de Atradius comunicada en el mes de enero. El volumen de primas del negocio tradicional creció un 0,1% hasta los 470 millones, frente a un descenso del mercado español del 3,7%.
SegurCaixa Holding, grupo asegurador de La Caixa, es la tercera aseguradora española que está presente en la Bolsa y, aunque no cotiza directamente, lo hace a través de Criteria CaixaCorp, que es el holding de la caja catalana. Este grupo asegurador obtuvo en el primer trimestre de este año un beneficio neto de 51,9 millones de euros, un 6,5% más que en el mismo período de 2009.
El volumen total de primas y aportaciones del grupo está en torno a los 1.300 millones de euros, un 2% más con respecto a marzo de 2009. El grupo gestiona un volumen de recursos cercano a los 32.000 millones, lo que supone un crecimiento del 11%, y cuenta con unos 3,5 millones de clientes.