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Publicado el martes 11 de mayo de 2010
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Al BBVA le afecta en medio centenar de sus 315 oficinas

Hugo Chávez, a los bancos: "El último, que apague la luz"

Ordena cierres selectivos de sucursales financieras para ahorrar energía

Hugo ChavezÁngel Guzmán.– La República Bolivariana de Venezuela que preside Hugo Chávez tiene la rara habilidad de sorprender cada día con una iniciativa todavía más original que la anterior. La última no tiene desperdicio, y casi parece una frivolidad si no fuera por el impacto negativo que supone para las entidades financieras y, sobre todo, para sus clientes. La junta directiva del Consejo Nacional de Bancos estableció un nuevo horario de trabajo para los bancos y otras instituciones financieras ubicadas en centros comerciales "para colaborar con la reducción del servicio de energía eléctrica". Esto supone que queda prohibido abrir las sucursales de los bancos y de otras entidades financieras los domingos, como sucede en la actualidad. Su decisión se parece a la que impuso en Semana Santa: vacaciones generales para ahorrar energía. Ya se sabe, en Venezuela vale aquello de que "El último que apague la luz".

La resolución del Consejo Nacional de Bancos (una figura equivalente en España al ya desaparecido Consejo Superior Bancario, con la diferencia de estar controlado por el Gobierno de Chávez aunque haya representación de las entidades privadas) establece que de lunes a sábado, las oficinas de los bancos y demás instituciones financieras ubicadas en centros comerciales prestarán servicio en el horario comprendido entre las 11,00 horas de la mañana y las 7,00 de la tarde.

El Consejo Nacional de Bancos precisa que, durante los domingos, las oficinas de los bancos y otras instituciones financieras ubicadas en centros comerciales permanecerán cerradas. Por si no quedara suficientemente claro, la resolución del Consejo señala que esas oficinas "no prestarán servicio al público de taquilla interna ni externa, en ninguna de sus modalidades".

Esta medida debe ser acatada por todos los miembros del Consejo Bancario Nacional, es decir todas las entidades financieras que operan en Venezuela, aunque no se ha establecido la fecha en que entrará en vigencia la resolución "para cumplir con la reducción del servicio de energía eléctrica".

El Consejo Bancario Nacional aclara que el nuevo horario de trabajo de las oficinas de bancos afecta también a las "taquillas externas" que estas entidades financieras tengan en centros comerciales. Se refiere a instalaciones que los bancos disponen en algunos establecimientos para dar servicios a sus clientes, aunque no llegan a ser realmente sucursales.

La medida adoptada afecta al primer banco privado de Venezuela, el BBVA Banco Provincial, ya que medio centenar de sus 315 sucursales están ubicadas en centros comerciales. No obstante, en el banco filial del grupo BBVA eluden comentar la decisión del Consejo Bancario Nacional y el impacto negativo que tendrá en su volumen de negocio. En el primer trimestre del ejercicio en curso, el Provincial obtuvo un beneficio atribuido de 53 millones de euros, el 17,7% más a tipo de cambio corriente, pese a la devaluación del bolívar fuerte (indirectamente, ha supuesto una revaluación de las posiciones en dólares mantenidas por la filial del BBVA).

La decisión del Consejo Bancario Nacional se enmarca dentro de lo que la banca privada considera un hostigamiento por parte del Gobierno de Chávez. La República Bolivariana de Venezuela prácticamente decide a quiénes tienen que prestar los bancos: el 60% de la inversión crediticia debe destinarse a sectores estratégicos, como el agrario o las cooperativas, e incluso hay un porcentaje fijado para los microcréditos. Además, el Gobierno de Hugo Chávez tiene otro argumento para presionar al sector financiero privado: los recursos de clientes que proceden de empresas públicas y de organismos de la Administración.

Un tercer elemento de este acoso es la normativa aprobada por el Parlamento venezolano, que obliga a los bancos a desprenderse de la mayoría del capital en compañías de seguros y en sociedades del mercado de valores (y viceversa).

Por último, entre intervenciones, nacionalizaciones y compras forzosas de bancos (el Santander quiso vender el Banco de Venezuela a un empresario local y tuvo que hacerlo finalmente al Estado), Chávez está impulsando un poderoso, aunque todavía escasamente rentable, conglomerado de bancos y seguros públicos, que amenaza la supervivencia de los grupos privados al obligar a éstos a competir con clara situación de desventaja.