La tentación de inversión en aerogeneradores
Las acciones de los principales fabricantes de turbinas eólicas rebotaron recientemente con fuerza, algo que en principio pareció sorprendente tras las oscuras previsiones que anticiparon semanas atrás varios dirigentes del sector, en las que dejaron entrever que 2010 podría ser un año perdido, justificando las regulaciones y cierres de factorías acometidos. Inicialmente, algunos inversores interpretaron que el rebote de las cotizaciones era consecuencia del repunte que experimentan los crudos petrolíferos en las últimas semanas.
Sin embargo, el verdadero detonante del relanzamiento han sido las noticias relativas a que Vestas, el líder danés del sector, ha acumulado ocho pedidos considerables en las últimas cuatro semanas.
Expertos e inversores habían comenzado a dudar de que las previsiones para 2010 de Gamesa, pese a haber sido rebajadas, pudieran cumplirse; no obstante, las noticias del líder del sector les han hecho cambiar súbitamente de opinión y ahora consideran que tal vez habían sido muy pesimistas. Los gestores del grupo español estimaron que en el año en curso sus ventas expresadas en megavatios descenderían respecto a 2009, situándolas en la banda comprendida entre los 2.700 y los 3.000, alineándose con el panorama anticipado por Vestas y por el proveedor de componentes Hansen.
Todos coinciden en que la demanda ha descendido y hay una situación de sobrecapacidad en el mercado que persistirá durante algún tiempo. Gamesa, sin embargo, espera que sus ventas recuperen en 2011 las cotas alcanzadas en 2008. Lógicamente, las virulentas alzas experimentadas en la sesión del pasado miércoles provocaron ayer abundantes recogidas de beneficios, un tanto explicable dado que el valor operaba a 10,45 euros antes de comenzar el rebote. Así, las acciones de Gamesa cerraron ayer a 10,95, habiendo reducido su castigo anual a un 7,13%.