ANÁLISIS
El plan de rescate europeo salva a la banca de España y Francia
La depreciación del euro alentó la retirada de capitales
La efusiva reacción de los mercados con la banca es muy lógica. Es la que más se beneficia del plan de rescate comunitario. Aunque se ha hablado de rescate del euro y de la propia Europa, con un plan cuyo peso va a caer sobre las espaldas de los dieciséis países de la eurozona debido a las reticencias de los países que no forma parte de la Unión Económica y Monetaria, supone sobre todo un respiro para el sector financiero español y francés. Sobre todo de los grandes que habían concentrado la atención de los inversores. El nivel de la prima de riesgo pagado por la banca española y la francesa la semana pasada batió récords. Superó incluso los niveles pagados en el momento de la quiebra del banco estadounidense Lehman Brothers. Los credit default swap pagados la semana pasada anticipaban estar en el corazón mismo de la crisis. Aunque hay que decir que los niveles estaban todavía lejos de los seguros pagados en el momento de la crisis de Lehman por entidades como Morgan Stanley o Goldman Sachs. De cara a la capitalización de las grandes entidades también tendrá mucha importancia el valor de intercambio del euro con el dólar. La dinámica de crecimiento más débil en la zona euro que en Estados Unidos va a seguir depreciando el valor de la moneda única hasta los límites mínimos establecidos por los inversores estadounidenses para no retirar sus capitales.
Pese a esta advertencia respecto de la banca americana, quedan muy lejos ya los 10 puntos de base (10.000 euros por cada 10 millones de dólares asegurados) que se pagaban en junio de 2007. Poco después se iniciaría una subida continua, sobre todo a partir del mes de Agosto de ese mismo año, cuando el Banco Central Europeo tuvo que convocar a una reunión de urgencia a todos los gobernadores de los bancos centrales de la zona euro para adoptar arbitrar medidas con las que paliar el colapso del mercado interbancario ante la falta de confianza entre los miembros del sector.
A los analistas les sorprendió la semana pasada que se mantuviera la confianza en el sector con la única excepción de los bancos españoles y franceses. Pero sobre todo sobre los españoles. Los dos grandes de la banca española tuvieron que pagar, según los datos de CMA Datavisión, seguros record en el sector al alcanzar los 240 puntos de base, es decir 240.000 euros por cada 10 millones de euros. Algo similar, aunque ligeramente inferior, le ocurrió a alguno de los grandes de la banca francesa. Tanto unos como otros tuvieron que pagar seguros por encima de los peores momentos del año pasado e incluso superiores al momento inmediatamente posterior a la quiebra de Lehman Brothers el 15 de septiembre del 2008. En ese momento se pagaban 165 puntos. Y se ha llegado a los 240 desde los 85 puntos al inicio del pasado mes de marzo.
La desconfianza en la economía española y sobre todo en la capacidad del Gobierno para sacar adelante fue la razón principal para provocar este desajuste la semana pasada. A ello se deben añadir los movimientos técnicos que se provocan con el recorte del valor de intercambio del euro respecto del dólar. A partir de la pérdida 1,26 dólares por euro, una parte de los fondos que más recursos han destinado a España y a Europa tienen previstos movimientos estratégicos de retirada. El cambio no les hace rentable la inversión.
Estamos lejos de los 1.300,99 puntos base, nivel máximo alcanzado por los seguros de Morgan Stanley en el momento de la quiebra de Lehman. En la actualidad está en cambio por debajo del nivel de riesgo alcanzado la semana pasada por los grandes españoles, pues se ha situado en el entorno de los 229 puntos. También Goldman Sachs está en niveles muy altos, el 228,5, si bien ha bajado de los 620 puntos alcanzados en septiembre de 2008.
Pero veremos evoluciones curiosas de aquí a final de año. La dinámica de crecimiento más débil en la zona euro que en Estados Unidos va a seguir depreciando el valor de la moneda única en el límite fijado por los inversores estadounidenses para no tener que retirar sus inversiones. Cuando lo hagan podrán volver a sufrir otro colapso en su cotización. Junto a los fundamentales, el nivel de intercambio del euro jugará un papel en la confianza que se deposite en el sistema financiero español. Que resulta la clave del crecimiento.