DESDE EL PARQUET
Amper opera en mínimos de 12 meses
La cotización de Amper evoluciona en mínimos de los últimos 12 meses y baja en 2010 casi un 19%. Hasta no hace demasiado tiempo, el valor poseía un atractivo especial, pues se consideraba que antes o después protagonizaría un movimiento corporativo.
Y aunque el potencial sigue intacto, muchos inversores han perdido interés y han optado por posicionarse en otro tipo de valores con buenas retribuciones vía dividendo. El negocio de Amper guarda una elevada dependencia del mercado doméstico, lo que en la coyuntura actual no es nada alentador.
Por un lado hay que tener en cuenta que el PIB español va a retroceder casi un punto en 2010 y por otro que el elevado déficit obliga, tanto al Gobierno central como a los autonómicos, que figuran entre sus principales clientes, a reducir el gasto público, lo que tendrá su repercusión en los resultados.
Ciertos expertos estiman que las ventas del grupo van a registrar un impacto considerable y recomiendan vender el valor, lo que explica su actual situación. Los especialistas consideran que, al menos hasta dentro de un par de años, las cuentas del grupo tecnológico no van a resurgir, a no ser que inicien una agresiva expansión en los mercados internacionales, cuyo peso actual es ligeramente inferior al 30%.
Ya los resultados de 2009 no gustaron a los inversores. Aunque la política de ahorro presupuestario no había sido adoptada, las ventas retrocedieron un 20% y el grupo registró pérdidas de 16,8 millones, tras haber obtenido un beneficio de 14,7 millones en 2008. Curiosamente, la división IRS de Brasil fue la que mayor impacto registró, al experimentar un retroceso del 37% en su facturación, lo que extendió comentarios en los que se criticaba la gestión.
Un panorama que en principio hace dudar de que se cumpla el objetivo del plan estratégico, que radica en lograr que el crecimiento en tasa compuesta anual del Ebitda supere el 15% en el periodo 2009-2012.