La operación es golosa: el tipo de interés puede llegar al 6%
El aval a Matas irrita al poner en evidencia la utilización política de las cajas
Críticas al Banco de Valencia y a Bancaja por ayudar al ex presidente de Baleares a eludir la cárcel
En un insólito, aunque escueto, comunicado, el Banco de Valencia ha tenido que justificarse por conceder al ex presidente de Baleares y ex ministro con José María Aznar, Jaume Matas, financiación para una fianza de tres millones de euros que le permite eludir la cárcel hasta que no se celebre el juicio por su presunta implicación en casos de corrupción. El Banco de Valencia, presidido por José Luis Olivas, presidente de Bancaja (accionista principal de la entidad) y ex consejero de la Comunidad Valenciana, "ha concedido la operación tanto por la antigüedad como cliente del Sr. Matas, como, sobre todo, por las garantías reales y personales que se le han ofrecido, siendo por otra parte ésta, una operación habitual en el negocio bancario".
"La operación financiera se ha realizado a estricto precio de mercado, y enmarcada en una operación puente, que hace previsible su cancelación en un corto plazo de tiempo", insiste el comunicado del Banco de Valencia, que precisa que "la presente comunicación contempla el estricto cumplimiento de la legislación relativa a confidencialidad de datos, dado que se realiza al amparo de la autorización del propio cliente".
Al margen de que esa nota del Banco de Valencia recuerda mucho a la que tuvo que sacar la Caja Laboral Popular, del grupo cooperativo Mondragón, al financiar la fianza del dirigente de Basatuna, Arnaldo Otegui, hace unos años, el problema no es sólo la tormenta política que se ha producido, sino que agudiza el debate sobre la utilización política de las cajas de ahorros, especialmente en la Comunidad Valenciana, gobernada por el PP y con su presidente Francisco Camps, también imputado en supuestos casos de corrupción.
El PSOE valenciano dice explicarse ahora "por qué el PP de la Comunidad Valenciana quiso dejar a la oposición fuera de los órganos de control de las cajas de ahorro". Moreno señala que "con la de bancos y con la de cajas de ahorros que hay en toda España, ha tenido que ser el Banco de Valencia, un banco propiedad de Bancaja, una caja de ahorros valenciana, la única capaz de darle un préstamo al ex presidente Matas". "Bancaja, presidida por un ex presidente del PP es el banquero que financia al ex presidente acusado de corrupción en Baleares", insiste la secretaria de Economía de los socialistas valencianos. "Cuando los empresarios valencianos, los honrados empresarios valencianos están teniendo serios problemas para conseguir préstamos, para conseguir liquidez por parte de la banca valenciana; los banqueros del PP no tienen ningún problema en facilitarle avales a los acusados de corrupción del PP", concluye.
Compromís insta al presidente del Banco de Valencia y de Bancaja, José Luis Olivas, a "justificar públicamente" los motivos que han llevado a "avalar a Jaume Matas". y cree que "ésta no es la función que tiene que desempeñar una caja de ahorros; Bancaja no está para hacer favores a los amigos del gobernante de turno". También reclama "un cambio radical en la gestión de las cajas valencianas, que dejen de ser utilizadas partidistamente, como apoyo a políticos corruptos, y que recuperan su función social y de dinamización de la economía".
También se llama la atención sobre el hecho de que el aval lo ha conseguido Matas "gracias a que un banco ha confiado en que hay garantías suficientes" con los bienes presentados por el ex ministro de Medio Ambiente, pero éstos son precisamente los investigados por el juez. Y se habla de las "conexiones valencianas" del ex presidente de Baleares.
"No es cliente nuestro", explican en una caja sobre el aval a Matas. "No nos lo han pedido", dicen en otra, que no quiere detallar, por motivos de confidencialidad, si el ex presidente balear es cliente o no. Pero hay una opinión común entre los directivos consultados: "No entiendo esa polémica sobre el aval. Matas, como cualquier otra persona, tiene derecho a obtener financiación para una fianza, siempre y cuando de garantías de que la puede devolver en tiempo y forma". Aunque también admiten que "no es una decisión fácil para una entidad financiera", porque supone ligar la imagen del banco (en este caso, el Banco de Valencia y Bancaja) a un político presuntamente corrupto, y en un momento en que las demandas de créditos de particulares y de empresas intachables se examinan con lupa.
Otra cuestión es que un aval es, impactos mediáticos o reputaciones aparte, un buen negocio para una entidad financiera. Y más si se ha instrumentado como un crédito puente, lo que prefigura una amortización muy rápida. "En condiciones normales, un aval de este importe supondría un tipo de interés del 3%. Pero con Matas puede ponerse tranquilamente en el doble", señala un experto en estas cuestiones.
Por su parte, en el juzgado simplemente se comunica que Matas ha presentado la fianza de los tres millones de euros, que se ha abonado en dos pagos de 1,5 millones de euros fechados el martes desde sendas cuentas en el Banco de Valencia y la cooperativa de crédito Caja de Arquitectos, una entidad en la que el interesado tenía depósitos cuando era presidente del Govern.