España aporta al grupo la tercera parte de todos sus recursos de clientes
Recado del Santander al BBVA: "La guerra del pasivo sólo se hace cuando tienes músculo"
Sáenz compara el Depósito Ganador con la supercuenta que revolucionó el sector en 1989
Directo y a la yugular. El vicepresidente segundo y consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, no se anduvo por las ramas. El Santander mantendrá su agresiva campaña de captación de depósitos, el Ganador ofrece el 4% a partir de 25.000 euros, porque entre las prioridades del banco está captar liquidez y, al mismo tiempo, arañar cuota de mercado a entidades financieras rivales. Sin citar al BBVA, que lanzó un depósito al 4% dirigido a clientes del Santander y que según su consejero delegado, Ángel Cano, apenas se mantuvo durante "dos o tres semanas", Sáenz destaca que una guerra del pasivo sólo "se puede hacer cuando tienes músculo". "Se trata de una captación de negocio en un entorno que creemos favorable para ese propósito. Ya lo hicimos con la Supercuenta y subió la cuota de mercado", argumenta.
En una jugada que consagró a Emilio Botín como presidente del Santander, el entonces quinto banco de España lanzó en 1989, con una inflación al 7%, unos tipos de interés en el 15% y una economía en una situación frágil (el único elemento similar al actual), una Supercuenta al 11%, cuando el dinero se retribuía al 0,1%. En dos meses, captó cerca de 1.000 millones de euros, aumentó un 30% su base de depósitos, desbancó al Banco Hispano Americano en el ranking, y obligó a todo el sector a entrar en una guerra del pasivo que forzó fusiones al dejar al descubierto las debilidades estructurales de muchas entidades. Como en la Supercuenta, si el Santander decide prolongar el Depósito Ganador más allá del 30 de junio (Sáenz avisa: "No tiene fecha de caducidad"), más de una entidad lo va a pasar mal, sobre todo si sus márgenes no están para demasiados esfuerzos. En la presentación de resultados del BBVA, su consejero delegado, Ángel Cano, señaló que la guerra del pasivo al único que beneficia es al subastero y que, cuando se acaba, el dinero se termina yendo.
El momento es clave. En el Santander no dan puntada sin hilo. La barra libre de liquidez del Banco Central Europeo ya se ha acabado. El aval del Estado, el sistema más utilizado por las cajas, tiene los días contados. Realizar una emisión en los mercados internacionales, muy caro. Colocar bonos de titulización de créditos, es lo más parecido a una misión imposible. La única vía para captar recursos es entrar de lleno en la guerra del pasivo, pero no todas las entidades tienen "músculo" para hacerlo. Y, como a partir de 1989, alguna se va a quedar por el camino. No en vano Sáenz dejó caer, en lo que parece un aviso a navegantes, que la "necesaria" reordenación de las cajas de ahorros parece que está "cogiendo velocidad" con la concreción de algunos proyectos de fusión.
Aunque dejó claro que "preferimos no dar cifras de captación de depósitos con esta oferta", Sáenz deslizó que el 90% del dinero captado, el 97% según algunos directores de sucursal, con el depósito viene de otras entidades, que sus clientes perciben como más débiles. El consejero delegado del Santander cree que esa oferta al 4% no es arriesgada y se inscribe en la prudencia "consustancial" al grupo. "Puedes vivir perfectamente sin un seguro contra incendios en tu casa", pero el Santander prefiere tener "un seguro que puede pagar y que da tranquilidad frente a cualquier tormenta que se pueda plantear en el futuro". Tampoco cree que ese Depósito Ganador contamine al resto de sus recursos de clientes.
En los datos del primer trimestre (2.215 millones de euros de beneficio atribuido, el 5,7% más, frente a los 1.240 millones, el 0,2% más, del BBVA) destaca el crecimiento del 13% en depósitos para todo el grupo. Santander España logra alzas del 18% en depósitos, que suponen casi un tercio de todos los recursos de clientes del grupo, 35% en vista y 29% en plazo, y eso que el Depósito Ganador no se notará hasta las siguientes cuentas trimestrales. "Desde el punto de vista del negocio, la estrategia central es el crecimiento en depósitos. Esta apuesta se está realizando con un enfoque diferencial entre mercados maduros (Europa) o emergentes (Latinoamérica). En los primeros se ha dado prioridad a la ganancia de cuota de mercado, mientras que en los segundos prima la rentabilidad", explican en el Santander. El fuerte crecimiento de los depósitos y la activa política de emisiones (15.000 millones) "permiten cubrir las necesidades de liquidez de casi dos años", añaden en el Santander.
Al mismo tiempo, el consejero delegado del Santander pronosticó que el grupo logrará, "como mínimo" mantener este año el beneficio de 8.943 millones de euros (el 0,7% más que en 2008). Sin ser una previsión oficial (se la reserva el presidente Botín para el discurso en la junta general de accionistas de junio), el Santander superará los 9.000 millones. Tampoco hay motivos para cambiar la política de remuneración al accionista, que es destinar a dividendos el 50% del beneficio. Sáenz sugirió que a lo largo de este ejercicio se repita la iniciativa de entregar parte del dividendo en acciones, "a la luz del éxito del año pasado" y porque muchos accionistas lo piden.
Sobre compras, Alfredo Sáenz admitió el interés del grupo por comprar el negocio de banca minorista del sueco SEB en Alemania, que supondría unos 450 millones de euros. El consejero delegado del primer banco español afirma que no se trata del único proceso de adquisición en el que participa ahora el Santander, ya que considera que tiene la obligación de estudiar todas las oportunidades que se presenten. "Efectivamente estamos en éste y en algunos más que no sabéis".
La única pista sobre nuevas adquisiciones que dio es que el Santander descarta participaciones minoritarias en otras entidades financieras. Sólo aceptarán esa fórmula si hay una perspectiva clara de que se va a controlar la entidad. Una participación minoritaria "no tiene sentido". "Y lo tendrá menos aún con las nuevas normas de capital", que penalizan las participaciones que no sean del 100% del capital.