Jaume Guardiola: "Nadie en su sano juicio" puede comparar España con Grecia
La banca se une al clamor popular y exige a Zapatero medidas urgentes para recuperar la confianza
Alfredo Sáenz reclama que se haga "cuanto antes" una reforma laboral
España no es Grecia. Y la banca española no quiere que los mercados terminen confundiendo a dos países totalmente diferentes. Por ello, en plena resaca de la polémica decisión de Standard & Poor's (S&P) de bajar la nota al Reino de España, y que no ha sido secundada sino todo lo contrario por Moodys y Fitch, los directivos de los principales bancos de España han aprovechado la presentación de los resultados trimestrales para, además de criticar los argumentos de la agencia internacional de calificación, enviar inequívocos mensajes al Gobierno. La banca exige a José Luis Rodríguez Zapatero medidas urgentes para reducir el déficit público y que al mismo tiempo hagan que la economía española recupere su credibilidad en los mercados financieros internacionales. Esta exigencia de decisiones urgentes es un clamor en la banca española, y el propio Banco de España urge al Gobierno a acometer reformas estructurales con "voluntad decidida".
Al Día
UN BANCO EN EL RETIRO
Fruslerías: Toros y Mantones
Tres magistrados del Tribunal Supremo en el callejón de la plaza de toros de la Maestranza en plena algarabía insurreccional sobre su idoneidad, incluido el agravante del plazo ya extinguido de algunos nombramientos. ¿Insubsistencia o candidez? En cualquier caso una presencia en sitio público y lugar preferente pero perfectamente consistente con su percepción de la realidad. Quien más quien menos, que no estÉ muy alejado de las bambalinas de la legislatura, habrá observado la querencia de jueces y magistrados a relacionarse casi exclusivamente con miembros de su propia y exclusiva profesión. El mundo empieza y termina en la comunión y camaradería de los guardianes del procedimiento legal. El procedimiento es la principal, casi única referencia de una vida profesional.
Otras noticias
Las radiales 3 y 5 de Madrid alcanza un acuerdo con los bancos para aplazar su deuda de 600 millones
Monitores
Monitor de Coyuntura
España-Asia: quinientos años después, el viaje continúa
Monitor de EE.UU.
Los profesionales vuelven a encontrar trabajo
Monitor de la Construcción
Incertidumbres sobre el PEI
Monitor del Seguro
La caída en primas es mínima pero es caída
Monitor de Latinoamérica
Latinoamérica echa humo
Monitor de Coyuntura
Zona del euro: recuperación sí, pero débil
España aporta al grupo la tercera parte de todos sus recursos de clientes
Recado del Santander al BBVA: "La guerra del pasivo sólo se hace cuando tienes músculo"
Sáenz compara el Depósito Ganador con la supercuenta que revolucionó el sector en 1989
Directo y a la yugular. El vicepresidente segundo y consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, no se anduvo por las ramas. El Santander mantendrá su agresiva campaña de captación de depósitos, el Ganador ofrece el 4% a partir de 25.000 euros, porque entre las prioridades del banco está captar liquidez y, al mismo tiempo, arañar cuota de mercado a entidades financieras rivales. Sin citar al BBVA, que lanzó un depósito al 4% dirigido a clientes del Santander y que según su consejero delegado, Ángel Cano, apenas se mantuvo durante "dos o tres semanas", Sáenz destaca que una guerra del pasivo sólo "se puede hacer cuando tienes músculo". "Se trata de una captación de negocio en un entorno que creemos favorable para ese propósito. Ya lo hicimos con la Supercuenta y subió la cuota de mercado", argumenta.
ANÁLISIS
La banca española, la menos expuesta a la deuda griega; la francesa, la que más
Francia presiona a Merkel para salvar a Grecia y a sus bancos
Al Gobierno francés se le ve muy nervioso tratando de forzar un acuerdo entre las instituciones internacionales implicadas y Grecia para que hoy mismo se anuncie que el gobierno heleno va a contar con los recursos suficientes durante los próximos tres años como para no tener que declarar la suspensión de pagos. El total de la exposición de la banca europea con la deuda griega es tan importante que suma la nada despreciable cifra de 188.598 millones de euros. Es verdad que Alemania se juega mucho en Grecia. Los bancos germanos más expuestos a la quiebra eventual del país heleno están directamente participados por el Estado. Pero los que más implicados están son los bancos franceses. Casi un 40 por ciento. Los españoles, los que menos.
BME confirma la mejora del sentimiento de los inversores
El beneficio obtenido por BME en el primer trimestre ha confirmado la mejora del sentimiento de los inversores hacia el valor. Ganó 36,1 millones de euros, con un aumento del 8% respecto al mismo periodo de 2009. Expertos e inversores comentan que esta mejora en el resultado refleja que la política de diversificación acometida por el grupo comienza a dar sus frutos. En el trimestre la rentabilidad sobre sus recursos propios (ROE) se ha situado en el 30,5%, frente al 27,6% de un año antes y al 8,6% de media en el sector.
Monitor de EE.UU.
Se estima que el "agujero" puede superar los 1,2 billones de dólares
La banca norteamericana aún es tóxica
Las entidades estadounidenses sólo han aflorado la mitad de sus activos incobrables
La pesadilla de la crisis financiera no ha terminado aún para el sector bancario de Estados Unidos. A pesar del costoso plan de rescate llevado a cabo para salvar a entidades "too big to fail", una considerable parte del sector encierra todavía en sus balances un importante volumen de activos tóxicos cuyo recobro, si no dudoso, lo es problemático hasta que la recuperación económica se consolide. Algunos especialistas estiman que la banca sólo ha reconocido la mitad de las pérdidas contables que debería reconocer, y lo peor es que previsiblemente esta situación se prolongue. Los bancos están lastrados por los productos que la ingeniería financiera creó en los últimos años como las permutas sobre riesgo crediticio (credit default swaps), instrumentos como las obligaciones de deuda colateralizada (collateralized debt obligations), seguros sobre riesgo de crédito (credit default swaps) o titulizaciones hipotecarias que ahora las entidades tratan desesperadamente de deshacerse.