Antes de la semana negra, el IBEX superaba en un 1,5% el nivel previo a la crisis de Lehman Brothers en agosto de 2008
La Bolsa española es 'humana' y sin problemas también sube
El mercado español corrige parte de su diferencia con los mercados vecinos con unos 'fundamentales' similares
Los titulares del fin de semana no dejaban lugar a dudas. La semana bursátil más negra desde 1998 hacía perder al Ibex 35 un 13% acumulado en tan sólo cinco sesiones. La crisis griega y su posible contagio a España ha sido la razón oficial esgrimida por cientos de analistas de medio mundo para explicar estos vaivenes a la baja. Pero los fundamentales de España, como se suele decir en el argot de los inversores, no han cambiado tanto en tan pocos días y parece que tras la tormenta nadie recuerda ya que la Bolsa española era la única que a finales de 2009 había superado las cotizaciones previas a la crisis de Lehman Brothers, como muy bien se encargaba de recordar poco antes de las últimas Navidades Antonio Zoido, presidente de Bolsas y Mercados (BME). Pero las cifras tienen la mala costumbre de no engañar si nadie las truca y los registros oficiales de las bolsas guardan sus cotizaciones. A la apertura de la jornada de hoy, de hecho, el mercado reaccionaba con una subida de casi el 10% en el Ibex en reacción a la confianza generada por el plan de EU para el Rescate de Grecia, precisamente lo que le había hecho bajar la semana pasada.
Cuando comenzó 2010, el que según muchos de los grandes estudiosos de la economía global iba a ser el peor año de la crisis aunque algunos no lo creyeran, el Ibex 35 se encontraba un 1,35% por encima de la cifra de cierre de agosto de 2008, justo cuando la felicidad financiera dio paso a varios estallidos de burbujas inmobiliarias y bancarias que traen de cabeza a los gobernantes de la parte norte de América y de Europa hasta ahora.
Por uno de esos insondables misterios que quizás la historia desvele algún día si alguien es capaz de desclasificar las órdenes de los brokers internacionales, hace cinco meses a nadie se le ocurría decir en voz alta que quizás no fuera buena idea invertir en España. Ni siquiera el Dow Jones, baluarte de la fortaleza bursátil estadounidense había logrado salvar los trastos 16 meses después de la quiebra de Lehman y comenzaba 2010 con una cotización que se situaba un 9,6% por debajo de la que tenía en agosto de 2008.
En Londres pasaba algo parecido, algo menos dramático desde el punto de vista de las cifras, y su índice FTSE 100 iniciaba 2010 un 3,8% por debajo del índice que registraba antes del comienzo de la crisis. Y eso a pesar de que la libra esterlina no quiere tener nada que ver con el euro para evitar contaminaciones. En las bolsas de otros dos de los fundadores de la Unión Europea(Francia e Italia) las cosas no estaban mucho mejor. El índice Cac 40 de la bolsa de París iniciaba 2010 un 10,5% por debajo de la de agosto de 2008 y el FTSE MIB de la bolsa de Milán se había dejado un 15,4% de su valor en ese período. Incluso el alemán Dax 30 de la bolsa de Frankfurt comenzaba el difícil 2010 un 7% por debajo de su índice anterior al estallido de la crisis.
Así y con esas cifras ha ido conviviendo las cotizaciones de las bolsas europeas y americanas, con algún que otro sobresalto puntual, hasta que h llegado lo de Grecia y el mercado de valores español se ha hecho humano de repente. Con las cifras de cierre del pasado viernes día 7 de mayo, el IBEX 35 acumula una pérdida de su valor del 22,7% con respecto a la que tenía antes de la crisis. El afamado Eurostoxx50, que agrupa a las 50 mayores compañías cotizadas de Europa está el 26,1% por debajo (cuatro puntos peor que el IBEX).
En las bolsas de nuestros vecinos más próximos las cosas no están tampoco para gastar pólvora en cohetes. El Cac 40 de París ha cerrado la famosa semana negra con una cotización que se sitúa un 24,3% sobre la previa a la crisis. La de Milán, representada por su FTSE MIB, se lleva la palma y cerró el viernes un 35,7% más bajo que justo antes de la quiebra de Lehman Brothers (ambas peor que la española). El Dax 30 alemán ha aguantado mejor el terremoto semanal y cerró un 11% más barato que cuando estalló la crisis.
En resumen, que esta semana negra se ha encargado de acercar a España al resto de sus vecinos. ¿Estaba España vacunada contra la crisis cuando en enero de este año mantenía diferenciales bursátiles a años luz de los del resto de Europa y EEUU? ¿Está ahora embocada en un sumidero que llevará a la runa a los inversores que hayan apostado por el IBEX? Sensatamente, ni lo uno ni lo otro. Seguramente había emboscados grandes hacedores de fortunas rápidas en las esquinas financieras europeas y el revuelo provocado por la crisis griega ha sido el momento propicio para el asalto. Todo ello sin olvidar que, al cierre del viernes, quienes hubieran invertido en España antes de la crisis global (septiembre de 2008) y no hubieran movido su dinero, habrían generado menos minusvalías que los que hubieran apostado por Francia o Italia.