Monitor de Coyuntura
Zona del euro: recuperación sí, pero débil
La eurozona sale de la recesión pero a un ritmo muy lento.
Sin darnos cuenta ya hemos dejado atrás el primer trimestre de 2010 y, de momento, en la zona del euro las únicas buenas noticias son la llegada de la primavera y el buen tiempo, pues el terreno económico sigue sin darnos muchas alegrías. Antes de entrar en el detalle del análisis de los últimos indicadores económicos y su futura evolución, merece la pena retroceder un poco en el tiempo. El mes pasado ya se publicó la tasa de crecimiento de la eurozona del cuarto trimestre, que se quedó en un triste avance del 0,1% intertrimestral. Ahora, Eurostat ha dado a conocer la evolución de los distintos componentes del producto interior bruto (PIB). Su valoración es obligada para entender bien cuáles son los motores del proceso de recuperación y cuáles son los elementos que lo están frenando.
El consumo y la inversión están siendo los frenos...
Tanto el consumo como la inversión mantuvieron un tono muy débil y siguen limitando la capacidad de recuperación de la eurozona. La inversión, concretamente, retrocedió un 0,8% con respecto al trimestre anterior y restó 0,2 puntos porcentuales al crecimiento del PIB. Aunque es cierto que el ritmo de retroceso ha disminuido considerablemente, pues en el primer trimestre de 2009 alcanzó el -5,4%, el ritmo al que se está recuperando está siendo algo más lento de lo inicialmente previsto. Y nada hace pensar que las cosas hayan cambiado demasiado a lo largo del primer trimestre de este año. La recuperación del índice de producción industrial sigue a buen ritmo y en el mes de enero ya alcanzó una tasa de crecimiento interanual positiva. Ello, en condiciones normales, indicaría que la recuperación de la inversión es inminente, pero la baja utilización de la capacidad productiva, que se mantiene en mínimos históricos, no ofrece un futuro demasiado esperanzador. Tampoco los índices de confianza empresarial dibujan una salida de la recesión demasiado boyante. Aunque la mayoría de ellos siguen en el camino de la recuperación, la senda de salida que trazan es bastante plana.
...y las perspectivas a corto plazo no son demasiado halagüeñas.
El perfil de recuperación del consumo privado no es tan negativo, pero tampoco permite esperar un retorno rápido a tasas de crecimiento como las registradas antes de la recesión. En el último trimestre de 2009 su evolución fue totalmente plana, con lo que la tasa de variación interanual se quedó en el -0,6%. Como en el caso de la inversión, los distintos indicadores del estado de ánimo del consumo en el primer trimestre de 2010 tampoco dibujan unas perspectivas demasiado halagüeñas. Las ventas al por menor, el indicador de referencia de alta frecuencia, sigue con su lenta y errática recuperación. Después de la moderada mejora del mes de diciembre, que situó la tasa de variación interanual en el -0,5%, en el mes de enero, volvió a recular un poco, hasta el -1,3%.
La debilidad de la demanda es patente en otros indicadores. La inflación, sin ir más lejos, se mantiene muy por debajo de la media de los últimos 15 años, que se sitúa en el 1,9%. En el mes de febrero la variación interanual del índice de precios al consumo harmonizado reculó una décima hasta el 0,9% y la inflación subyacente descendió hasta el 0,8%. Aunque el debate sobre el riesgo de deflación podría ganar cierto calado en los próximos meses, nuestras previsiones no contemplan que la inflación acabe bajando mucho más. De hecho, ésta debería ganar fuerza en la segunda mitad del año, cuando el consumo empiece a recuperarse con algo más de convicción. El elemento clave para que ello suceda está, fundamentalmente, en la futura evolución del mercado laboral y en la rapidez y profundidad del proceso de desapalancamiento.
El consumo se mantendrá débil por la elevada tasa de paro...
Por lo que al mercado laboral se refiere, la tasa de paro lleva unos meses en los que claramente parece haber encontrado un techo. En el mes de enero, ésta se mantuvo en el 9,9%, con lo que en los últimos seis meses sólo ha aumentado tres décimas. En los próximos meses no descartamos que siga aumentando y, de hecho, ésta podría llegar a alcanzar valores cercanos al 10,5%, pero lo más probable es que a finales de año ya empiece a dibujar una ruta descendente. Ello, sin lugar a dudas, sería un gran apoyo para la recuperación del consumo pues, además de aumentar la renta disponible de los hogares, reduciría considerablemente la incertidumbre que hoy en día les ha obligado a aumentar el ahorro por motivo de precaución.
...y el proceso de desapalancamiento.
El proceso de desapalancamiento va a llevar un poco más de tiempo en completarse y, en parte, ello será uno de los factores que no permitirá que el consumo vuelva a crecer a su velocidad de crucero en el medio plazo. La tasa de variación interanual del crédito continúa hundida en mínimos. En el mes de enero, el retroceso alcanzó el 0,6%. Ya lleva cinco meses consecutivos en terreno negativo y todo hace prever que esta tónica se mantendrá en los próximos meses.
El sector exterior sigue siendo el soporte de la recuperación.
Para terminar con el repaso de la evolución de los distintos componentes del PIB del cuarto trimestre, queda por mencionar el comportamiento del sector exterior. Éste, como era de esperar, continuó actuando como soporte del proceso de recuperación. La misma flexibilidad que llevó al sector a hundirse a finales de 2008 está permitiendo que la salida de la recesión sea bastante rápida. Las exportaciones avanzaron un 1,7% con respecto al trimestre anterior y siguen sin mostrar síntomas de debilidad. El avance de las importaciones también fue notable, del 0,9% concretamente, pero en su conjunto el sector exterior añadió 0,3 puntos porcentuales al crecimiento de la eurozona. Este comportamiento debería mantenerse durante, como mínimo, la primera mitad del año y, de hecho, la debilidad del euro prevista para los próximos meses podría hacer que la contribución se alargara durante el segundo semestre.
pues, la senda de salida de la recesión que está perfilando la eurozona no es demasiado esperanzadora. Lo peor de la recesión ha quedado atrás, es cierto, pero el camino hasta la plena normalización de la actividad económica se hará muy largo. De momento, nuestras previsiones sitúan el crecimiento del PIB para el conjunto del 2010 alrededor del 1, pero los riesgos están situados claramente a la baja. Además, queda por ver la capacidad de coordinación entre los distintos estados de la unión monetaria en el proceso de retirada de las políticas fiscales expansivas y cómo ello, a su vez, encaja con el inicio de subida de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE). De momento, la capacidad de reacción y coordinación respecto a la crisis desatada por la deuda pública de Grecia ha conseguido calmar los mercados, pero el caso no se ha conseguido cerrar. Todo ello lo deberemos ir siguiendo de cerca en los próximos meses.