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Publicado el lunes 5 de abril de 2010
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Las cajas pierden más ahorro de las familias que los bancos 

La banca arrecia con la guerra de depósitos tras el mal dato de captación en febrero

La apelación al BCE alcanza un porcentaje récord del 14%

BCEMiguel Ángel Valero.– La deuda de las entidades españolas con el Banco Central Europeo (BCE) ha alcanzado en lo que va de año el porcentaje más alto de la historia en relación a la deuda total del Eurosistema, hasta superar el 14% tanto en enero (14,28%) como en febrero (14,27%), según datos del Banco de España. Ese récord se produce pese a que en los dos meses del presente ejercicio las entidades financieras españolas han reducido su apelación al BCE respecto a meses anteriores. Y pone de manifiesto que la banca española mantiene su nivel de dependencia del BCE pese a la progresiva aunque lenta apertura de los mercados de financiación interbancaria.

Pero la apelación a la liquidez del BCE cobra mayor sentido con el mal dato registrado en febrero por la banca española. Las entidades financieras que operan en España captaron 41.425 millones de euros en nuevos depósitos procedentes de las familias en febrero, un 2,29% menos respecto al mismo mes de 2009, lo que supone casi 1.000 millones de euros menos que hace un año, según datos del Banco de España.

Los bajos tipos de interés, que reducen el atractivo de estos productos; la inestabilidad de la economía y, sobre todo, del empleo, llevan a las familias a colocar en liquidez el mayor volumen posible. Un comportamiento que queda confirmado por el alza del 14,8% las cuentas a la vista, hasta sumar en febrero 310.505 millones de euros.

Por el contrario, los nuevos depósitos captados por la banca entre las empresas crecieron un 6,2% en febrero, lo que supone un incremento de más de 2.000 millones de euros respecto al mismo mes de 2009.  En conjunto, la banca captó 67.592 millones de euros en nuevos depósitos en febrero (familias más empresas), pero el saldo total de depósitos descendió en un 0,47%, hasta los 493.294 millones de euros. De total, 402.287 millones correspondían a los depósitos de las familias, y 91.007 millones a las empresas.

Las cajas captaron 24.260 millones de ahorro procedente de las familias en febrero, un 4,6% menos, mientras que los depósitos de las empresas crecieron un 7,7%. Los bancos, por su parte, redujeron la captación de nuevos depósitos de las familias en un 1,3%, hasta 11.768 millones, y elevaron en un 5,7% los de las empresas, hasta superar los 13.600 millones.

En saldo total, los bancos tenían 107.624 millones procedentes de las familias y 44.217 millones de empresas. Las cajas ganan la batalla a los bancos, y en febrero tenían un saldo total de depósitos de familias de 255.015 millones y de 40.900 millones procedentes de empresas.

Al mismo tiempo que las entidades arrecian la guerra de los depósitos para tratar de compensar el mal dato registrado en febrero, y sobre todo para adaptarse a la estrategia del BCE de ir reduciendo progresivamente las facilidades de liquidez (esta semana se celebra la última subasta de la denominada barra libre abierta para combatir los efectos de la crisis financiera global desatada en el verano de 2007 por las hipotecas subprime), destaca el hecho de que los dos grandes bancos, Santander y BBVA, han emitido deuda cuyos plazos oscilan entre los dos años y los siete por un importe que suma 15.700 millones de euros en lo que va de año para afrontar vencimientos de deuda y cubrir sus necesidades de liquidez durante este año y al menos el próximo. Este importe supera claramente a la deuda emitida por el conjunto de entidades financieras españolas en lo que va de año.

Santander y BBVA tienen que hacer frente a vencimientos de deuda a lo largo del presente ejercicio por un volumen total de 37.800 millones de euros, lo que significa la mitad del total de compromisos para este año del conjunto de bancos y cajas de ahorros españoles. El grupo Santander acumula en los tres primeros meses del ejercicio en curso emisiones por 10.000 millones, cuando afronta vencimientos por 29.000 millones. BBVA emitió 5.700 millones y sus compromisos suponen 8.800 millones este año.

Pero hay otras interpretaciones. Hace un año, varias cajas ofrecían el 6% e incluso el 7% por depósitos nuevos a un año de plazo y nadie hablaba de guerra de pasivo. Banesto y luego el Santander ofrecen ahora el 4% y la competencia se pone de los nervios. Cuando ahora la inflación está en el 1,4%, y hace un año era negativa, lo que implica que entonces la retribución real era más del doble que la actual.

¿Por qué ahora el grupo Santander mueve agresivamente el mercado? Porque piensa que las ya difíciles condiciones para captar recursos en los mercados de financiación interbancaria se van a endurecer a corto plazo. No sólo por Grecia, sino por el fin de la barra libre de liquidez procedente del BCE, que va a colocar a cada entidad en su sitio. Y en España eso coincide con un proceso de reestructuración en las cajas de ahorros, tradicionalmente muy activas en el préstamo de dinero en los mercados interbancarios. Las fusiones pueden cerrar el grifo, y entonces todas las entidades financieras tendrán que buscar dinero debajo de las piedras.